Acerca de nosotros

Somos un grupo de cursillistas que vivimos en Canadá y queremos ser fieles al Carisma Fundacional del Movimiento. Carisma recibido por Eduardo Bonnín, fundador del mismo. Nuestro deseo es propagar el Carisma del Movimiento. De esta manera se podrá continuar con lo que Eduardo fundó. Evitando así las desviaciones, modificaciones o agregados que con buena intensión se hacen pero que se alejan de lo que son verdaderamente los Cursillos de Cristiandad.

Eduardo define así:

"El Cursillo de Cristiandad es un movimiento que, mediante un método propio, intenta, y por la gracia de Dios, trata de conseguir que las realidades esenciales de lo cristiano, se hagan vida en la singularidad, en la originalidad y en la creatividad de la persona, para que descubriendo sus potencialidades y aceptando sus limitaciones, vaya tomando interés en emplear su libertad para hacerlas convicción, voluntad para hacerlas decisión y firmeza para realizarlas con constancia en su cotidiano vivir personal y comunitario".

martes, 11 de octubre de 2022

Reseña del libro

Por Frank Malick Diócesis de Hamilton Ontario



Author: Eduardo Suárez del Real Aguilera

Title: Eduardo Bonnín: An Apprentice Christian Copyright: Palma de Mallorca, Spain: Fundación Eduardo Bonnín Aguiló (FEBA), 2013, 210pp. Ordering Info: http://www.cursillocanada.org/, $16.00
ISBN: 978-84-936888-9-9

Introducción

Si estás leyendo esto, probablemente tu vida ha cambiado de alguna manera por el encuentro contigo mismo, con Dios y con los demás en un fin de semana de Cursillos. ¿Te has preguntado alguna vez cómo surgieron los Cursillos de Cristiandad, y cuál era y es

1 Eduardo Suárez del Real Aguilera, Eduardo Bonnín: An Apprentice Christian, Palma de Mallorca, Spain: Fundación Eduardo Bonnín Aguiló, 2013, p. 15

su finalidad original? La respuesta a esa pregunta está profundamente entrelazada en la vida y el pensamiento de Eduardo Bonnín, sobre quien el Espíritu Santo depositó el carisma de Cursillos, y su pequeño grupo de compañeros que, en la Mallorca española de los años 40, desarrollaron un método y un movimiento "que ha sido capaz de expresar el Evangelio en términos modernos y de revitalizar la vida de casi diez millones de personas en todo el mundo; en algunos países hasta dos generaciones".1

La finalidad de este libro es ayudarnos a comprender mejor los Cursillos y su carisma fundacional conociendo mejor a su fundador, ya que existe una estrecha relación entre los Cursillos y la vida de su principal artífice.2 En esta obra, Eduardo Suárez del Real Aguilera, periodista mexicano afincado en Mallorca, utiliza la entrevista biográfica para transmitir la historia de la vida de Eduardo, conservando sus preferencias lingüísticas, de modo que su mismo lenguaje revela rasgos de su personalidad, así como su historia de vida, que enriquece su relato con puntos de vista de la banda de hermanos de Eduardo.

Al leer este libro, llegarás a conocer a Eduardo de manera personal, compartiendo su entusiasmo por Cristo, su compromiso con Cursillos y la Iglesia, y la alegría y frustración que ha enfrentado al pastorear el movimiento a través de seis décadas.

Al leer este libro, lo que más me llamó la atención fue una definición de Cursillo que Eduardo expuso por primera vez en 1997, que difiere de la definición contenida en las Ideas Fundamentales del Movimiento de Cursillos (con las que estudié por primera vez el Movimiento). Es a través del prisma de

2 Ibid., P. 11

esta definición posterior que consideraremos los puntos claves de este cuerpo de trabajo dentro del contexto de las cinco declaraciones de la definición de Eduardo:3

  1. Los Cursillos de Cristiandad son un movimiento que como resultado de su propio método, intenta, desde la Iglesia,

  2. hacer vivir la realidad del ser cristiano en la singularidad, originalidad y creatividad de cada persona,

  3. para que, descubriendo sus potencialidades y aceptando sus limitaciones,

  4. puedan dirigir su libertad con convicción, reforzar su voluntad con decisión

  5. y orientar su amistad a favor de un compromiso con su vida cotidiana comunitaria e individual.

Veremos cómo su vida temprana le llevó a reconocer la necesidad de un medio moderno de evangelización en el que los laicos fueran los principales participantes, la fundación de los Cursillos de Cristiandad, sus primeros dolores de crecimiento seguidos por la aceptación mundial (y la modificación de su intención original), y su lucha continua para preservar el carisma fundacional que recibió hace tantos años.

¡Es la historia de una vida dedicada a comunicar el amor de Dios a cada persona - de un hombre humilde, que después de años de estudio y crecimiento en su fe, todavía se consideraba un aprendiz de cristiano hasta el final!

La Definición

Los Cursillos de Cristiandad son un movimiento que como resultado de su

3 Ibid., P. 59 4 Ibid., P. 31 5 Ibid., P. 32

propio método, intenta, desde dentro de la Iglesia,...

El servicio militar fue un momento decisivo en la vida de Eduardo. A partir de 1937, con 18 años, llegaron a su vida dos fuentes de conocimiento contrarias: la realidad del contacto directo con el hombre profano de las trincheras, y el idealismo de los libros.4 Pero Eduardo veía obstáculos para salvar la distancia entre ambas: Nunca antes el mensaje cristiano había sido tan anodino como en aquellos tiempos. El mensaje de Cristo nunca será insustancial, pero la forma de presentarlo carecía de alma. Intenté hacer un ramo con las verdades más importantes, recogidas de los libros que estaban cambiando el mundo. Así empezó Cursillos.5

Su contacto con la gente le llevó a la conclusión de que cuando el mensaje del Evangelio es acogido con una fe personalizada y llega a la individualidad, originalidad y creatividad de cada persona, potencia sus cualidades humanas: El hombre encuentra a Cristo en el vacío de su silencio interior, y esta es la razón por la que el objetivo de nuestros esfuerzos ha sido siempre "viajar desde la piel del hombre hasta su ser interior". Esa es la novedad del Movimiento de Cursillos, lo que lo distingue de otras cosas que pueden ser muy buenas, pero que no son lo mismo, y no logran el mismo objetivo. Esa es su característica genuina y lo que ha permitido que el mensaje de Cristo llegue a los marginados que carecen de información, están desinformados o están mal informados.6

Eduardo estudió el entorno que le rodeaba y llegó a la conclusión de que lo que primero queríamos, y seguimos queriendo, es que la libertad del hombre se encuentre con el espíritu de Dios.7

6 Ibid., P. 51
7 Ibid., P. 39-40

A pesar de ser un movimiento laico, Eduardo sabía que necesitaría la aprobación de la Iglesia para que se extendiera y creciera, por lo que pidió la bendición al obispo Juan Hervás, quien le dijo: "Yo bendigo a Cursillos de Cristiandad no con una mano, sino con las dos".8

Pero los cambios que han surgido desde que Cursillos se ha extendido por todo el mundo han provocado un conflicto interno dentro de Cursillos que existe hasta el día de hoy, lo que llevó a Eduardo a confirmarlo en el V Encuentro Mundial de Corea: Los Cursillos de Cristiandad no fueron pensados, estructurados ni rezados para evangelizar al mundo, sino para evangelizar a la persona. El Movimiento de Cursillos de Cristiandad no nació como una respuesta de la Iglesia al mundo, sino como una forma de comunicar a la persona que Dios la ama. No conocemos ninguna adaptación que haya respondido a la intención de hacer más clara, precisa, sencilla, eficaz e inteligible su finalidad.9

...hacer vivir la realidad del ser cristiano en la singularidad, originalidad y creatividad de cada persona,...

Eduardo dice que los Cursillos de Cristiandad siempre fueron pensados para todos, con preferencia por los "alejados": El Movimiento de Cursillos de Cristiandad, por la gracia de Dios y la oración de muchos, nació de una preocupación real y viva por la persona concreta, normal y corriente, que viene de la vida cotidiana y se siente abrumada por el mero hecho de tener que vivir y poder seguir viviendo, que rara vez se toma el tiempo de pensar en el porqué de su vida y mucho menos de preocuparse por el sentido de su existencia.10

La atención debe centrarse siempre en la persona:
La persona tiene cuatro esquinas:

8 Ibid., P. 42 9 Ibid., P. 83 10 Ibid., P. 39

la verdad, que es lo que da sentido a la vida,

el bien, que es lo que da alegría a la vida la amistad, que es lo que da aliento a la

vida, y
el arte, que es la contemplación de la vida.

Y tres exteriores: el amor, el trabajo y la diversión. Si todo esto permanece en calma, no pasa nada. Pero el día que te enamoras, hay un ciclón que se lleva por delante las otras dos cosas: el trabajo, que se resiente, y la forma de divertirse, que cambia. También puede ocurrir que el trabajo o la diversión produzcan los ciclones que arrastran las otras dos cosas. Lo que hay que buscar es la brisa constante que nos haga avanzar con todo. Lo que tiene que conseguir la persona es que su actitud se corresponda con su aptitud.11

El Cursillo debe centrarse en "el qué", porque está pensado para que todos los que sean capaces de entender, descubran, desde el mismo eje de su vida personal en Gracia, y para los que han vivido un Cursillo, lo que significa ser amado por Dios y empezar a transparentarlo, con normalidad, naturalidad y humanidad, empezando por los más cercanos (aquí, ahora, empezando por mí).12

...para que, potencialidades limitaciones,...

descubriendo sus y aceptando sus

El espíritu del Cursillo no es más que la sustancia del Evangelio en el contexto de la realidad de muchas vidas. A veces se apodera de la persona con un impulso efervescente que no siempre ha sido fácil de aprovechar, pero que posee toda la fuerza de una generosidad impresionante e impenetrable.13

El objetivo del Cursillo no es hacer ver, sino proponer el descubrimiento. Es para que cada persona encuentre en ese interior algo más bello

11 Ibid., P. 164 12 Ibid., P. 60 13 Ibid., P. 38

que todo lo exterior.14 Dios dice, por medio de Cristo, que la felicidad y el reino de Dios están con nosotros, no hay que buscarlos en otra parte, no hay que hacer ver las responsabilidades que se adquieren al ser bautizado, sino las posibilidades.15

...puedan dirigir su libertad con convicción, reforzar su voluntad con decisión...

La libertad y el ejercicio de la propia voluntad están en el corazón del método de Cursillos: Lo que queríamos al principio, y seguimos queriendo, es que la libertad del hombre se encuentre con el espíritu de Dios.16

Pero esa libertad debe estar fundamentada en la realidad y en la verdad:
Lo normal es que todo tenga que ser experimentado. Por eso en Cursillos se experimenta todo lo que se dice en vivo y en directo, pues sólo así puede convertirse en verdad. Y la verdad nos hará libres, que es lo que debemos ser como hijos de Dios. Es esa posibilidad de ser libres la que nos hace iguales a sus ojos.17

Sólo hay una verdad y nunca cambia. Lo que es verdad hoy es verdad para siempre. Lo que cambia es cómo se aplica la verdad. Creo que el objetivo es que las personas obtengan un criterio de verdad, que busquen siempre la verdad. Cristo es la verdad, pero es a través de la forma en que se aplica la verdad que hacemos todas las cosas verdaderas.

Eduardo aplicó la verdad en muchos encuentros con los marginados de la sociedad (los "lejanos") de los que dijo: Conozco el mundo a través de la perspectiva de los que no se confiesan.18

Cuando nuestra libertad está bien fundamentada con la convicción basada en

14 Ibid., P. 101 15 Ibid., P. 145 16 Ibid., P. 39 17 Ibid., P. 117 18 Ibid., P. 134

la verdad de Cristo, y nuestra conciencia bien formada, podemos avanzar con decisión: Esta estrategia de encuentro con uno mismo está muy claramente expuesta en el Evangelio en muchos episodios que la relatan con verdad indiscutible, desde Juan el Bautista, el precursor, hasta el Buen Ladrón en el Calvario, y no olvidemos a la Samaritana, a Zaqueo e incluso a los Apóstoles después de Pentecostés. Todos ellos dan prueba de que lo que el Señor pretendía sobre todo era que cada uno se encontrara a sí mismo y desde sí mismo y por sí mismo y con su gracia, a la luz de su Palabra, tomara su propia decisión personal.19

...y orientar su amistad a favor de un compromiso con su vida cotidiana comunitaria e individual.

Fundamentados en la fe y el amor de Dios, podemos entonces participar en la actividad favorita de Eduardo: La amistad.20

El Evangelio se puede anunciar o dar a conocer de mil maneras, pero creemos que la mejor es aumentar la amistad entre las personas.21 La necesidad de contacto siempre crea amistad. Cuando dos personas hablan y dicen la verdad, se teje un hilo importante entre ellas y Dios: la amistad es la alabanza. La amistad crea esto, y esto crea amistad.22

Esa amistad prospera dentro del compromiso permanente de la Reunión de Grupo y de la Ultreya: Actualmente, en muchas partes del mundo, sacerdotes y seglares se conocen mejor y apuntan a un mismo objetivo: lograr que los que el Cursillo ha reunido en nombre del Señor descubran que Dios los ama. Es entonces cuando la amistad iniciada o renovada al calor del idealismo de participar en el Cursillo, va creciendo paulatina y espontáneamente, de manera que cada detalle que surge de vivir

19 Ibid., P. 119 20 Ibid., P. 86 21 Ibid., P. 108 22 Ibid., P. 106

intensamente la aventura del Cursillo se vive con gran entusiasmo, desde sus inicios hasta el intento de averiguar después si quien fue invitado al Cursillo lo entendió; es decir, si el Cursillo sirvió para que se amara más la vida y si los métodos -es decir, la Reunión de Grupo (realidad compartida de la vida como amistad) y la Ultreya (circunstancia que permite que lo mejor de cada persona llegue al mayor número posible)- que siempre se han puesto a disposición de los que han vivido el Cursillo, les ayudan a vivir su vida.23

Eduardo continúa explicando la profundidad del pensamiento que hay detrás del compromiso de vivir nuestro cuarto día:

El ser humano tiene dos polos, el personal y el colectivo. Una persona no puede vivir sabiendo que vive sin ser consciente de su "yo" y sin tener un "nosotros". Una persona que vive sin "nosotros", tarde o temprano puede hacer algo malo. La persona necesita un "nosotros" para corregirse, afinando y afinando su personalidad.24

  • Es necesario crear una amistad y entender que es algo más que la piel. Es necesario que haya un puente sobre el que comunicar nuestros sueños y nuestras dudas. Ese puente facilita el intercambio, y en ese intercambio ambos participantes se convierten en personas. Este es el polo personal.25 El polo personal de un Cursillista se desarrolla en la Reunión de Grupo, en la que un canal de amistad se dirige a la conversión.26

  • El otro es el colectivo: El Cursillo de Cristiandad fue creando el contacto personal. El Cursillo pasó a inyectarse en el tejido de la vida. Cuando se ha vivido una experiencia da gusto compartirla con otras personas que también la han vivido. Esto se alimenta a sí mismo. La ultreya es donde "el que tiene, se lo queda" y también "vuelve a la escena del crimen".

    23 Ibid., P. 55 24 Ibid., P. 106

Un testimonio personal

Viví mi fin de semana de Cursillo en Tampa, Florida, en septiembre de 2001. Era el 94o Cursillo de Hombres de la Diócesis de San Petersburgo, y me senté en la Mesa de San Mateo. El fin de semana al que asistí se celebró tres semanas después de los atentados terroristas del 11 de septiembre, en un momento en el que muchos estadounidenses se refugiaban en su fe, y por lo tanto era un momento de intensa búsqueda del significado de los acontecimientos del día.

Durante el fin de semana, desarrollé un hambre de estudio - estudio de las Escrituras, de la Tradición de la Iglesia y del Movimiento de Cursillos. En aquella época, seguíamos las Ideas Fundamentales del Movimiento de Cursillos y el Manual de Dirigentes de los Estados Unidos, así que esa fue mi base para la formación en Cursillos.

El enfoque era llevar a los dirigentes al fin de semana que luego pudieran salir a evangelizar sus ambientes. Sólo los que podían recibir los sacramentos de la Iglesia eran bienvenidos, con preferencia a los candidatos que "deberían ir" frente a los que "pueden ir". Mi mundo de Cursillos estaba bastante bien ordenado, hasta que el Director Nacional de EE.UU. regresó de visitar a Eduardo Bonnin en 2003, y dijo a todos que habíamos perdido el mensaje clave de Cursillos, que el enfoque debe ser en el individuo, no en los ambientes, y por lo que un "Cambio de Enfoque" se puso en marcha para llevar a los EE.UU. en línea con el Carisma Fundacional.

El primer impacto en el "Cambio de orientación" fue adoptar los esquemas mallorquines, que no nos gustaban y nos

25 Ibid., P. 106 26 Ibid., P. 109

negábamos a utilizar. De hecho, nuestra diócesis lideró una coalición para luchar contra el "Shift in Focus". Sólo cuando asistí a la Conferencia Nacional de EE.UU. de 2008 como Director Laico, y el Consejero Episcopal hizo un llamamiento a los Directores Espirituales para la unidad en el Movimiento, sospeché que podríamos estar en el camino equivocado.

Al volver a Canadá en 2010, naturalmente hice contacto con la ultreya en Burlington, y comencé a involucrarme con el Movimiento de Cursillos de la Diócesis de Hamilton. Decidí mantener una mente abierta, y trabajé mi primer fin de semana canadiense con los contornos mallorquines. Muchos de los problemas de traducción que había encontrado en los Estados Unidos habían sido corregidos, y los encontré mucho más simples y directos. También me sorprendió encontrar que uno no tenía que estar en buena posición con la Iglesia Católica, ni, de hecho, ser católico para asistir a un fin de semana de Cursillo.

Me estoy preparando para trabajar mi quinto fin de semana en Canadá y lo que he aprendido a través de la experiencia es que Cursillo intenta crear un ambiente donde uno puede disfrutar de un encuentro personal con Cristo. Cada uno experimenta el Cursillo a su manera única, pero la mayoría sale con el profundo conocimiento de que Cristo les ama íntimamente, y que no pueden evitar compartir ese amor con los demás

Y esa comprensión hace toda la diferencia para mí - en lugar de "pescar en la pecera" de los buenos católicos necesitamos encontrar a los "lejanos" e invitarlos a ese encuentro y a la comprensión de que Dios los ama.

Esa revelación se reforzó al leer Eduardo Bonnín: Un Aprendiz de Cristiano. Nunca tuve el placer de conocer a Eduardo en persona, pero siento que lo conozco mejor

después de leer este libro, y comparto su eterno optimismo y entusiasmo por el viaje humano que todos estamos haciendo: Con la excepción de España, el movimiento en el mundo va bien. ¡Que Dios nos conceda la perseverancia para seguir sus pasos, y que el Método de Cursillos siga llevando almas a Cristo!

¡De Colores! 

Book Review

 Book Review


By Frank Malick

Diocese of Hamilton Ontario




Author: Eduardo Suárez del Real Aguilera

Title: Eduardo Bonnín: An Apprentice Christian

Copyright: Palma de Mallorca, Spain: Fundación Eduardo Bonnín Aguiló (FEBA), 2013, 210pp. 

Ordering Info: http://www.cursillocanada.org/, $16.00

ISBN: 978-84-936888-9-9


Introduction


If you are reading this, your life has probably been changed in some way by the encounter with self, God and others on a Cursillo weekend. Have you ever wondered how Cursillos in Christianity came about, and what its original purpose was and still is? The answer to that question is deeply intertwined in the life and thought of Eduardo Bonnín, upon whom the Holy Spirit deposited the charism of Cursillo, and his small band of companions who, in Mallorca, Spain of the 1940s, developed a method and a movement “that has been able to express the Gospel in modern terms and revitalize the lives of nearly ten million people throughout the world; in some countries up to two generations.”


The purpose of this book is to help us better understand Cursillo and its foundational charism by better knowing its founder, since there is close relationship between Cursillo and the life of its main architect. In this work, Eduardo Suárez del Real Aguilera, a Mexican journalist now living on Mallorca, uses the biographical interview to convey Eduardo’s life story, preserving his linguistic preferences so that his very language reveals personality traits, as well as his life history, which enriches his story with points of view from Eduardo’s band of brothers.


As you read this book, you will get to know Eduardo on a personal basis, sharing his excitement about Christ, his commitment to Cursillo and the Church, and the joy and frustration he has faced shepherding the movement through six decades. 


In reading this book, I was most struck by a definition of Cursillo that Eduardo first put forth in 1997, that differs from the definition contain in the Fundamental Ideas of the Cursillo Movement (by which I first studied the Movement). It is through the prism of this later definition that we will consider the key points of this body of work within the context of the five statements of Eduardo’s definition:


  1. The Cursillos of Christianity is a movement that as a result of its own method, attempts, from within the Church,

  2. to make the reality of being a Christian come alive in the singularity, originality and creativity of each person, 

  3. so that by discovering their potential and accepting their limitations, 

  4. they might direct their freedom with conviction, reinforce their will with decisiveness

  5. and direct their friendship in favour of a commitment to their daily communal and individual life.


We will see how his early life led him to recognize the need for a modern means of evangelization in which laity were the main participants, the founding of Cursillos in Christianity, its early growing pains followed by worldwide acceptance (and modification from its original intent), and his ongoing struggle to preserve the foundational charism which he received so many years ago. 


It is the story of a life dedicated to communicating God’s love to every person - of a humble man, who after years of study and growth in his faith, still considered himself An Apprentice Christian to the end!


The Definition


The Cursillos of Christianity is a movement that as a result of its own method, attempts, from within the Church,…


Serving in the military was a decisive time in Eduardo’s life. From 1937, at age 18, two contrary sources of knowledge came into his life: reality from the direct contact with the profane man of the trenches, and idealism from his books. But Eduardo saw obstacles to bridging the gap between the two: Never before had the Christian message been as bland as in those times. Christ’s message will never be unsubstantial, but the way of presenting it was soul-less. I tried to make a bouquet with the most important truths, collected from books that were changing the world. That’s how Cursillos began.


His contact with people led him to the conclusion that when the message of the Gospel is welcomed with a personalized faith and reaches the individuality, originality and creativity of each person, it empowers their human qualities: Man encounters Christ in the emptiness of his inner silence, and this is the reason why the goal of our efforts has always been to “travel from man’s skin to his inner being.” That is the novelty of the Cursillo Movement, that distinguishes it from other things that can be very good, but are not the same, and don’t accomplish the same goal. This is its genuine characteristic and what has made way for Christ’s message to reach the marginalized who lack information, are misinformed, or are poorly informed. 


Eduardo studied the environment around him and concluded that what we wanted first, and still continue to want, is that the freedom of man encounters the spirit of God.


Even though it was a lay movement, Eduardo knew that he would need approval from the Church to allow it to spread and grow, so he asked Bishop Juan Hervas for his blessing, who then said:“I bless Cursillos of Christianity not with one hand, but with both of them.”


But the changes that emerged since Cursillo has spread around the world have led to an internal conflict within Cursillo that exists to this day, prompting Eduardo to confirm at the 5th World Encounter in Korea: The Cursillos in Christianity were not thought up, structured nor prayed for in order to evangelize the world, but rather to evangelize the person. The Cursillos in Christianity Movement was not born as a response of the Church to the world, but rather as a way of communicating to the person that God loves them. We have no knowledge of any adaptation that has responded to the intention of making its purpose clearer, more precise, simpler, more effective and more intelligible.

…to make the reality of being a Christian come alive in the singularity, originality and creativity of each person,… 


Eduardo says that Cursillo was always intended for everyone, with a preference for the “far away”: The Cursillo Movement, by the grace of God and the prayers of many, was born from a real live concern for the concrete, normal, everyday person who comes from everyday life and is overwhelmed just by the fact that he has to live and can continue to live, who rarely takes the time to think about why he lives and much less to worry about the meaning if his existence.


The focus should always be on the person:

The person has four corners:

  • truth, which is what gives meaning to life,

  • good, which is what gives joy to life

  • friendship, which is what gives breath to life, and

  • art, which is the contemplation of life.

And three exterior: love, work and fun. If all this remains calm, nothing happens. But the day you fall in love, there is a cyclone that takes up the other two things: work, which suffers, and how to have fun, that changes. It can also happen that work or fun can produce the cyclones that drag down the other two things. What to look for is the constant breeze that makes us advance with all. What the person has to achieve is that their attitude match their aptitude. 


Cursillo should focus on “the what”, because it has been thought out so that all who are capable of understanding, may discover, from the very axle of their personal life in Grace, and for those who have lived a Cursillo, what it means to be loved by God and to begin making it transparent, normally, naturally and humanly, starting with those closest to them (here, now, starting now and starting with me).

…so that by discovering their potential and accepting their limitations,…


The spirit of the Cursillo is nothing more than the substance of the Gospel in the context of the reality of many lives. Sometimes it overtakes a person with an effervescent drive that has not always been easy to harness, but possesses all the force of an impressive, impenetrable generosity.


The objective of the Cursillo is not to make a person see, but to propose the discovery. It is so each person can find in that interior there is something more beautiful than all of the exterior. God says, through Christ, that happiness and the kingdom of God are with us, not to be sought elsewhere, not to make people see the responsibilities they acquire from being baptized, but rather the possibilities.

…they might direct their freedom with conviction, reinforce their will with decisiveness…


Freedom and exercise of our own free will is at the heart of the Cursillo method: What we wanted at first, and still continue to want, is that the freedom of man encounters the spirit of God.


But that freedom must be ground in reality and truth:

What is normal is that everything needs to be experienced. That is why in Cursillo one experiences everything that is said live and in person, since only in this way can it become truth. And the truth will make us free, which is what we as children of God should be. It is that possibility of being free that makes us equal in his eyes.


There is only one truth and it never changes. What is true today is true forever. What changes is how the truth is applied. I think that the objective is to have people obtain a criterion of truth, always to search for the truth. Christ is the truth, but it is through the way the truth is applied that we make all things true.


Eduardo applied the truth in many encounters with the marginalized of society (the “far away”) of whom he said: I know the world through the perspective of those who do not go to confession.

When our freedom is well-grounded with the conviction based on the truth of Christ, and our consciences well-formed, we can move forward with decisiveness: This strategy of finding with oneself is very clearly stated in the Gospel in many episodes which relate it with indisputable truth, from John the Baptist, the precursor, to the Good Thief at Calvary, and let’s not forget the Samaritan Woman, Zaccheus and even the Apostles after Pentecost. They all give evidence that what the Lord intended above all was that everyone finds himself and from himself and by himself and with His grace, in the light of His Word, make his own personal decision. 

…and direct their friendship in favour of a commitment to their daily communal and individual life.


Grounded in faith and the love of God, we can then participate in Eduardo’s  favorite activity: Friendship.


The Gospel can be proclaimed or made known in a thousand ways, but we believe that the best one is to increase friendship among people. The need to make contact always creates friendship. When two people talk and speak the truth, an important thread is woven between them and God – friendship is praise. Friendship creates this, and this creates friendship.


That friendship thrives within the ongoing commitment to Group Reunion and Ultreya: Currently, in many parts of the world, priests and lay people are getting to know each other better and are aiming at the same target: to ensure that those whom the Cursillo has gathered in the Lord’s name will discover that God loves them. That is when the friendship which was started or renewed by the warmth of the idealism of participating in the Cursillo, gradually and spontaneously grows, in such a way that every detail that comes from living the adventure of Cursillo intensely is lived with great enthusiasm, from its beginnings to the attempt to find out later if whoever was invited to the Cursillo understood it; that is, if the Cursillo served so that they love life more and whether the methods – that is, the Group Reunion (shared reality of life as friendship) and the Ultreya (a circumstance that enables the best of each person to reach as many as possible) – which have always been made available to those who have lived the Cursillo, help them to live their lives.


Eduardo goes on to explain the depth of thinking behind the living our 4th day commitment:


A human being has two poles, the personal and the collective. A person cannot live knowing he lives without being aware of their “I” and without having an “us”. A person that lives without “us”, sooner or later can do something bad. The person needs an “us” to correct himself, sharpening and tuning his personality. 

  • It is necessary to create a friendship and understanding that it is more than skin-deep. There needs to be a bridge over which to communicate our dreams and our doubts. That bridge facilitates the exchange, and in this exchange both participants become persons. This is the personal pole.The personal pole of a Cursillista evolves in the Group Reunion, in which a channel of friendship is directed to conversion.

  • The other is the collective one: The Cursillo in Christianity went about creating personal contact. The Cursillo went about injecting itself into the fabric of life. When one has lived an experience it gives pleasure to share it with other people who have also lived it. This feeds itself. The ultreya is where “he who has, keeps it” and also “returns to the scene of the crime.”


A Personal Witness


I lived my Cursillo weekend in Tampa, Florida in Sept., 2001. It was the 94th Men’s Cursillo of the Diocese of St. Petersburg, and I sat at St. Matthew’s Table. The weekend I attended was held three weeks after the 9/11 terrorist attacks, at a time when many Americans were finding refuge in their faith, and hence it was a time of intense searching for meaning of the events of the day. 


During the weekend, I developed a hunger for study – study of Scripture, Church Tradition and the Cursillo Movement. At that time, we followed the Fundamental Ideas of the Cursillo Movement and the US Leaders’ Manual, so that was my basis for formation in Cursillo. 


The focus was on bringing leaders to the weekend who could then go out and evangelize their environments. Only those who could receive the sacraments of the Church were welcomed, with preference to the “should go” versus “can go” candidates. My Cursillo world was quite well-ordered, until the US National Director came back from visiting Eduardo Bonnin in 2003, and told everyone that we had missed the key message of Cursillo, that the focus should be on the individual, not the environments, and so a “Shift in Focus” was launched to bring the US into line with the Foundational Charism.


The first impact in the “Shift in Focus” was to adopt the Mallorcan outlines, which we did not like and refused to use. In fact, our diocese led a coalition to fight the “Shift in Focus”. It was only when I attended the 2008 US National Conference as a Lay Director, and the Episcopal Advisor appealed to the Spiritual Directors for unity in the Movement , that I suspected we might be on the wrong track.


Moving back to Canada in 2010, I naturally made contact with the ultreya in Burlington, and began to get involved with the Hamilton Diocese Cursillo Movement. I decided to keep an open mind, and worked my first Canadian weekend with the Mallorcan outlines. Many of the translation problems I had encountered in the US had been corrected, and I found them much simpler and direct. I was also surprised to find that one did not have to be in good standing with the Catholic Church, nor, in fact, even to be Catholic to attend a Cursillo weekend.


I am preparing to work my fifth weekend in Canada and what I have learned through experience is that Cursillo attempts to create an environment where one can enjoy a personal encounter with Christ. Everyone experiences Cursillo in their own unique way, but most come away with the profound knowledge that Christ loves them intimately, and that they can’t help but share that love with others


And that realization makes all the difference to me – rather than “fishing in the fishbowl” of good Catholics we need to find the “faraway” and invite them to that encounter and the realization that God loves them. 


That revelation was reinforced in reading Eduardo Bonnín: An Apprentice Christian. I never had the pleasure of meeting Eduardo in person, but I feel I know him better after reading this book, and share his eternal optimism and enthusiasm for the human journey we all are on: With the exception of Spain, the movement in the world is going well. May God grant us the perseverance to carry on in his footsteps, and may the Cursillo Method continue to bring souls to Christ!


De Colores!


lunes, 10 de octubre de 2022

REFLEXIONES DESDE CANADÁ

Este artículo fue redactado por Barry Guihan, Presidente del Secretariado Nacional Inglés de Canadá. En respuesta que diera al Padre Reg. MacNeil de la Diócesis de Ottawa.

PREGUNTA: ¿Es razonable esperar algún tipo de ENCULTURACIÓN del Cursillo español a unos ambientes y cultura canadienses?

RESPUESTA: No sólo “es razonable”, es ESENCIAL aunque casi siempre, NO en el sentido y manera en que generalmente se entiende y aplica.

Estamos muy conscientes de que la respuesta anterior es algo ambigua. Esto no se debe a que hayamos interpretado mal la pregunta. La pregunta usa (y de hecho subraya) el término “ENCULTURACIÓN”, que tiene un alcance y significado mayor que el de simple “adaptación” en el sentido suave de “ajustar” las idiosincrasias culturales “españolas” a la cultura canadiense (o americana, alemana, etc.). Tanto es así, que el que el auténtico Cursillo pueda sobrevivir en muchos años a su fundador Eduardo Bonnin, dependerá en gran medida de la capacidad que tengamos de entender y aplicar estas “diferencia”.

Por ello, el problema es de importancia considerable para el Movimiento y sobre todo para “ustedes”, los dirigentes, y adquirirá, de ello estamos seguros, importancia y urgencia durante los próximos meses y años, tanto aquí en Canadá como en el extranjero. Por tanto estaríamos poniendo de lado nuestro deber si no intentáramos, por lo menos, encuadrar el problema en unas líneas generales – haciendo una distinción clara entre los conceptos claves (es decir ENCULTURACIÓN y ADAPTACION) – y citar algunos ejemplos de uno y otro e identificar y distinguir entre las adaptaciones legítimas y aquellas que no lo son.

El “concepto” de ENCULTURACIÓN es tan viejo como la humanidad misma. Las palabras solían definir el concepto, sin embargo, los términos ENCULTURACIÓN e INCULTURAR) son nuevos. No entraron en el léxico de “uso” común hasta alrededor de 1944 – al mismo tiempo en que nacía el Movimiento de Cursillos.

Mientras que el hecho de compartir la fecha de origen no es más que una coincidencia, no es en absoluto coincidencia el hecho que el concepto de ENCULTURACIÓN y el MOVIMIENTO se enlacen indisolublemente. Tanto es así, que si las “palabras” no existieran, Cursillos habría tenido que acuñarlas (o inventarlas), porque ellos SON, en un sentido muy real, la VISION, MISIÓN y METODO del Movimiento de Cursillos.

El problema, sin embargo, es que, debido a que estos “términos” son tan nuevos (ni siquiera figuran en los diccionarios publicados con anterioridad a los últimos años de la década de los 70) – han sido interpretados un poco a la ligera y de forma intuitiva y con consecuencias cada vez más perjudiciales, hasta el punto que, como dice Eduardo, el árbol de Cursillos se ha convertido en un árbol de Navidad al que han adornado con tantas decoraciones (las adaptaciones) que apenas podemos ver el propio árbol.

Para entender correctamente lo que Eduardo quiere decir, y apreciar las implicaciones de sus palabras, necesitamos analizar las definiciones,

LA ENCULTURACIÓN – se define como: “el proceso por medio del cual los individuos aprenden la cultura de su grupo a través de la experiencia, observación e instrucción”.

Abundando en nuestro intento de clarificar este concepto, es necesario entender “la cultura” en el sentido de: “las creencias colectivas y los comportamiento observables resultantes característicos de un grupo determinado (en nuestro caso, CRISTIANISMO y CURSILLOS).

De esta definición podemos ver que lo qué “inculturar” realmente significa es simplemente ese proceso natural de absorción, u ósmosis – el tipo de “aprendizaje ‘in situ’ o ‘a pie de obra’, por así decirlo – utilizado por prácticamente cada “cultura” o grupo, como medio de introducir a sus nuevos miembros al “acervo” de valores comunes o compartidos (las creencias y comportamientos resultantes de las mismas) etc.

INCULTURAR – se define como: cambiar, modificar, o adaptar (creencias, comportamientos, ideas, etc.) por medio de la ENCULTURACIÓN.

De todo esto podemos ver que el verbo (inculturar) se formó del sustantivo, porque contiene dentro de su definición el propio nombre. Está claro pues, que los “cambios, modificaciones y adaptaciones” de las “creencias, comportamientos, e ideas, etc. “a que se refiere, son los que se necesita hacer EN EL INDIVIDUO para convertirlo en miembro de la “nueva” cultura. NO a los cambios o adaptaciones que se hace “A” la “nueva” cultura para “aguarla” o por cualquier otro medio hacerla “más aceptable” a la “cultura vieja” o existente.

Si lo analizamos detenidamente, éste fue exactamente el proceso por el cual Jesús llegó a ser un judío. El “vivió” su judaísmo en casa y en la comunidad. Fue instruido por sus mayores, rodeado de valores judíos, e inmerso en las tradiciones Hebraicas de sus antepasados terrenales hasta que, a decir de todos, se hizo un JUDIO bueno y practicante.

De lo anterior es importante notar que no nos estamos refiriendo aquí simplemente a “las prácticas” religiosas y “observancia de la ley”, sino al efecto colectivo y manifestaciones (o “los comportamientos resultantes notables”) de “hacer realidad” su fe en cada aspecto de sus vidas.

Con el tiempo, El llegó a entender “las cosas” bajo una luz diferente, de tal manera que al principio de su ministerio terrenal, se identificó, de palabra y hecho, con un “nueva” y diferente” escala de normas y valores.

Para esos “nuevos” y “diferentes” valores fuesen considerados como una “cultura” de verdad, se necesitaba la existencia de un “grupo “, o “comunidad” de creyentes, o más precisamente, practicantes. Así pues, ¿cómo hizo Jesús para establecer esta “nueva” cultura, que ahora conocemos como

CRISTIANISMO? ¿Por medio de amenazas, sanciones, leyes, autoridad y otras formas de imposición que eran la práctica habitual y probada de su época? ¡NO! ¡Jesús lo hizo simplemente a través de la ENCULTURACION!

El “vivió” estas nuevas maneras de entender la vida y “las compartió” con sus amigos hasta que el atractivo de lo que ellos experimentaron, observaron, y oyeron les convenció a que cambiaran, modificaran y adaptasen sus creencias, comportamientos e ideas heredadas, o judías, a las de la nueva cultura – “EL CRISTIANISMO”.

Además, y en el grado en que ellos se volvieron “enculturados” de verdad (es decir “vivieron” la nueva cultura en lugar de simplemente alabar de boquilla sus principios) fueron capaces de “llegar a ser” CRISTIANOS y, así, atraer a otros al “proceso de ENCULTURACIÓN”.

Como metáfora – podemos pensar en el proceso utilizado para convertir los pepinos (o la piel de sandía, la remolacha, los nabos, etc.) en forma de ENCURTIDOS. Podemos dedicarnos todo lo que queramos a los pepinos propiamente dichos – los podemos seleccionar, lavar, arreglar, e incluso blanquearlos, pero por mucho que hagamos, a menos que nos centremos en la SALMUERA, por una parte – comprobando que contiene la sal “suficiente” y las especies necesarias para producir los ENCURTIDOS deseados – y, por otra, en el TIEMPO de inmersión, (es decir la ENCULTURACIÓN) no llegaremos nunca a obtener encurtidos – únicamente conseguiremos pepinos podridos – o, si no, “algo” con un resabio, - encurtidos, tal vez, pero no los auténticos McCoy (o Vlasic o Señora Whyte etc.).

Esta es la clave del CURSILLO, la clave de la ENCULTURACIÓN. Son, por una parte la “salmuera” y por otra el “proceso de inmersión”, los medios por los cuales los ciudadanos de a pie, con sus múltiples variedades, (e incluso aquellos que ya han sido lavados, arreglados, o blanqueados) se vuelven totalmente vivos, totalmente humanos, PRACTICAMENTE de la CULTURA cristiana que define y “es” característica del “Reinos de Dios” aquí en la tierra.

Este “proceso” fue estudiado y ciertamente bien comprendido por Eduardo. Lo que es más, si fue en su día lo bastante bueno para Jesús, tenía que ser bastante bueno, por así decir, para todos los proyectos y objetivos que Eduardo previó para Cursillos.

El comprendió que lo que le pasaba al mundo, incluso al mundo abrumadoramente CATÓLICO de su Mallorca nativa, NO era una falta de cristianos ENCULTURADOS. Cristianos que se hubieses sentido motivados por el testimonio de una CULTURA CRISTIANA en ACCION o, el CRISTIANISMO APLICADO, hasta el punto que se sintieran atraídos “a esta cultura” (es decir la SALMUERA) a fin de que otros se sintieran atraídos, y así sucesivamente.

Así, (dicho en dos palabras), nacieron los “CURSILLOS de CRISTIANDAD”, con el método, la misión y la visión de hacer realidad el Reino de Dios, no por ninguna revelación de una NUEVA verdad ni por la aplicación de algún medio nuevo o esotérico, ni imponiendo, o forzando situaciones, sino por el “PROCESO de ENCULTURACIÓN” –centrándose en la SALMUERA- el sencillo (aunque ni mucho menos fácil) HACIENDO RELIDAD Y VIVIENDO nuestra CULTURA CRISTIANA, de tal manera que “nosotros”, así como “aquellos a nuestro alrededor”, puedan VER COMO NOS AMAMOS unos a otros” y así animarnos a “nosotros” mismos a perseverar y a los “otros” a unirse a nosotros y permitir ser ENCULTURADOS, por nosotros y con nosotros.

Algo así como la frase propagandista de la película “CAMPO DE SUEÑOS”. . . . “Si usted lo construye, ellos vendrán”.

De esto podemos ver que, en un sentido muy real, Cursillos es un Movimiento, dedicado a ENCULTURIZAR un METODO de ENCULTURACIÓN cristiano.

Desgraciadamente, la ENCULTURACIÓN es una navaja de doble filo, y debe manejarse con destreza porque corta de los dos lados y puede fácilmente dañar lo mismo que está intentando proteger. Similarmente, Cursillos es EXPERIENCIAL y por consiguiente, muy prono a “la ADAPTACIÓN”, ya sea por accidente, plan, o simple “ignorancia inocente”.

Por tanto, si alguien, en algún lugar, introduce un “cambio” al “método” o al “fin de semana”, etc. (es decir, la SALMUERA) o desplaza el enfoque del 4o DIA (es decir el tiempo de inmersión o ENCULTURACIÓN), sea cual sea su motivo o justificación, todos los candidatos que “lo” experimenten asumirán que es AUTENTICO ya que es el único “CURSILLO” que conocen. A los que no les guste saldrán pensando que es “CURSILLOS” deja de desear. A los que les guste se quedarán y lo promoverán, e incluso defenderán, su “versión” (o marca de encurtido) como “AUTENTICA” con entendible e inocente, aunque errónea y descaminada, convicción.

A medida que este “proceso” continúa e incluso se van añadiendo pequeñas adaptaciones poco significativas, el resultado puede ser devastador. No sólo porque estos cambios “modifican” el auténtico Cursillo, alejándose así del CARISMA que el Espíritu Santo confirió al Fundador y a “su” método – (no el “nuestro” o el “de ustedes”, como si el carisma se otorgara a cualquier “facsímile” con tal de que se imprimiera en él el nombre de cursillos”), sino porque una vez estas “adaptaciones” han sido, también ellas, enculturizadas, son casi imposibles de descubrir a corto plazo, e igualmente difíciles de corregir, ya que han conseguido “suscriptores” que, o bien creen que son auténticas, o si no, piensan que son lo bastante buenas para ser defendidas, ¡Qué caramba!

Tal es el estado actual de Cursillos, tanto aquí en Canadá, como en cualquier otra parte del mundo. Dado que todas las adaptaciones “importantes”, y la mayoría de las menos significativas ocurrieron antes de que Cursillos llegara a nuestras playas, el “peligro” que ellas suponían no era evidente, y por consiguiente nuestro Movimiento ni fue prevenido ni estaba preparado para hacerles frente.+

Dado que la lista de “ADAPTACIONES” es extensa y está realmente más allá del alcance de este escrito, citaremos unas pocas para ilustrar el tema al que nos estamos refiriendo.

El auténtico Cursillo es un Movimiento EVANGELICO en la misma medida que los “BOYS SCOUTS” son una organización para ayudar “a los mayores” a cruzar la calle. Está claro que Cursillos evangeliza –pero NO por sistema- sino como consecuencia de su enfoque primario que es la ENCULTURACIÓN de la Cultura cristiana. Cursillos se preocupa por hacer realidad el Reino de Dios en la tierra, proporcionando los medios y el método de perseverancia con los que los cristianos puedan comprender su verdadera identidad de “hijos de Dios”, y así motivarse para entrar en un siempre creciente y actual relación amorosa con el PADRE (la PIEDAD). Con esta nueva identidad va creciendo el sentido de dignidad personal y humildad de espíritu que nos permite ver la vida, NO como una serie de sucesos afortunados e infortunios aleatorios que necesitan ser buscados o evitados, sino como la voluntad de nuestro amado Padre quien, si se lo permitimos, nos mostrará las bendiciones increíbles y la sabiduría que El nos da si somos capaces de analiza las cosas de la vida con, “oídos que oyen” y “ojos que ven”. A medida que nuestra PIDDAD, y ESTUDIO progresan, también lo hace nuestra ACCIÓN, de tal manera que empezamos a realmente VIVIR nuestra creciente comprensión de lo que significa SER CRISTIANO, en auténtica unión (o comunión) con nuestros hermanos –Sus otros hijos queridos. Al hacerlo así, entramos en la Familia de Dios. Donde vive la familia de Dios –reina el Reino de Dios. Ese Reino tiene una “cultura” y si esa cultura “no es del mundo” pero es vivida “en el mundo”, entonces, en la medida que la vivamos de verdad será la medida en que enculturizaremos a los que están a nuestro alrededor –y haremos realidad el REINO – y restauraremos todas las cosas en Cristo.

El Cursillo que vino a Canadá ya “había sufrido ADAPTACIONES”, de tal manera que su enfoque era principalmente LA EVANGELIZACIÓN. La Reunión de Grupo y la Ultreya, las llaves de la perseverancia y en realidad el mismo proceso de ENCULTURACIÓN, pasaron a un segundo plano en el Cursillo del fin de semana. El Rollo cuyo nombre es simplemente “el Estudio del Ambiente”, diseñado para señalarnos lo eficaces que podemos ser simplemente viviendo de verdad nuestro Cristianismo en cada lugar, en cada ambiente dónde el Padre ha decidido situarnos – se volvió “Estudio y EVANGELIZACIÓN” de los Ambientes. En lugar de permitir que nuestra cultura cristiana en acción revele la dignidad y respeto que nos merecen y tenemos a CADA hijo de Dios, (conozcan o no su verdadera identidad) y así atraerlos y motivarlos de manera que puedan florecer la amistad y la confianza (con el apoyo personal que ellas conllevan) que harán posible la creación de Reuniones de Grupo y Ultreyas, ahora hablamos de “OBJETIVOS APOSTOLICOS” “INFILTRARNOS en los AMBIENTES” como si fuéramos algún tipo de unidad de Fuerzas Especiales cristiana o Comandos de Cristo, en misión especial de convertir a la gente o hacer prisioneros, etc.

Una vez se han introducido estas “adaptaciones”, entonces otras similares parecen bastante lógicas. Ahora hay lugares donde han cambiado el TRÍPODE. La piedad ha dejado de ser simplemente nuestra relación creciente con Dios para convertirse en SANTIDAD, que es únicamente una sola dimensión de la piedad. El Estudio que tenía que ver con nuestras ganas de APRENDER, se ha vuelto FORMACIÓN, que es un régimen particular de ESTUDIO con un objetivo concreto en mente. LA ACCIÓN, con su sentido y dimensión globales del SER cristiano realmente en TODO lo que somos y hacemos, se ha vuelto, EVANGELIZACION –un tipo particular de Acción, en absoluto idónea para los laicos, en su sentido habitual de “predicar la Buena Nueva” y convertirnos en evangelizadores, en lugar de convertirnos nosotros en la Buena Nueva y hacer que nuestras Acciones resulten evangélicas.

Así pues ahora, en lugar de que el fin de semana sea únicamente la preparación para que empiece el proceso de encurtir, hemos llegado a creer que podemos hacer buenos encurtidos en tres días y luego emplearlos para alimentar al mundo.

Al ver que falla el proceso, hacemos más “adaptaciones”, intentando desesperadamente compensar lo que parecen ser puntos débiles del Cursillo, cuando en realidad no son más que las inevitables consecuencias de las “inocentes Adaptaciones”.

El apoyo que se da a los recién llegados, a través de la amistad, que es el verdadero aglutinante que mantiene unido todo el proceso de ENCULTURACIÓN, especialmente en los momentos difíciles en los que uno ni siquiera está seguro de que hay un Dios, se ha convertido ahora en muchos lugares en simple PUBLICIDAD, por medio de panfletos, folletos, e incluso páginas Web, que invitan a CUALQUIERA a venir y “VIVIR LA EXPERIENCIA DE UN CURSILLO” (como si Cursillos fuese simplemente el fin de semana de tres días, o algo que pueda ser experimentado en este sentido) llamando por teléfono a fulano o sutano.

Puesto que ya no estamos centrados en SER CRISTIANOS y en permitir que la REALIDAD del “MIRAD COMO SE AMAN” atraiga a otros, tenemos dificultad en conseguir candidatos – para llenar nuestros cursillos de fin de semana y demostrar nuestro convencimiento de que los cursillos de fin de semana son el principal motor del Movimiento, y nos vemos obligados a rellenar las listas de participantes animando a viejos cursillistas a que repitan la “experiencia”, ya sea como un “reconstituyente” o como una renovación de aniversario, como si el cofre que guarda el tesoro se hubiese convertido en el tesoro mismo.

A la inversa, y en zonas donde el fin de semana todavía entusiasma y motiva candidatos, rápidamente dirigimos su entusiasmo hacia acciones sociales cristianas concretas etc., como si nosotros supiéramos mejor que Dios donde y como deberían trabajar sus hijos, y después justificar todo esto con el consabido “si obtenemos buenos resultados, debe ser bueno”.

Los “Alejados”, estos pepinos, “de jardín” (o remolachas, nabos, etc.), que son en realidad el objetivo primario, “aunque no exclusivo” de Cursillos, porque no sólo resultan ser los mejores encurtidos, sino que han demostrado tener un gran aguante, ahora son remplazados con mucha frecuencia por una variedad hidropónica de “Invernadero”, que ni se conserva bien en adobo ni es muy sabrosa –en realidad lo único que tienen a su favor es que son todos del mismo tamaño y color, y por ello se ven muy bonitos en el estante. Podríamos continuar sobre este tema pero pensamos que ha quedado claro – El Cursillo es mucho más de lo que sabíamos y mucho más de lo que sabemos.

Seguramente, la inmensa mayoría de estas “adaptaciones” se hicieron de forma totalmente inocente, pero eso no nos protege de sus errores.

Aunque, en realidad, el estudio exhaustivo de todas esas adaptaciones no ha hecho más que empezar aquí en Canadá, hemos aprendido unas cuantas cosas que deberían sernos útiles en el futuro. Primero: nunca deshierbes un jardín, si no sabes distinguir entre la “cosecha” y las malas hierbas. Segundo: si quieres conseguir encurtidos de calidad y de larga duración, haz una buena Salmuera. Tercero: Por buena que sea la Salmuera, los encurtidos deben “enculturarse” en la salmuera durante un período mucho mayor que 3 DIAS.

En cuanto a las adaptaciones que pueden y deben hacerse –en realidad casi ya se han hecho- estarían en la categoría de “ajustes” a los que hemos aludido al principio de este escrito. Cosas como, por ejemplo, ajustar el horario del fin de semana, que tiene previsto una Siesta de dos horas y media, según la tradición española, y de esta manera se podría pasar la hora de la cena a las 9.00 ó 9.30 p.m. a una hora más canadiense, las 06.00 o las 06.30 p.m.

Hay mucho más de lo que queda escrito, no obstante, y en realidad nos lo debemos a nosotros mismos, a los que fueron antes que nosotros y, especialmente, a los que vendrán detrás, asegurarnos de que hemos hecho todo lo que había que hacer para estar seguros de que no estamos destruyendo precisamente lo que todos nosotros, como dirigentes de Cursillos, nos hemos comprometido tácitamente a sostener: CURSILLOS.

Barry Guiham

P.D. Esto es precisamente el por qué el Secretariado Nacional se comprometido a crear una Escuela Nacional de Dirigentes Canadiense, porque es precisamente por esta razón que la Escuela de Dirigentes fue creada en primer lugar: para ser los guardianes de la llama de Cursillos, la enculturación del MÉTODO DE CURSILLOS.