Acerca de nosotros

Somos un grupo de cursillistas que vivimos en Canadá y queremos ser fieles al Carisma Fundacional del Movimiento. Carisma recibido por Eduardo Bonnín, fundador del mismo. Nuestro deseo es propagar el Carisma del Movimiento. De esta manera se podrá continuar con lo que Eduardo fundó. Evitando así las desviaciones, modificaciones o agregados que con buena intensión se hacen pero que se alejan de lo que son verdaderamente los Cursillos de Cristiandad.

Eduardo define así:

"El Cursillo de Cristiandad es un movimiento que, mediante un método propio, intenta, y por la gracia de Dios, trata de conseguir que las realidades esenciales de lo cristiano, se hagan vida en la singularidad, en la originalidad y en la creatividad de la persona, para que descubriendo sus potencialidades y aceptando sus limitaciones, vaya tomando interés en emplear su libertad para hacerlas convicción, voluntad para hacerlas decisión y firmeza para realizarlas con constancia en su cotidiano vivir personal y comunitario".

miércoles, 8 de junio de 2022

Resumen del Retiro de Adviento, Hombres y mujeres, cursillistas de Esperanza

por el P. Edgar Sis
Montreal, Quebec, Canadá

El Adviento para cada uno será un tiempo de preparación, espera, conversión, reflexión, misericordia. En este retiro de preparación el tema fue orientado hacia la Esperanza. Aún cuando el mundo se está derrumbando, el mal entró en la Iglesia, las guerras en el medio oriente, etc. En medio de todo esto la pregunta sería ¿qué actitud tomamos los cristianos-cursillistas?

Hoy en día se necesita de personas de Esperanza, personas que sean luz. Todos sabemos que la Esperanza es una de las 3 virtudes teologales: la fe, la esperanza y la caridad. Al final no necesitaremos más de fe porque como dice 1 Juan 3:2 “Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que habremos de ser. Pero sabemos que cuando Cristo se manifieste, seremos semejantes a Él, porque Lo veremos como Él es”. También Job 19:27: “Al cual yo mismo contemplaré, Y a quien mis ojos verán y no los de otro. ¡Desfallece mi corazón dentro de mí!”.

Como tampoco necesitaremos Esperanza porque todo lo que hemos esperado (Esperanza)se ha cumplido. Todo lo que esperábamos de Dios se ha cumplido en Cristo. Lo que viviremos será el Amor de Dios hacia nosotros. Nos encontraremos con la Luz Eterna, la Luz que nunca se apagará.

Entremos en el tema la “Esperanza”. Sin hablar de teología y sin hacer mucha reflexión podemos decir que el cristiano-cursillista que vive la Esperanza es una persona positiva. Nuestra Esperanza final será ir a vivir la Ultreya Celestial con Cristo y con todos los amigos y familiares que ya se nos adelantaron.

Siempre es bueno tener presente recordar en qué condiciones nació Jesucristo. En qué condiciones estaba el pueblo de Israel. Él nació dentro del “resto” del pueblo de Israel. Un pueblo destruido a causa de su pecado, un pueblo miserable. Dios dijo, mi hijo nacerá allí, de allí yo sacaré un vástago. Muchas veces en los movimientos lo que hace falta es un empujón de Esperanza para recobrar las fuerzas. Debemos de tener confianza en Dios, porque Él decidió que su hijo naciera en unas condiciones de miseria. Debemos tener confianza que nosotros, su pueblo, no nos llevará a la destrucción, nos llevará a la construcción. Nuestra vida no irá a su destrucción, irá a su construcción. Como cristianos debemos pensar que dentro de poco tiempo todo será mejor. Que cada día será mejor y mejor.

Los cristianos no creemos en la reencarnación. Nosotros vamos a nuestra victoria con Cristo, vamos a nuestra redención. Nosotros vamos al encuentro de Dios con la ayuda de su Hijo Jesucristo. Vamos hacia algo magnífico, hacia algo grande.

Dice el Evangelio: Mateo 3, 9-10: “Yo les aseguro que Dios es capaz de sacar hijos de Abraham aun de estas piedras. El hacha ya está puesta a la raíz de los árboles, y todo árbol que no da buen fruto, será cortado y arrojado al fuego”. 

Si Dios es capaz de sacar de las piedras hijos, imaginémonos que de cada uno de nosotros puede sacar muchas cosas, porque nosotros tenemos un corazón, amabilidad, de nosotros que somos sus hijos. Si cada uno de nosotros nos vemos humanamente nada bueno puede salir, pero con la Gracia de Dios él es capaz de sacar cosas extraordinarias. De personas ordinarias como cada uno de nosotros Dios es capaz a de hacer y sacar cosas extraordinarias. Si nos vemos las cosas que Dios ha hecho en otras personas, debemos tener esperanza que Él hará buenas cosas con nosotros. Debemos de ser personas positivas, debemos ser personas de esperanza. Si en caso se nos baje la moral, la esperanza debemos pedir a Dios que aumente nuestra Fe.

Si nosotros vemos el #64 del Catecismo de la Iglesia Católica dice: “…Dios forma a su pueblo en la esperanza de la salvación…”. 

Dios hizo que el pueblo tuviera presente que un día va a salvar este pueblo, como también nos salvará a nosotros. La esperanza está contemplada dentro de la escatología: La escatología cristiana es una rama de la teología cristiana conformada por las creencias escatológicas o de las «últimas cosas» del cristianismo. ... A grandes rasgos, se refiere al estudio del destino de la humanidad tal como se describe en la Biblia, la fuente primaria para cualquier estudio escatológico cristiano., de un ya pero todavía no.

Si nosotros vemos nuestra vida, Dios todavía no reina en nuestros corazones la Gracia, todavía no reina el Espíritu Santo. Ya está en nosotros al 100% pero todavía no. Cristo con su muerte y resurrección ya nos salvó, pero algún día se manifestará completamente. 

Es como cuando sembramos una semilla, ésta ya está sembrada pero no ha floreado. Cuando florezca veremos la belleza de sus pétalos, de sus colores, o sea pues que ya está sembrada pero todavía no vemos las rosas, no vemos su hermosura. Nosotros somos como un celular o una computadora, ya tiene todos los componentes, pero todavía no lo hemos activado. 

De la misma manera la Gracia está en nosotros. Poca o mucha, pero solamente con la esperanza sabemos que va a dar sus frutos. 

Nuevamente veamos el catecismo en el #64: “…Dios forma a su pueblo en la esperanza de la salvación…”

Una muestra de lo que esto significa es lo que sucedió en Palma de Mallorca muy poco tiempo después de haberse iniciado los Cursillos. El capellán de la Prisión Provincial comunicó a los cursillistas que dos hombres habían sido sentenciados a muerte, a causa de un doble asesinato que habían perpetrado en Montuiri, un pueblo de la Isla. La cristiandad se puso en movimiento, pues sólo faltaban 24 horas para la ejecución, y todo hacía suponer que sus almas distaban mucho de estar en condiciones para presentarse al Padre de los Cielos. 

Se montaron distintos grupos de cristianos para actuar como intendencia espiritual con la misión de apoyar a los dos que fueron a la cárcel a entrevistarse con los reos. Los hallaron cumpliendo su última voluntad que había sido comerse una paella, haciendo ellos lo posible para evadirse de la situación en que se hallaban. Había que situarles ante la Verdad desde el primer momento. Al entrar uno de ellos les dijo: "sois los tíos con más suerte de este mundo". 

Ante su extrañeza les explicaron que si se ponían en Gracia venía a repetirse algo así como lo que sucedió con el buen ladrón: se les ofrecía el Cielo casi en bandeja y a plazo fijo. Al principio les parecía demasiado bonito para ser verdad, pero terminaron viendo que además de bonito era verdadero. Y porque las cosas del Señor son así y porque había gente que oraba cuando ellos les hablaron, terminaron por manifestar sus deseos de ponerse en Gracia. Se confesaron, y todo cambió desde aquel momento. 

De Colores
Carlos Muñoz
23112021




No hay comentarios:

Publicar un comentario