Acerca de nosotros

Somos un grupo de cursillistas que vivimos en Canadá y queremos ser fieles al Carisma Fundacional del Movimiento. Carisma recibido por Eduardo Bonnín, fundador del mismo. Nuestro deseo es propagar el Carisma del Movimiento. De esta manera se podrá continuar con lo que Eduardo fundó. Evitando así las desviaciones, modificaciones o agregados que con buena intensión se hacen pero que se alejan de lo que son verdaderamente los Cursillos de Cristiandad.

Eduardo define así:

"El Cursillo de Cristiandad es un movimiento que, mediante un método propio, intenta, y por la gracia de Dios, trata de conseguir que las realidades esenciales de lo cristiano, se hagan vida en la singularidad, en la originalidad y en la creatividad de la persona, para que descubriendo sus potencialidades y aceptando sus limitaciones, vaya tomando interés en emplear su libertad para hacerlas convicción, voluntad para hacerlas decisión y firmeza para realizarlas con constancia en su cotidiano vivir personal y comunitario".

jueves, 23 de junio de 2022

AMAR Y SER AMADOS

Es difícil y raro encontrar una persona que no haya sido amada, pero es muy corriente toparse con personas que jamás se han sentido amadas. Es que el amor ha llegado a ellas de forma inquisidora, policial, alertadora, … hasta tal punto que en lugar de ser amadas se han sentido aconsejados, vigilados, amonestados, controlados… pero jamás amados.

El caso es que según dicen los psicólogos, nadie es capaz de amar si el a su vez no se ha sentido amado.

Hay personas que jamás se han sentido amadas que se ven en el trance, en la obligación, en la circunstancia, de tener que amar y les resulta superdifícil por no decir imposible hacerlo.

Eduardo Bonnin.

miércoles, 22 de junio de 2022

Jornadas con Eduardo Bonnín Aguiló en 2005

¿Qué afecta el Estatuto y el Carisma con respecto al criterio y a la norma? “Pregunta: Eduardo, la pregunta es una aclaración porque cómo es un tema un poquito que, no digo que se salga de lo cristiano, pero es más de fórmula. El tema de ‘Estatuto’, ‘Carisma’, ¿qué afecta esto con respecto al criterio y a la norma?

Responde Eduardo Bonnín: Bueno, yo creo que no afecta en nada, a mí la historia y la norma me recuerda un chiste que salió en ‘Blanco y negro’ que había una gente, muy, gente "po-pof" que dicen los mejicanos ¿verdad? gente de categoría que estaba con sus abrigos de pieles viendo la bolsa en un Banco que estaban las cotizaciones de bolsa, y había un pobre hombre que llevaba unos andrajos y que decía: -la bolsa baja ¿y a mí qué?... yo creo que esto es igual ¿por qué? porque lo cristiano siempre será lo mismo, el Evangelio siempre nos va a liberar, cuando un preso conoce el Evangelio se siente libre, aunque esté en la cárcel, esto es lo que hemos de lograr, y si hay un estatuto que nos dice que nada significa nada más que las Ideas Fundamentales, no es que Roma lo diga, es que le han hecho decir a Roma esto, y ¿esto que pasa? 

Es que uno dice: -es que Roma no sabe lo que se pesca… no, el que se lo ha propuesto, se lo ha propuesto con una intención felina, pero yo no tengo la culpa, ni lo quiero calificar, pero claro cuando uno dice: -no, se ha modificado, todo está igual, el acuerdo de Berlín está igual, y después resulta que todo se lo ponen a su favor, y que es, inventa una figura nueva porque tiene que mandar en Cursillos esta figura nueva, unos que se reúnen cada dos años, que tienen que tener dinero para trasladarse donde les digan, y se tiene que acordar lo que acuerden y el Cursillo está a merced de unos votos, esto es una burrada, no se parece en nada a la idea germinal de Cursillos, y yo creo que esto tiene poco que ver porque nuestras Ultreyas van a seguir lo mismo, y el Carisma Fundacional va a funcionar lo mismo, porque no nos importa nada que haya este decreto, porque este decreto no desciende a lo Fundamental Cristiano, porque podemos ser cristianos sin pensar que haya este decreto, si hay alguno que quiere ser tan, tan, tan, tan normalizado, pues que sea.

Esto de las Ideas Fundamentales es como si la Guía turística de Mallorca fuera la ley o la guía de, cómo se dice esto… la Guía turística fuera el ‘Código de circulación’, esto mismo, yo creo que nadie se entusiasmaría con el Código de circulación de Palma, si no vas a Palma vas al código este, no, el Código de circulación es el Evangelio, y con esto en la mano, no en la mano, en la cabeza y en el corazón vamos a ser libres porque el Cursillo es que la libertad del hombre se encuentre con el Espíritu de Dios. 

Aquello Fe y Persona, y nada más, y Evangelio y Sentido común, sin ninguna otra cosa de ingredientes, creemos en todas las cosas que han hecho en la Iglesia, que están muy bien, los nueve viernes de cada mes, y los credos de San no sé cuántos, todo esto es muy bonito y hay que respetarlo, pero nosotros seguimos la calzada del Evangelio, y para actualizarlo no hemos de pensar que vamos a asfaltar la calzada que iba de Jerusalén a Jericó, no, hemos de pensar que el Evangelio lo que nos tiene que actualizar a nosotros, porque siempre seremos actuales, y aquello de Zaqueo, y aquello de hacer ademán de pasar adelante, y aquello de… todo lo que hacía Cristo nos va a actualizar, y nos va a poner en que… todo el mundo quiere ser protagonista, la manera de ser protagonista de verdad y ganarse el título de protagonista es ser cristiano de pies a cabeza, porque el Señor nos ama, y no quiere que estemos hundidos en el anonimato, nos quiere como somos, con nuestras cadaunadas, y esto es la mejor manera de ser cristianos, somos cristianos, y si nos duele o damos más importancia a otro título pues no estamos en el buen camino, hemos de, nuestro título es el bautismo… 

Me acuerdo, y termino, de una cosa del Papa que murió hace unos días que decía que los cristianos deberían celebrar el día de su bautismo, en lugar del día de su nacimiento, yo creo que estaría bien esto, porque sí, porque estar bautizados tiene mucha importancia, pero mucha, mucha, fijaos que yo oí decir a un señor de categoría que el Papa es mucho más importante por ser bautizado que por ser Papa, y esto, vaya la importancia que tenemos nosotros ¿eh? porque si el Papa no fuera bautizado no podría ser Papa, de manera que fijaos la importancia que tenemos, y a esto no le damos importancia, creo que hay que revalidar nuestro título de bautizado, y vamos a encontrar el camino, la verdad y la vida, porque el Señor lo ha prometido, y nada más.”

jueves, 16 de junio de 2022

Cursillos de Cristiandad Proceso de lo Ocurrido desde sus inicios


Eduardo Bonnin

EL PRIMER CURSILLO

En honor a la verdad, lo primero que conviene saber y que hay que poner en claro para evitar confusiones es que lo que se ha venido llaman do el Primer Cursillo, no fue tal; la realidad es que el primer Cursillo de la historia de nuestro Movimiento tuvo lugar en un chalet en Cala Figuera (Santany - Mallorca), y se inició el 19 de agosto de 1944. Van a cumplirse por tanto 45 años de ese inicio histórico.

CURSILLOS DE JEFES Y ADELANTADOS DE PEREGRINOS

En Mallorca, como en otras diócesis españolas, los dirigentes nacionales del Consejo Superior de Jóvenes de Acción Católica, impartían en esos años unos Cursillos que llamaban "de Jefes de Peregrinos", que tenían la misión especifica de preparar espiritual y materialmente la Peregrinación de Compostela. Duraban una semana aquellos, y se desarrollaban en un muy positivo ambiente de alegría y amistad. Se dirigían de forma exclusiva a los ya militantes de Acción Católica.

IDEAL: PEREGRINAR HACIA EL PADRE

En aquel grupo de jóvenes laicos de Mallorca pensábamos que, además de preparar la peregrinación a Santiago, lo ideal sería encontrar un modo similar para ilusionar a los demás con esa otra peregrinación hacia el Pa dre, que es la vida, y que debíamos hacerlo de una forma apta para que el mensaje llegara también y principalmente a los que no eran o creian ser cristianos. La mayoría de amigos consideraban este empeño como un im posible, pero algunos le echamos al asunto todas las dosis de fe, audacia, reflexión y oración que el tema merecía.

EL FANATISMO no tiene nada de humano, y lo que no es humano, no es cristiano.


¿𝐏𝐎𝐑 𝐐𝐔É “𝐔𝐍 𝐂𝐀𝐓Ó𝐋𝐈𝐂𝐎” 𝐐𝐔𝐄 𝐍𝐎 𝐄𝐒𝐓Á 𝐂𝐀𝐒𝐀𝐃𝐎 𝐏𝐎𝐑 𝐋𝐀 𝐈𝐆𝐋𝐄𝐒𝐈𝐀, 𝐎 𝐄𝐒𝐓Á 𝐃𝐈𝐕𝐎𝐑𝐂𝐈𝐀𝐃𝐎, 𝐎 𝐕𝐈𝐕𝐄 𝐄𝐍 𝐂𝐎𝐍𝐂𝐔𝐁𝐈𝐍𝐀𝐓𝐎, 𝐍𝐎 𝐏𝐔𝐄𝐃𝐄 𝐕𝐈𝐕𝐈𝐑 𝐋𝐀 𝐄𝐗𝐏𝐄𝐑𝐈𝐄𝐍𝐂𝐈𝐀 𝐃𝐄𝐋 𝐂𝐔𝐑𝐒𝐈𝐋𝐋𝐎?...

Esta es, sin duda, una de las preguntas que con mayor frecuencia le hicieron a Eduardo, y que se sigue haciendo hasta nuestros días. Y valga decir, que, de siempre, Eduardo dio cumplida respuesta con toda claridad y en los mismos términos. 

De manera pues, que, qué mejor sea nuestro Fundador quien de viva voz nos dé la respuesta (las mayúsculas son nuestras): 

HABLA EDUARDO:

Volvemos a lo mismo… 𝐄𝐋 𝐂𝐔𝐑𝐒𝐈𝐋𝐋𝐎 𝐄𝐒 𝐏𝐀𝐑𝐀 𝐋𝐀 𝐏𝐄𝐑𝐒𝐎𝐍𝐀 𝐍𝐎 𝐏𝐀𝐑𝐀 𝐒𝐔 𝐂𝐈𝐑𝐂𝐔𝐍𝐒𝐓𝐀𝐍𝐂𝐈𝐀, además, quiénes somos para juzgar?... Ni somos jueces ni somos Dios.

Siempre he dicho que para emitir un JUICIO DE VALOR, si fuera lícito, DEBERÍAMOS ESTAR EN EL LUGAR Y EN EL MOMENTO. 

El compromiso con Cristo es siempre personal, nunca de a dos, además, en sus ambientes sin importar como estén, SEGURO QUE SEGUIRÁN INFLUYENDO. Y LOS AMBIENTES SEGUIRÁN INFLUYÉNDOLOS.

Tenemos que ganar a las personas, no a su mundo. Una persona llena de Cristo, puede ser casado/a, divorciado/a, separado/a. Llevamos a las personas al Cursillo para que Cristo a través de nosotros les muestre el CAMINO DEL BIEN, luego ya se verá… pero nuestro compromiso es acompañarlo siempre.

CUANDO A UNA PERSONA LE PIDES MÁS DE LO QUE TE PUEDA DAR...TE PRIVAS DE LO QUE TE PUEDE OFRECER.

Uno de los más grandes descubrimientos es 𝐐𝐔𝐄 𝐋𝐀 𝐑𝐄𝐋𝐈𝐆𝐈Ó𝐍 𝐄𝐗𝐂𝐋𝐔𝐘𝐄 𝐀 𝐋𝐀𝐒 𝐏𝐄𝐑𝐒𝐎𝐍𝐀𝐒… 𝐋𝐀 𝐅𝐄 𝐍𝐎… Esa es la gran diferencia. EL FANATISMO no tiene nada de humano, y lo que no es humano, no es cristiano.

La religión es muchas cosas… LA FE ES SOLO UNA Y DA SENTIDO A LA VIDA. Lo que siempre hemos estado procurando y aún hoy lo hacemos es CONVERTIR DE LA LEY A LA FE.

LA LEY DIRIA QUE NO… ¿QUE TE DICE LA FE... QUE ERES MEJOR?... Pues si no, ¿por qué decir que no?... Sólo por su condición de separado o divorciado?... San Pablo lo dice claramente: “NO ME ES LÍCITO JUZGAR, SOLO AMAR”, ¿ENTONCES?...

Muchos hermanos curas nos han metido esto de la Ley, porque es más fácil manejar a las personas.

𝐓𝐎𝐓𝐘.

+ 𝐐.𝐄.𝐏.𝐃.

miércoles, 8 de junio de 2022

Resumen del Retiro de Adviento, Hombres y mujeres, cursillistas de Esperanza

por el P. Edgar Sis
Montreal, Quebec, Canadá

El Adviento para cada uno será un tiempo de preparación, espera, conversión, reflexión, misericordia. En este retiro de preparación el tema fue orientado hacia la Esperanza. Aún cuando el mundo se está derrumbando, el mal entró en la Iglesia, las guerras en el medio oriente, etc. En medio de todo esto la pregunta sería ¿qué actitud tomamos los cristianos-cursillistas?

Hoy en día se necesita de personas de Esperanza, personas que sean luz. Todos sabemos que la Esperanza es una de las 3 virtudes teologales: la fe, la esperanza y la caridad. Al final no necesitaremos más de fe porque como dice 1 Juan 3:2 “Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que habremos de ser. Pero sabemos que cuando Cristo se manifieste, seremos semejantes a Él, porque Lo veremos como Él es”. También Job 19:27: “Al cual yo mismo contemplaré, Y a quien mis ojos verán y no los de otro. ¡Desfallece mi corazón dentro de mí!”.

Como tampoco necesitaremos Esperanza porque todo lo que hemos esperado (Esperanza)se ha cumplido. Todo lo que esperábamos de Dios se ha cumplido en Cristo. Lo que viviremos será el Amor de Dios hacia nosotros. Nos encontraremos con la Luz Eterna, la Luz que nunca se apagará.

Entremos en el tema la “Esperanza”. Sin hablar de teología y sin hacer mucha reflexión podemos decir que el cristiano-cursillista que vive la Esperanza es una persona positiva. Nuestra Esperanza final será ir a vivir la Ultreya Celestial con Cristo y con todos los amigos y familiares que ya se nos adelantaron.

Siempre es bueno tener presente recordar en qué condiciones nació Jesucristo. En qué condiciones estaba el pueblo de Israel. Él nació dentro del “resto” del pueblo de Israel. Un pueblo destruido a causa de su pecado, un pueblo miserable. Dios dijo, mi hijo nacerá allí, de allí yo sacaré un vástago. Muchas veces en los movimientos lo que hace falta es un empujón de Esperanza para recobrar las fuerzas. Debemos de tener confianza en Dios, porque Él decidió que su hijo naciera en unas condiciones de miseria. Debemos tener confianza que nosotros, su pueblo, no nos llevará a la destrucción, nos llevará a la construcción. Nuestra vida no irá a su destrucción, irá a su construcción. Como cristianos debemos pensar que dentro de poco tiempo todo será mejor. Que cada día será mejor y mejor.

Los cristianos no creemos en la reencarnación. Nosotros vamos a nuestra victoria con Cristo, vamos a nuestra redención. Nosotros vamos al encuentro de Dios con la ayuda de su Hijo Jesucristo. Vamos hacia algo magnífico, hacia algo grande.

Dice el Evangelio: Mateo 3, 9-10: “Yo les aseguro que Dios es capaz de sacar hijos de Abraham aun de estas piedras. El hacha ya está puesta a la raíz de los árboles, y todo árbol que no da buen fruto, será cortado y arrojado al fuego”. 

Si Dios es capaz de sacar de las piedras hijos, imaginémonos que de cada uno de nosotros puede sacar muchas cosas, porque nosotros tenemos un corazón, amabilidad, de nosotros que somos sus hijos. Si cada uno de nosotros nos vemos humanamente nada bueno puede salir, pero con la Gracia de Dios él es capaz de sacar cosas extraordinarias. De personas ordinarias como cada uno de nosotros Dios es capaz a de hacer y sacar cosas extraordinarias. Si nos vemos las cosas que Dios ha hecho en otras personas, debemos tener esperanza que Él hará buenas cosas con nosotros. Debemos de ser personas positivas, debemos ser personas de esperanza. Si en caso se nos baje la moral, la esperanza debemos pedir a Dios que aumente nuestra Fe.

Si nosotros vemos el #64 del Catecismo de la Iglesia Católica dice: “…Dios forma a su pueblo en la esperanza de la salvación…”. 

Dios hizo que el pueblo tuviera presente que un día va a salvar este pueblo, como también nos salvará a nosotros. La esperanza está contemplada dentro de la escatología: La escatología cristiana es una rama de la teología cristiana conformada por las creencias escatológicas o de las «últimas cosas» del cristianismo. ... A grandes rasgos, se refiere al estudio del destino de la humanidad tal como se describe en la Biblia, la fuente primaria para cualquier estudio escatológico cristiano., de un ya pero todavía no.

Si nosotros vemos nuestra vida, Dios todavía no reina en nuestros corazones la Gracia, todavía no reina el Espíritu Santo. Ya está en nosotros al 100% pero todavía no. Cristo con su muerte y resurrección ya nos salvó, pero algún día se manifestará completamente. 

Es como cuando sembramos una semilla, ésta ya está sembrada pero no ha floreado. Cuando florezca veremos la belleza de sus pétalos, de sus colores, o sea pues que ya está sembrada pero todavía no vemos las rosas, no vemos su hermosura. Nosotros somos como un celular o una computadora, ya tiene todos los componentes, pero todavía no lo hemos activado. 

De la misma manera la Gracia está en nosotros. Poca o mucha, pero solamente con la esperanza sabemos que va a dar sus frutos. 

Nuevamente veamos el catecismo en el #64: “…Dios forma a su pueblo en la esperanza de la salvación…”

Una muestra de lo que esto significa es lo que sucedió en Palma de Mallorca muy poco tiempo después de haberse iniciado los Cursillos. El capellán de la Prisión Provincial comunicó a los cursillistas que dos hombres habían sido sentenciados a muerte, a causa de un doble asesinato que habían perpetrado en Montuiri, un pueblo de la Isla. La cristiandad se puso en movimiento, pues sólo faltaban 24 horas para la ejecución, y todo hacía suponer que sus almas distaban mucho de estar en condiciones para presentarse al Padre de los Cielos. 

Se montaron distintos grupos de cristianos para actuar como intendencia espiritual con la misión de apoyar a los dos que fueron a la cárcel a entrevistarse con los reos. Los hallaron cumpliendo su última voluntad que había sido comerse una paella, haciendo ellos lo posible para evadirse de la situación en que se hallaban. Había que situarles ante la Verdad desde el primer momento. Al entrar uno de ellos les dijo: "sois los tíos con más suerte de este mundo". 

Ante su extrañeza les explicaron que si se ponían en Gracia venía a repetirse algo así como lo que sucedió con el buen ladrón: se les ofrecía el Cielo casi en bandeja y a plazo fijo. Al principio les parecía demasiado bonito para ser verdad, pero terminaron viendo que además de bonito era verdadero. Y porque las cosas del Señor son así y porque había gente que oraba cuando ellos les hablaron, terminaron por manifestar sus deseos de ponerse en Gracia. Se confesaron, y todo cambió desde aquel momento. 

De Colores
Carlos Muñoz
23112021




viernes, 4 de febrero de 2022

LA GENTE GRANDE

Historia breve

Por Rodolfo Letona 

Hace algunos años apareció una frase sarcástica muy repetida en distintos ambientes: “No entiendo a la gente grande”. El término “gente grande” significaba muchas cosas, pero principalmente se refería a las personas que de alguna manera han ocupado u ocupan cargos elevados por sobre el nivel ‘normal’ de las personas. Así, para los niños nosotros somos “la gente grande”; para los iletrados, los que leemos somos “la gente grande”; la aplicación de la frase es casi ilimitada.

Los documentos enviados y leídos recientemente, sobre el Movimiento de Cursillos de Cristiandad, constituyen un claro ejemplo de cómo la “gente grande” se arroga la potestad para abrogar ideas, criterios y valores que han constituido y constituyen los pilares sobre los que descansa el Carisma Fundacional (aunque a algunos les disguste el ‘apellido’) y por ende también las Ideas Fundacionales.

Históricamente el Movimiento iniciado por Eduardo Bonnín tiene un arranque. Él mismo relata cómo ingresa al servicio militar a finales de los años ’30, servicio que se extiende a los primeros años de la década de los ’40. Para un joven inquieto y procedente de un ambiente familiar católico, disciplinado y de personas trabajadoras, el choque ambiental debió haber sido grosero. La vida de cuartel, para quienes la hemos experimentado, no es “moco de pava”. EB narra sus experiencias y cuestionamientos, así como el resultado de sus observaciones, las que anota para desarrollar a continuación el rollo “Estudio del Ambiente” como respuesta.

Lector asiduo, devoró prácticamente la literatura de punta de la época y, como buen católico, se entusiasma con la carta del papa a los cuaresmeros. Esa carta y los esfuerzos de la Iglesia española por reconstruir un país devastado por la guerra, más la intervención de la Acción Católica en la preparación de la peregrinación a Santiago de Compostela, se confabulan para despertar en EB el deseo de hacer posible que todos los hombres se enteren de que Dios les ama, lo cual hará que se opere un cambio en la conducta de cada uno. Irradiada esta conducta, haría posible que cambiara el mundo.

A lo largo de la historia del mundo hemos ido aprendiendo cómo Dios se vale de algunos hombres y de algunas mujeres para operar los grandes cambios en la humanidad. Baste pensar en las respuestas de Moisés, Abraham, María, Teresa de Ávila, Francisco de Asís, Teresa de Calcuta; sería interminable el listado. Le llega el turno a Eduardo y él acoge la moción del Espíritu Santo y da origen a Cursillos, interpretando el deseo del Padre.

Existen suficientes pruebas de que EB, a partir del rollo “El Estudio del Ambiente”, arma todo el entramado del Movimiento en sus tres tiempos: Precursillo – Cursillo – Poscursillo [ un antes, un YA, un después ]. Esto puede verificarse.

El hecho capital es que desde 1944 hasta 1972, el movimiento nace y crece a un ritmo vertiginoso.

Son 28 años de vida fructífera de un movimiento laical como no se había conocido antes. Lo novedoso lo constituye la participación directa de los seglares (laicos), en la labor evangelizadora, reservada hasta entonces casi exclusivamente a los sacerdotes y religiosos. No concluyen bien esos 28 años, durante los cuales se ha sufrido “el secuestro del Movimiento por parte de la jerarquía”. La guinda a ese pastel se la ponen los dirigentes latinoamericanos reunidos en el primer encuentro en Bogotá en 1968, cuando se desarrolla la llamada “definición del Movimiento”, sin contar con la aceptación de su fundador, ratificada luego en el II Encuentro Mundial en Tlaxcala en 1970, convenientemente adaptada a las circunstancias particulares de la Iglesia en América Latina. El ambiente en este continente necesitaba un cambio y Cursillos parecía ser el instrumento ad-hoc, pero no con la orientación de nacimiento, sino que adaptándolo a la situación conflictiva imperante.

En 1972 se realiza el III Encuentro Mundial de Dirigentes en Mallorca, cuna del movimiento. Es allí en donde se cumplen los deseos manifestados antes en Brasil, sobre la necesidad de contar con un libro que resumiera ‘lo fundamental del Movimiento y explicara los rasgos que lo identifican’. Curiosamente es sólo un laico, EB, el que participa en la redacción de tal obra; los otros capítulos fueron escritos por sacerdotes o equipos constituidos híbridamente. Se oficializaba la clericalización de Cursillos. Se adaptaba a la corriente de las Comunidades de Base.

Un “fruto” inmediato fue la desaparición del rollo El Cursillista Más Allá del Cursillo y la inclusión, en el libro, del capítulo sobre El Movimiento de Cursillos de Cristiandad en la Pastoral de la Iglesia. Amén de otras amenidades no muy amenas.

Sólo 12 años vive esta primera edición de IF. Su ‘muerte’ fue declarada durante el IV Encuentro Mundial celebrado en Caracas en 1984. Son muy interesantes los acontecimientos que se suscitaron al interno de ese evento, especialmente los relacionados con el desconocimiento de EB y del P. Sebastián Gayá, a quienes a duras penas se les deja tomar la palabra para presentar la postura, hasta entonces más o menos granítica, del Secretariado Nacional de España, que había mantenido un cierto liderazgo a nivel mundial. Ante las verdades dichas, rápidamente se propone que IF ya no representa los valores del Movimiento y que se debe de “actualizar”.

Debido a que nadie piensa en que se trata de un Carisma y que los carismas “vienen de arriba”, por lo que no se pueden ni deben manosear, menos pretender actualizar, se transgrede lo que el sentido común no debió de haber permitido. Pensando solamente en la instrumentalización del Movimiento y en cómo utilizarlo para engrosar las filas de las huestes al interno de la Iglesia, se utiliza la Exhortación Apostólica Chistifidelis Laicis de San Juan Pablo II para maquillar el famoso libro que viene a constituirse en “la biblia” de los dirigentes de Cursillos. A partir de entonces, hasta su destronamiento, constituye la única referencia oficial del Movimiento.

La vida de IF2 se prolonga hasta el año 2005, cuando nuevamente en otro Encuentro Mundial, el VI en Brasil, se sugiere que el libro debe ser nuevamente escrito para cumplir entonces con la fidelidad y la renovación que se le exige a Cursillos. ¿Quién lo exige?... Esta vez la criatura sólo vivió 11 años. Dada la mentalidad e idiosincrasia de nuestros guías espirituales, me parece que esta actualización iba solicitada en respuesta a tres eventos anteriores:

1. La solicitud del papa Juan Pablo II a los movimientos laicales de volver al carisma original;

2. El V Encuentro Mundial en Corea, que concluye con la recomendación de que se estudie el Carisma Fundacional;

3. El Encuentro Fraterno de Mallorca, que jerarquiza los estamentos del MCC, dándole preeminencia a la Escuela de Dirigentes sobre el Secretariado.

Quizá habría un cuarto punto: el rechazo de la mayoría de cursillistas al cambio de nombre y contenido a los rollos; y la actitud de algunos países de seguir incluyendo el rollo El Cursillista Más Allá del Cursillo. Esto se combina con una actividad de Eduardo manifestada en la visita a muchos países, que motiva a algunos dirigentes a visitarle a él en Mallorca.

Lo curioso es que a medida que IF2 se “actualiza y renueva”, el mundo cursillista conoce un resurgimiento genuino a través de los Encuentros de Dirigentes en Cala Figuera I, II, y III. Al mismo tiempo se publican ensayos y obras relacionadas que mantienen vivo el Carisma y las Ideas Fundacionales.

Desde el 2005 hasta estos primeros días del 2015, es que tímidamente aparece, como un aborto, diría San Pablo, el borrador de IF3. Diez años ha trabajado la Comisión de Redacción para entregarnos este “sietemesino”, cuyos pulmones no terminan de desarrollarse para poder gritarle al mundo qué son y qué pretenden los Cursillos de Cristiandad. Mientras tanto, la “gente grande”, quienes se suponen ser los padres, médicos y enfermeras de la criatura, aun cavilan sobre si ponerla en una incubadora o en un resucitador; hay otros que ya “tiraron la toalla”, si por desesperación o por desencanto, no se sabe, sólo se intuye.

Un breve vistazo a la historia sirve para recordar y sacar nuevas conclusiones:

1. En Bogotá, Colombia, 1968, los latinoamericanos se inventan una definición del Movimiento;

2. Dos años más tarde en Tlaxcala, México, 1970, se ratifica esa definición.

3. En Mallorca, España, 1972, se aprueba redactar un libro que…; que luego se llamó Ideas Fundamentales del MCC.

4. En Caracas, Venezuela, 1984, se le da la puntilla al libro y “nace” IFMCC II.

5. El Carisma toma fuerza y es en Corea, 1997, que se concluye que es necesario estudiarlo. Ocurre que “la gente grande” rechaza inicialmente la participación de Jesús Valls, aduciendo que es muy joven.

6. En Mallorca, España, 2003, tiene lugar el Encuentro Fraterno, con las consecuencias ya comentadas.

7. Es en Brasil, 2005, en que termina su vida útil IF2 y rompe el cascarón IF3.

8. En Brisbane, Australia, 2013, otra vez, una mayoría de Secretariados Latinoamericanos, confabulados previamente en Bogotá, votan a favor de la aprobación del Estatuto del OMCC y aceptan como bueno el borrador de IF3.

Un cortísimo análisis coloca a Latinoamérica en el punto de mira. Es aquí en dónde se han dado las voces de alarma sobre que “algo” no está bien en Cursillos, que ni nacieron aquí, ni donde tampoco se han practicado como se debiera. Repitiendo lo dicho ya por otros dirigentes, ¿por qué no aprovechan su amplio conocimiento, se inventan un nuevo movimiento, que no sea ni de frailes ni de laicos, y dejan en paz a los genuinos Cursillos de Cristiandad?

Finalmente, me parece que las citas que se hacen en IF3 y que se han estilado en otros documentos del Movimiento, deberían referirse exclusivamente a documentos del mismo Movimiento. Citar encuentros de dirigentes, en los cuales no se desarrolla nada nuevo si no que se ratifica lo ya aprendido y experimentado, no es válido. Citar documentos de la Iglesia, que deberíamos leer y estudiar los dirigentes en la medida de nuestras posibilidades, no es correcto, ya que lo dicho por la jerarquía es exigible a todos los católicos, no exclusivamente a los “cursillistas”, tampoco modifica el Carisma Fundacional.

Somos los dirigentes, igual que todos los bautizados, quienes nos debemos actualizar para vivir plenamente nuestro bautismo. Si ni siquiera “dominamos” la literatura propia del MCC, ¿por qué queremos pasarla de ‘doctos’? Realmente, no entiendo a la gente grande…

viernes, 7 de enero de 2022

PUNTUALIZACIONES SOBRE EL METODO DE CURSILLOS

Tan actual como cuando se escribió este documento por los abajo firmantes a la ocación del IV Encuentro Mundial de Dirigentes de Cursillos de Cristiandad en julio de 1988.

A veces se critica los Cursillos de Cristiandad y no se critica a la idea originaria, sino a una parodia de los mismos que ha hecho a fuerza de desaguisados algún Secretariado Nacional, donde más que estudiar y comprender su esencia, que ésta es la razón de su creación y de su actividad, se ha intentado cambiar las cosas al ritmo y al talante de los que, sin entenderlos, han querido meter baza.

Lo que evidencia que no se tiene clara la idea originaria, o que se pretende desviar el Movimiento hacia otras metas, son las "actualizaciones" que modifican o prescinden de elementos del Cursillo, manipulándolos de tal forma, que difícilmente pueden servir a su genuino fin.

Por ejemplo:

El precursillo no puede hacerse en serie, por unas personas que enseñan y otros que aprenden. El precursillo es simplemente el inicio de una amistad que generan, cuando no se distorsionan, la Reunión de Grupo y la Ultreya.

La disposición con que acuden los cursillistas hoy, es más humana y más sincera que antes, pero en pequeños matices.

La óptica religiosa siempre fastidia, hay que hablar a los que van a un Cursillo desde la óptica de la fe.

El retiro introductorio no pretende ser una exposición básica de la fe cristiana.

 La primera Meditación es un paro en el vivir de uno, para que reflexione y se encuentre consigo mismo.

En la segunda meditación se trata de intentar reunir los haces dispersos que el que acude a un Cursillo pueda tener de lo trascendente, y polarizarlos hacia la imagen del Padre, que sabe fundir en un abrazo de comprensión, de perdón y de ternura todo un distanciamiento, algunas veces culpable, y otras fruto de superficialidades ejecutadas más por distracción y despiste, que por maldad.

La palabra "acogida", además de paternal, es tremendamente cursi; el que acoge al cursillista es Cristo, el que se deja acoger por otros, evidentemente, no suele ser el más apto para ir a un Cursillo.

Ciertas presentaciones que, además del nombre y los apellidos, añaden profesiones o títulos, produce cierta incomodidad a los que a lo mejor no tienen ni lo uno ni lo otro.

El rollo de "Ideal", más que abrir el camino a lo Trascendente, tiene que abrirlo a lo trascendente.

Es una falta de sentido común y de caridad, avasallar el primer día al cursillista con cuatro rollos píos, sobre todo hemos visto algunos que a lo mejor estarían bien para un retiro de novicias atolondradas, pero no para unos hombres que, por vivir su vida de otro modo, tienen unos conceptos y unos valores, que tamizan las verdades a su manera, siempre muy distanciada del mundo clerical.

Si se pesca en el mar de la vida, de la vida que viven los más, los "peces" que acuden a la cita de un Cursillo, a no ser que el reclutamiento haya apuntado hacia "personas de Iglesia", acuden con sus agallas y con sus espinas que, si, de entrada, se les procura una circunstancia donde cada uno puede manifestar a su modo estas agallas y estas espinas, se sueltan dudas y se cuentan hazañas, lo que crea un clima incómodo, por haber pensado que la libertad de decir lo que se piensa, favorece el clima que se pretende crear en el Cursillo.

El Cursillo, hoy más que nunca, tiene que estar firmemente asentado, en la fe que viven, quieren vivir o les duele enormemente no vivir los dirigentes, que tiene que dirigir necesariamente el Cursillo hacia su finalidad. Dirigidos a la vez estos por un rector que, en todo momento, en unión estrecha, cordial y amistosa con todos, pero principalmente con los Directores Espirituales y los demás dirigentes, ha de orientar, sin mandonismo ninguno, conunción, con santo real miedo, con asombro continuado, con la sobrenatural naturalidad, no de creer saber, sino de saber creer.

Los dirigentes no han de dedicarse a aclarar y disipar dudas, es muy corriente en la clausura oir decir a más de un cursillista: "Vine cargado de problemas, de dudas, de dificultades, aquí he eliminado bastantes, y me voy con una confianza enorme para irlas superando."

El encuentro de los que no tienen fe, o no saben ver la que tienen, al contacto y al contagio de unas personas que la viven y la encarnan, que les sirven sin servilismos, que les tienden con entusiasmo, no sólo con desinterés, sino siendo para ellos un gusto, que se portan en todo momento como amigos, y que quieren serlo de verdad, y no solo en los tres días de Cursillos, es el estímulo más acuciante, atractivo e interesante que podemos brindarles.

Es del todo necesario que el cursillista sepa que todos en la Iglesia nos vamos convirtiendo. Es una verdad básica que nos hermana a todos por la base.

Llamar a los dirigentes responsables es una expresión además de poco afortunada, inexacta, porque responsables lo somos todos en la Iglesia.

Resulta muy cristiano que un hombre de humilde profesión pueda en el Cursillo ser Jefe de uno que siempre lo ha sido y lo es en su vida profesional. Más que una cura de humildad, es una cura de verdad que necesitamos todos.

No rellenar las hojas de aficiones y suprimir los periódicos murales, es echar por la borda dos maneras muy eficaces para conocer mucho mejor "a Juan".

La palabra "compromiso" es palabra incómoda. Alguien ha dicho que "Creer es comprometerse", y no tan sólo creer, sino aún el sólo hecho de vivir es ya comprometerse. Y para que un hombre hecho y derecho, le de la realísima gana de comprometerse, ha de saber bien por qué.

Hay palabras en lo que hoy llamamos comportamiento cristiano que por los méritos contraídos en sentido contrario de lo que significan, suelen despistar y confundir, ya que el diccionario nos dice lo que la palabra significa y la vida nos muestra, en vivo y en directo lo que la cosa o el acontecimiento es.

Un hombre normal, desde su acera, ve al "cristiano comprometido" siempre entre comillas, como el hombre agobiado por compromisos secundarios que siempre lo tienen enredado, y que le queda muy poco tiempo para estar con su familia, salir con la esposa, hablar con los hijos o jugar con los niños, porque tiene siempre una multitud de actividades que solicitan su presencia y su dedicación.

Llamar "formación" al rollo de "Estudio" es despuntar su finalidad, no se trata de ningún tipo de lo que entendemos por formación, sino la simple aplicación de la inteligencia para captar de la manera más sencilla posible el don de Dios y su proyección en su entorno.

La celebración comunitaria de la Penitencia es un acto cien por cien clerical, que no haría más que estorbar el proceso del Cursillo. Hay mucha gente que lleva mucho tiempo en la Iglesia y sigue siendo alérgica al folklore de las celebraciones de esta clase. Pretender que lo entiendan los novatos, es tan arcangélico como creer que con la exposición fríamente ordenada de unas verdades se va a conseguir que ordenen su vida con ellas al momento.

Una conversión creciente no se puede enseñar ni realizar.

Ni el segundo ni el tercer día es oportuno avasallarles con expresiones triunfales sobre la Iglesia. La amamos demasiado para pensar que sea fácil asimilar unos conceptos que tan sólo la fe, la esperanza y la caridad en acto, vivida, encarnada y expresada pueden contagiar.

La historia de los Cursillos nos ha venido demostrando que la auténtica conversión, que ha de ser perenne y continua en todo cristiano, no necesita ni de tres días, ya con medio segundo, tiene Dios más que bastante.

La Gracia no actúa más allá de todo proyecto, sino que como es algo vital, da nervatura y calibración evangélica al proyecto.

El "Seglar en la Iglesia" se ha quitado, precisamente el rollo clave que mejor aclara que el seglar no es para hacer cosas, hacer hacer cosas, asistir a actos, hacer asistir a actos, sino para que creciéndose y desarrollándose donde Dios le ha plantado, con fe, con esperanza y con caridad, hecha vida por su conexión con Cristo, puedan ser manantial inagotable de sentido, emisores de autenticidad, e impulsores de energía y alegría evangélica en su familia, en su trabajo y en su diversión.

Esto es la aportación germinal, radical, básica, esencial y vital que el hombre seglar ha de aportar al mundo. Unicamente desde esta raíz que debe de ser el indispensable punto de partida, puede llegarse a todo lo demás.

Precisamente el Cursillo no es ni puede ser en manera alguna una "comunidad fugaz", pues de serlo, todo lo descubierto en el Cursillo sería mentira. Los Cursillos no han sido jamás individualistas, ni han estado jamás a la defensiva.

Los moldes de los Cursillos los han roto los Secretariados Nacionales no fieles al cometido de ser fieles a la finalidad y al método.

Firmado:
Rvdo. Don Francisco Suárez, Delegado episcopal
Juan Aumatell Tuneu, El Presidente
Rvdo. Don Antonio Pérez, Director Espiritual de Cursillos de Cristiandad, Presidente del Cabildo. Catedral.

Del Grupo de Iniciadores del Movimiento:
Eduardo Bonnín, Rector del 1er. Cursillo de Cristiandad
Bartolomé. Riutort, Dirigente del 1er. Cursillo de Cristiandad
Guillermo. Estarellas, Dirigente del 1er. Cursillo de Cristiandad