Acerca de nosotros

Somos un grupo de cursillistas que vivimos en Canadá y queremos ser fieles al Carisma Fundacional del Movimiento. Carisma recibido por Eduardo Bonnín, fundador del mismo. Nuestro deseo es propagar el Carisma del Movimiento. De esta manera se podrá continuar con lo que Eduardo fundó. Evitando así las desviaciones, modificaciones o agregados que con buena intensión se hacen pero que se alejan de lo que son verdaderamente los Cursillos de Cristiandad.

Eduardo define así:

"El Cursillo de Cristiandad es un movimiento que, mediante un método propio, intenta, y por la gracia de Dios, trata de conseguir que las realidades esenciales de lo cristiano, se hagan vida en la singularidad, en la originalidad y en la creatividad de la persona, para que descubriendo sus potencialidades y aceptando sus limitaciones, vaya tomando interés en emplear su libertad para hacerlas convicción, voluntad para hacerlas decisión y firmeza para realizarlas con constancia en su cotidiano vivir personal y comunitario".

martes, 21 de febrero de 2023

Xisco Pilas partió a su Quito Día

Sentimientos encontrados. Un amigo que parte a su Quito día es triste, pero es alegre saber que tenemos un angel que verará por todos nosotros. Xisco estará viendo su Ultreya Celestial en unión de Eduardo y todos los que ya se nos adelantaron.

De Colores querido Xisco





𝐍𝐨𝐬 𝐯𝐞𝐦𝐨𝐬 𝐞𝐧 𝐥𝐚 𝐆𝐫𝐚𝐧 𝐅𝐢𝐞𝐬𝐭𝐚 𝐞𝐧 𝐞𝐥 𝐂𝐢𝐞𝐥𝐨 𝐗𝐢𝐬𝐜𝐨 𝐎𝐥𝐢𝐯𝐞𝐫 !!!!

𝐋𝐨 𝐜𝐨𝐧𝐨𝐜í 𝐭𝐚𝐧 𝐬𝐨𝐥𝐨 𝐡𝐚𝐜𝐞 𝐮𝐧 𝐩𝐚𝐫 𝐝𝐞 𝐦𝐞𝐬𝐞𝐬 𝐲 𝐦𝐞 𝐫𝐞𝐥𝐚𝐭𝐚𝐛𝐚 𝐦𝐮𝐲 𝐞𝐧𝐭𝐮𝐬𝐢𝐚𝐬𝐭𝐚, 𝐬𝐞𝐧𝐭𝐚𝐝𝐨 𝐞𝐧 𝐞𝐥 𝐜𝐨𝐦𝐞𝐝𝐨𝐫 𝐝𝐞 𝐬𝐮 𝐜𝐚𝐬𝐚, 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐜𝐨𝐧𝐨𝐜𝐢ó 𝐚 𝐄𝐝𝐮𝐚𝐫𝐝𝐨 𝐁𝐨𝐧𝐧𝐢𝐧 𝐲 𝐜𝐨𝐦𝐨 𝐚𝐬í 𝐭𝐚𝐦𝐛𝐢é𝐧, 𝐟𝐮𝐞 𝐭𝐞𝐬𝐭𝐢𝐠𝐨 𝐪𝐮𝐞 𝐥𝐨𝐬 𝐂𝐮𝐫𝐬𝐢𝐥𝐥𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐂𝐫𝐢𝐬𝐭𝐢𝐚𝐧𝐝𝐚𝐝 𝐢𝐧𝐢𝐜𝐢𝐚𝐫𝐨𝐧 𝐞𝐧 𝟏,𝟗𝟒𝟒, 𝐩𝐮𝐞𝐬 𝐥𝐨𝐬 𝟏𝟒 𝐚𝐬𝐢𝐬𝐭𝐞𝐧𝐭𝐞𝐬 𝐝𝐞𝐥 𝐩𝐫𝐢𝐦𝐞𝐫 𝐂𝐮𝐫𝐬𝐢𝐥𝐥𝐨, 𝐟𝐮𝐞𝐫𝐨𝐧 𝐯𝐞𝐜𝐢𝐧𝐨𝐬 𝐝𝐞 𝐬𝐮 𝐩𝐮𝐞𝐛𝐥𝐨 𝐅𝐞𝐥𝐚𝐧𝐢𝐭𝐱.

𝐀𝐡𝐨𝐫𝐚 𝐩𝐨𝐝𝐫á𝐬 𝐡𝐚𝐜𝐞𝐫 𝐑𝐞𝐮𝐧𝐢ó𝐧 𝐝𝐞 𝐆𝐫𝐮𝐩𝐨 𝐚𝐥𝐥á 𝐞𝐧 𝐞𝐥 𝐂𝐢𝐞𝐥𝐨.
por Eugenio Rosado

𝐁𝐈𝐎𝐆𝐑𝐀𝐅𝐈𝐀: 

Me llamo Francisco Oliver Pila, nací el 9 de diciembre de 1931 en Felanitx (Mallorca). Fui el mayor de cinco hermanos y tuve que ayudar a mis padres para resistir los problemas que causó la guerra civil y afrontar la crisis y escasez de comida. Empecé a trabajar en el mar a los 11 años y aprendí el oficio de pesca profesional que ejercí hasta los 19 años, cuando ingresé en el servicio militar en septiembre de 1951 hasta julio del 53.

Mientras estaba en filas, mi padre vendió la barca por que no la sabia manejar y tuve que cambiar de oficio para trabajar en el campo. Mientras estaba en esta situación tan difícil, un amigo de Porto Colom me habló de cursillos y le pregunté ¿qué es esto? Él me explicó que hacía tres meses que los había hecho y que habían sido los tres mejores meses de su vida, y yo le dije: por tres meses no vale la pena, ya veremos.

Este amigo era Antonio Estelrich. Después se lo comenté a otro amigo que vino de Palma (Lorenzo Mas) y me dijo que él los hizo 2 años atrás y en un momento muy difícil y que le habían salvado la vida, eso ya era distinto… 2 años.

El 5-12-1953 me fui al cursillo nº 88 celebrado en San Salvador de Felanitx. El rector era Andreu Vidal Febrer, los sacerdotes D. Miguel Fernández y Mn. Pere Oliveres, los dirigentes Juan Moncades y Jaume Moranta. A partir de entonces conocí a Eduardo Bonnín por mediación del rector de mi cursillo y cuando iba a Palma me paraba a verlo para consultarle los problemas que tenía, como cualquier joven, para vivir en Gracia y él hacía que yo mismo me diera cuenta sin decirlo, que mis problemas no eran reales sino ficticios; mi situación económica seguía siendo difícil, pero él me animaba. Recuerdo que un día me entregó una estampita del Buen Pastor y detrás me escribió unas frases que me ayudaron mucho a aceptar mi situación: Antes de empezar a amar mira lo que es digno de amar. Amar no es mirarse a los ojos, sino mirar en la misma dirección.

Cuando el Obispo Enciso sustituyó al Obispo Hervás y escribió la célebre pastoral prohibiendo los cursillos y todas las reuniones de Ultreya en casas de la Iglesia, pensamos que todo había terminado y fue cuando decidimos ir cada mes con un coche a casa de Eduardo para ver qué se podía hacer. Ya el primer día nos dijo que no nos preocupáramos, que esto era cosa de Dios y Él lo arreglaría si se lo pedíamos, pero que lo importante era mantener la brasa encendida para que cuando volviera a abrirse la posibilidad de hacer cursillos y ultreyas, estuviéramos preparados para ello. Sabíamos que se reunían en distintos pueblos con el mismo fin y esto nos animaba. Como no podíamos reunirnos en casas de la Iglesia, en Felanitx nos reuníamos en casa de Sebastián Vaquer que tenía que descansar media hora en cama después de comer y aprovechábamos mientras para hacer una mini ultreya cada semana, en la que solíamos ser de 9 a 12 asistentes y trasmitíamos las noticias que sabíamos para animarlos. También sabíamos de las reuniones “clandestinas” de la Plaza Mayor, y que se reunían en distintas mesas para hacer las reuniones de grupo, y que después se intercambiaban de 2 en 2 para trasmitir los planes a seguir.

Hoy nos podemos reunir de nuevo en las ultreyas los que hemos experimentado un encuentro profundo con Cristo en un cursillo. Desde entonces este Cristo vivo del Evangelio el que nos presenta la Iglesia ha sido nuestro NORTE, nuestra motivación y nuestro guía.

Este es el objetivo de nuestro movimiento, posibilitar a las personas un encuentro con Cristo, que crezca y se desarrolle en el cristiano por la Gracia vivida de manera consciente, profunda y contagiosa.

Hoy debemos dar gracias a Dios por aquella idea que se nos metió en el alma a los 22 años. No era una quimera ni un capricho de juventud sino un plan del Espíritu Santo.

Siempre tengo presente la definición de los Cursillos de Cristiandad según Eduardo: Un movimiento que, mediante un método propio, intenta desde la Iglesia que las realidades del cristiano se hagan vida en la singularidad, en la originalidad y en la creatividad de cada persona para que, descubriendo sus potencialidades y aceptando sus limitaciones, conduzca su libertad desde su convicción, refuerce su voluntad con su decisión y propicie la amistad desde su constancia, en su cotidiano vivir personal y comunitario.

Son la mejor noticia, que Dios nos ama, comunicada por el mejor medio que es la amistad, hacia lo mejor de cada uno, que es su ser de persona.

Las personas que asisten a un cursillo siguen siendo las mismas, solo cambia la actitud.

Lo más importante es que los hombres y mujeres puedan encontrarse en el lugar donde están y de la manera más simple con el Cristo vivo del Evangelio.

¡De Colores!

Francisco Oliver Pila

lunes, 13 de febrero de 2023

LA GENTE GRANDE

Historia breve

Por Rodolfo Letona 

Hace algunos años apareció una frase sarcástica muy repetida en distintos ambientes: “No entiendo a la gente grande”. El término “gente grande” significaba muchas cosas, pero principalmente se refería a las personas que de alguna manera han ocupado u ocupan cargos elevados por sobre el nivel ‘normal’ de las personas. Así, para los niños nosotros somos “la gente grande”; para los iletrados, los que leemos somos “la gente grande”; la aplicación de la frase es casi ilimitada.


Los documentos enviados y leídos recientemente, sobre el Movimiento de Cursillos de Cristiandad, constituyen un claro ejemplo de cómo la “gente grande” se arroga la potestad para abrogar ideas, criterios y valores que han constituido y constituyen los pilares sobre los que descansa el Carisma Fundacional (aunque a algunos les disguste el ‘apellido’) y por ende también las Ideas Fundacionales.

Históricamente el Movimiento iniciado por Eduardo Bonnín tiene un arranque. Él mismo relata cómo ingresa al servicio militar a finales de los años ’30, servicio que se extiende a los primeros años de la década de los ’40. Para un joven inquieto y procedente de un ambiente familiar católico, disciplinado y de personas trabajadoras, el choque ambiental debió haber sido grosero. La vida de cuartel, para quienes la hemos experimentado, no es “moco de pava”. EB narra sus experiencias y cuestionamientos, así como el resultado de sus observaciones, las que anota para desarrollar a continuación el rollo “Estudio del Ambiente” como respuesta.

Lector asiduo, devoró prácticamente la literatura de punta de la época y, como buen católico, se entusiasma con la carta del papa a los cuaresmeros. Esa carta y los esfuerzos de la Iglesia española por reconstruir un país devastado por la guerra, más la intervención de la Acción Católica en la preparación de la peregrinación a Santiago de Compostela, se confabulan para despertar en EB el deseo de hacer posible que todos los hombres se enteren de que Dios les ama, lo cual hará que se opere un cambio en la conducta de cada uno. Irradiada esta conducta, haría posible que cambiara el mundo.

A lo largo de la historia del mundo hemos ido aprendiendo cómo Dios se vale de algunos hombres y de algunas mujeres para operar los grandes cambios en la humanidad. Baste pensar en las respuestas de Moisés, Abraham, María, Teresa de Ávila, Francisco de Asís, Teresa de Calcuta; sería interminable el listado. Le llega el turno a Eduardo y él acoge la moción del Espíritu Santo y da origen a Cursillos, interpretando el deseo del Padre.

Existen suficientes pruebas de que EB, a partir del rollo “El Estudio del Ambiente”, arma todo el entramado del Movimiento en sus tres tiempos: Precursillo – Cursillo – Poscursillo [ un antes, un YA, un después ]. Esto puede verificarse.

El hecho capital es que desde 1944 hasta 1972, el movimiento nace y crece a un ritmo vertiginoso.

Son 28 años de vida fructífera de un movimiento laical como no se había conocido antes. Lo novedoso lo constituye la participación directa de los seglares (laicos), en la labor evangelizadora, reservada hasta entonces casi exclusivamente a los sacerdotes y religiosos. No concluyen bien esos 28 años, durante los cuales se ha sufrido “el secuestro del Movimiento por parte de la jerarquía”. La guinda a ese pastel se la ponen los dirigentes latinoamericanos reunidos en el primer encuentro en Bogotá en 1968, cuando se desarrolla la llamada “definición del Movimiento”, sin contar con la aceptación de su fundador, ratificada luego en el II Encuentro Mundial en Tlaxcala en 1970, convenientemente adaptada a las circunstancias particulares de la Iglesia en América Latina. El ambiente en este continente necesitaba un cambio y Cursillos parecía ser el instrumento ad-hoc, pero no con la orientación de nacimiento, sino que adaptándolo a la situación conflictiva imperante.

En 1972 se realiza el III Encuentro Mundial de Dirigentes en Mallorca, cuna del movimiento. Es allí en donde se cumplen los deseos manifestados antes en Brasil, sobre la necesidad de contar con un libro que resumiera ‘lo fundamental del Movimiento y explicara los rasgos que lo identifican’. Curiosamente es sólo un laico, EB, el que participa en la redacción de tal obra; los otros capítulos fueron escritos por sacerdotes o equipos constituidos híbridamente. Se oficializaba la clericalización de Cursillos. Se adaptaba a la corriente de las Comunidades de Base.

Un “fruto” inmediato fue la desaparición del rollo El Cursillista Más Allá del Cursillo y la inclusión, en el libro, del capítulo sobre El Movimiento de Cursillos de Cristiandad en la Pastoral de la Iglesia. Amén de otras amenidades no muy amenas.

Sólo 12 años vive esta primera edición de IF. Su ‘muerte’ fue declarada durante el IV Encuentro Mundial celebrado en Caracas en 1984. Son muy interesantes los acontecimientos que se suscitaron al interno de ese evento, especialmente los relacionados con el desconocimiento de EB y del P. Sebastián Gayá, a quienes a duras penas se les deja tomar la palabra para presentar la postura, hasta entonces más o menos granítica, del Secretariado Nacional de España, que había mantenido un cierto liderazgo a nivel mundial. Ante las verdades dichas, rápidamente se propone que IF ya no representa los valores del Movimiento y que se debe de “actualizar”.

Debido a que nadie piensa en que se trata de un Carisma y que los carismas “vienen de arriba”, por lo que no se pueden ni deben manosear, menos pretender actualizar, se transgrede lo que el sentido común no debió de haber permitido. Pensando solamente en la instrumentalización del Movimiento y en cómo utilizarlo para engrosar las filas de las huestes al interno de la Iglesia, se utiliza la Exhortación Apostólica Chistifidelis Laicis de San Juan Pablo II para maquillar el famoso libro que viene a constituirse en “la biblia” de los dirigentes de Cursillos. A partir de entonces, hasta su destronamiento, constituye la única referencia oficial del Movimiento.

La vida de IF2 se prolonga hasta el año 2005, cuando nuevamente en otro Encuentro Mundial, el VI en Brasil, se sugiere que el libro debe ser nuevamente escrito para cumplir entonces con la fidelidad y la renovación que se le exige a Cursillos. ¿Quién lo exige?... Esta vez la criatura sólo vivió 11 años. Dada la mentalidad e idiosincrasia de nuestros guías espirituales, me parece que esta actualización iba solicitada en respuesta a tres eventos anteriores:

1. La solicitud del papa Juan Pablo II a los movimientos laicales de volver al carisma original;

2. El V Encuentro Mundial en Corea, que concluye con la recomendación de que se estudie el Carisma Fundacional;

3. El Encuentro Fraterno de Mallorca, que jerarquiza los estamentos del MCC, dándole preeminencia a la Escuela de Dirigentes sobre el Secretariado.

Quizá habría un cuarto punto: el rechazo de la mayoría de cursillistas al cambio de nombre y contenido a los rollos; y la actitud de algunos países de seguir incluyendo el rollo El Cursillista Más Allá del Cursillo. Esto se combina con una actividad de Eduardo manifestada en la visita a muchos países, que motiva a algunos dirigentes a visitarle a él en Mallorca.

Lo curioso es que a medida que IF2 se “actualiza y renueva”, el mundo cursillista conoce un resurgimiento genuino a través de los Encuentros de Dirigentes en Cala Figuera I, II, y III. Al mismo tiempo se publican ensayos y obras relacionadas que mantienen vivo el Carisma y las Ideas Fundacionales.

Desde el 2005 hasta estos primeros días del 2015, es que tímidamente aparece, como un aborto, diría San Pablo, el borrador de IF3. Diez años ha trabajado la Comisión de Redacción para entregarnos este “sietemesino”, cuyos pulmones no terminan de desarrollarse para poder gritarle al mundo qué son y qué pretenden los Cursillos de Cristiandad. Mientras tanto, la “gente grande”, quienes se suponen ser los padres, médicos y enfermeras de la criatura, aun cavilan sobre si ponerla en una incubadora o en un resucitador; hay otros que ya “tiraron la toalla”, si por desesperación o por desencanto, no se sabe, sólo se intuye.

Un breve vistazo a la historia sirve para recordar y sacar nuevas conclusiones:

1. En Bogotá, Colombia, 1968, los latinoamericanos se inventan una definición del Movimiento;

2. Dos años más tarde en Tlaxcala, México, 1970, se ratifica esa definición.

3. En Mallorca, España, 1972, se aprueba redactar un libro que…; que luego se llamó Ideas Fundamentales del MCC.

4. En Caracas, Venezuela, 1984, se le da la puntilla al libro y “nace” IFMCC II.

5. El Carisma toma fuerza y es en Corea, 1997, que se concluye que es necesario estudiarlo. Ocurre que “la gente grande” rechaza inicialmente la participación de Jesús Valls, aduciendo que es muy joven.

6. En Mallorca, España, 2003, tiene lugar el Encuentro Fraterno, con las consecuencias ya comentadas.

7. Es en Brasil, 2005, en que termina su vida útil IF2 y rompe el cascarón IF3.

8. En Brisbane, Australia, 2013, otra vez, una mayoría de Secretariados Latinoamericanos, confabulados previamente en Bogotá, votan a favor de la aprobación del Estatuto del OMCC y aceptan como bueno el borrador de IF3.

Un cortísimo análisis coloca a Latinoamérica en el punto de mira. Es aquí en dónde se han dado las voces de alarma sobre que “algo” no está bien en Cursillos, que ni nacieron aquí, ni donde tampoco se han practicado como se debiera. Repitiendo lo dicho ya por otros dirigentes, ¿por qué no aprovechan su amplio conocimiento, se inventan un nuevo movimiento, que no sea ni de frailes ni de laicos, y dejan en paz a los genuinos Cursillos de Cristiandad?

Finalmente, me parece que las citas que se hacen en IF3 y que se han estilado en otros documentos del Movimiento, deberían referirse exclusivamente a documentos del mismo Movimiento. Citar encuentros de dirigentes, en los cuales no se desarrolla nada nuevo si no que se ratifica lo ya aprendido y experimentado, no es válido. Citar documentos de la Iglesia, que deberíamos leer y estudiar los dirigentes en la medida de nuestras posibilidades, no es correcto, ya que lo dicho por la jerarquía es exigible a todos los católicos, no exclusivamente a los “cursillistas”, tampoco modifica el Carisma Fundacional.

Somos los dirigentes, igual que todos los bautizados, quienes nos debemos actualizar para vivir plenamente nuestro bautismo. Si ni siquiera “dominamos” la literatura propia del MCC, ¿por qué queremos pasarla de ‘doctos’? Realmente, no entiendo a la gente grande…

Rodolfo Letona

Rodolfo es un destacado y comprometido amigo y dirigente de los Cursillos de Cristiandad de Guatemala.

ENTENDIENDO QUE ES EL CARISMA FUNDACIONAL

Ríos de tinta han corrido para plasmar, o al menos, tratar de explicar ¿qué es el carisma fundacional del Movimiento de cursillos de cristiandad?


Muchas horas de elocuentes discursos también se ha vertido con este mismo propósito. Pero desgraciadamente no hemos podido entender que el carisma fundacional NO ES una serie de definiciones muy teóricas, rebuscadas, o que al hablar de este tema nos proporcione un halo de sabiduría, ante los ojos de nuestros semejantes.


Nada mas alejado de la realidad.


El carisma fundacional de los cursillos, es tan simple y tan sencillo que, por lo mismo, le

hemos puestos muchas cintas y adornos que en lugar de despejar dudas, le hemos envuelto en muchos practicas ajenas ALEJÁNDOLO DE SU FINALIDAD ORIGINAL.


La respuesta a esta inquietud es la siguiente, aunque muchos “sabelotodo” se rasguen las vestiduras.


Primero: SOLO HAY UN CARISMA EN LOS CURSILLOS DE CRISTIANDAD. Y cuando nos referimos a fundacional, es lógico entender que es aquel otorgado en 1944 a una persona específica para un fin específico.


Pero veamos primero lo que NO ES EL CARISMA FUNDACIONAL


No es un conjunto de conceptos teóricos que, a veces, se confunden entre sí y que orillan a quienes, sin tener conocimiento de los orígenes históricos del movimiento, dan por sentado que debemos convertirnos en beatos de templo. En otras palabras el carisma fundacional no empuja al activismo religioso, de ninguna manera o forma.


Si lo tomamos de esta manera, seguiremos viendo personas que se rompen el pecho ante un sagrario, muchas de las veces apretando en sus manos un crucifijo, con tal fuerza que hasta llegan a sangrar, pero que acabada la “función” salen a la calle insultando y maltratando a sus semejantes, haciendo señalamientos impúdicos con esas mismas manos marcadas con la huella dejada por apretar tanto al Cristo de metal que llevaban.


¿De que sirve orar tanto ante la figura de Cristo si despreciamos y humillamos al Cristo persona?


Carisma fundacional TAMPOCO ES una serie de conceptos que debemos seguir para hacer veneración, pública o privada, (algunos lo tachan de fanatismo) al depositario del carisma de los cursillos de cristiandad.


CARISMA FUNDACIONAL ES:

VIDA, PROYECTADA A LOS DEMÁS A TRAVÉS DEL TESTIMONIO, NO DE PRÁCTICAS TEÓRICAS.


El Cristiano de este siglo (seglar) está llamado a tener dentro de sí mismo primero, al Cristo que quiere proyectar.


El verdadero cristiano va regalando amor, comprensión, cariño y mucha misericordia entre los que le rodean, haciendo que el milagro de querer ser imitado, se haga realidad próxima y cercana.


Muchas de las veces en nuestras escuelas de dirigentes hay rollistas que se desviven explicando lo que no viven.


Ahí está el error.


Si hablamos de carisma fundacional, vayamos primero dejando a un lado los conceptos teóricos y ensalcemos los valores prácticos de creer y querer que la salvación sea dada por racimos, sin hacer distinción de ninguna índole.


TODOS SON BIENVENIDOS A LA CASA DEL PADRE.

TODOS TIENEN ENTRADA

TODOS ESTÁN INVITADOS A ESTE REGRESO.


La invitación no es por escrito.


La invitación es extendida a través del testimonio de vida, basada en criterios cristianos. Más les vale a aquellos “maestros escribas o fariseos ” ir a un mercado a vender sus fantasías religiosas, llenas a tope de ritos y  tradiciones, porque el que es auténtico Cristiano, pone a la disposición de quienes le rodean el REINO DE DIOS, EL DE AQUÍ Y EL DE AHORA.


Y lo hace sin condiciones, sin esperar frutos personales Vivir de esta manera es, a mi humilde opinión, vivir el carisma fundacional, otorgado por Gracia divina para la salvación de la humanidad entera.


Creo, sinceramente, que ya es hora de ver la luz, clara y diáfana que nos fue regalada hace ya 79 años y que hemos intentado apagar con nuestras niñerías e insensateces. Vamos a sacudirnos de esa “política” estructural que tanto daño nos está causando. Es hora, de nuevo, de regresar a las fuentes Es hora de aplicar, de una vez por todas, el auténtico carisma fundacional de nuestro movimiento.


Al que entienda, bien.


Al que no, mucho amor y misericordia, pero sobre todo, mucha oración, para que el Señor le conceda descubrir, en algún momento de su vida, que Jesús está siempre a la espera, en la puerta de su existencia.


Pero hay que recordar que la puerta se habré desde adentro.


José A. Sanchez

MMXXIII

jueves, 9 de febrero de 2023

PAPEL DEL ASESOR ESPIRITUAL DE CURSILLOS


Presentación del P. David Smith en el 23° Encuentro Nacional de Cursillo, Hofstra University, Hempstead, Nueva York - 27 de julio de 2013. 

Para conocer el papel del Sacerdote (Diácono, Religioso/a) es necesario conocer lo que son los Cursillos de Cristiandad. El mayor instrumento humano, el que recibió el Carisma Fundacional, Eduardo Bonnín, define los cursillos así: “Los Cursillos de Cristiandad son un movimiento que, mediante un método propio, intenta desde la iglesia, que las realidades de lo cristiano se hagan vida en la singularidad, en la originalidad, y en la creatividad de cada persona, para que, descubriendo sus potencialidades, y aceptando sus limitaciones, conduzca su libertad desde su convicción, refuerce su voluntad con decisión y propicie la amistad en virtud de su constancia en su cotidiano vivir personal y comunitario.” 

Vamos a examinar la definición frase por frase:
    1) “Son un movimiento que mediante un método propio, intenta desde la iglesia que las realidades de lo cristiano se haga vida” “método propio” – lo que es particular de los cursillos, lo que distingue nuestro movimiento y carisma único de lo de otros movimientos y carismas particulares. “desde la iglesia” – no “DE LA IGLESIA”, la iglesia discierne y aprueba el carisma, pero no es “propietario” “se hagan vida” – encarnación y apropiación del carisma.
    2) “en la singularidad” – es necesario que cada persona encarne el carisma “en la originalidad” – según la preciosidad que es la unidad de cada persona “en la creatividad” – la forma de encarnar el carisma es según los dones de cada persona.
    3) – “para que descubriendo sus potenciales y aceptando sus limitaciones” – se hacen a la luz de comprender y vivir más profundamente lo que recibimos en la meditación “Conócete a ti mismo”.
    4) “Conduzca su libertad desde su convicción, refuerce su voluntad con su decisión y propicie la amistad en virtud de la constancia”. Siempre se respeta la libertad de la persona. Debemos ser guiados por normas, no leyes, sin imposición paternalismos, ni autoritarismo. Criterio (el “porque” es más importante y antecede “el cómo” (el que”). La amistad se brinda y se vive en donde nos encontramos, en cada circunstancia.
    5) “en su cotidiano vivir individual y comunitario”. Vean #4. Cuando todavía no conocía yo ni respaldaba el Carisma Fundamental, como el entonces Capellán Nacional, fui invitado a participar en las II Conversaciones de Cala Figuera en Mallorca. Un grupo de sacerdotes y laicos (12 personas) fuimos a visitar a Eduardo Bonnín en su apartamento, en abril de 2002. Salí desanimado cuando Eduardo comenzó nuestro encuentro así: “Los sacerdotes han secuestrado el movimiento”. Seis meses después de haber leído “Historia y Memoria de los Cursillos” (Francisco Forteza) y “Volviendo a las Fuentes” (varios artículos de distintos autores en un tomo publicado por Alberto Monteagudo), yo estaba de acuerdo con esa declaración chocante de Eduardo. De parte del clero Mallorquín, se manifestaron resentimientos por el hecho de que fue un seglar que recibió el carisma, y también muchos celos. (“He estudiado tantos años y estos seglares se imaginan que en 4 días conocen tanto como nosotros”). La historia de la evaluación y difusión del movimiento está llena de trabas puestas por actitudes clericales y paternalistas. 

El clero oponía la heterogeneidad (edades y clases sociales) de los Cursillos y prohibieron (hasta 1962 en Mallorca) Cursillos de mujeres. Temía el clero toda iniciativa de procedencia de los seglares por “no poderlos controlar”. Fueron muchos los escandalizados por el lenguaje no muy piadoso y la laicidad (seglaridad) de la música. ¿Cómo se pueden comunicar las verdades sublimes de la teología en el idioma de la calle? También trataron de imponer la espiritualidad clerical a los seglares. El control clerical engendro otras demociones. Varios imponían sus esquemas pastorales o trataban de encauzar la conversación hacia sus proyectos pastorales preferidos sin referencia al Carisma Fundacional. Planteaban que los Cursillos tienen carácter formativo en vez de amistoso. En los años 70 el clero propagaba “cursillos mixtos (varones y hembras juntos) y “cursillos” de dos días. El gran desvió final fue de desviar el enfoque de los Cursillos para facilitar cambios estructurales por los “agentes de cambio” promovidos por la teología de la liberación. En la definición de los Cursillos, mencione que son DESDE la iglesia. La primera vez que la frase “de la iglesia” fue pronunciada fue en Bogotá en 1968 – 24 años después del primer Cursillo. En un libro de entrevistas con 7 fundadores de Movimientos de Cardenal Paul Cordes (Consejo Pontificio de las Laicos), “Signos de Esperanza”, Eduardo Bonnín dijo que “Cursillos de Cristiandad es un movimiento EN la, no PARA la iglesia, sino es PARA EL MUNDO como lo es la misma iglesia… necesita a los sacerdotes tanto como a los laicos, quienes, manteniendo un diálogo constante, tienen que ser fieles y no alejarse del Carisma Fundacional. 

Los Cursillos se mantienen en comunión con la iglesia a través de los “signos de eclesialidad anotados por Papa Juan Pablo II en “Christifidelis Laici”:
1) la primacía que se le da a la vocación de cada cristiano a la santidad.
2) el confesar la fe católica proclamando la verdad sobre Jesucristo, la iglesia, y el hombre tal cual lo expone el magisterio.
3) la comunión con el Papa y con el obispo, donde se incluye el reconocimiento de la pluralidad de formas asociadas y la disponibilidad para una mutua colaboración.
4) la participación en la evangelización y santificación de la humanidad, lo cual exige un espíritu misionero y desde la iglesia diocesana.
5) el compromiso de una presencia en la sociedad, especialmente tratándose de asociaciones laicales, puesto que lo peculiar del laico cristiano es su carácter secular. 

De mi parte reconozco un doble aspecto de la relación entre la iglesia y el movimiento de Cursillo enfatizando los vínculos de comunión.
a) El movimiento existe y actúa en una diócesis solamente por la aprobación del obispo ordinario de la diócesis.
b) Dicho esto, los Cursillos deben mantenerse fieles al Carisma Fundacional sin imposiciones eclesiásticas, con excepción de graves errores teológicos, pastorales, o morales. 

¿Quién o quienes tienen el derecho de interpretar el Carisma Fundacional y discernir lo que es propio o ajeno al carisma? Esto es importante porque nos ayuda a escoger entre 2 opciones que se han realizado; ¿el Carisma Fundacional debe ser reinterpretado según los “signos de los tiempos? o ¿se deben “leer” los signos de los tiempos a la luz del Carisma Fundacional? Es decir ¿Quién tiene “autoridad” en los Cursillos? La palabra “autoridad” procede de 2 palabras en latín “auctoritas” (autoría) y “angere” (aumenbar). La palabra “autoridad” está ligada con el acontecimiento fundacional mitológico de la ciudad de Roma. Según el mito, ya que los dioses habían facilitado la creación de Roma, era obligatorio que sus deseos sobre el bienestar del pueblo fueran respetados. Los revestidos de autoridad, según lo que se creía, tenían la capacidad de aumentar o interpretar los deseos de los dioses romanos respecto a todas las decisiones que afectaban la vida de la cuidad. Los que ejercían la autoridad, los senadores y mayores, no lo hacían en su propio nombre sino solamente por los deseos de los dioses. Los “padres” fueron testigos y participes en los acontecimientos y fueron los primeros que recibieron la autoridad para llevar a cabo la voluntad divina. Ellos no fueron los “autores de la ciudad (se creía que los dioses fueron los autores) pero creían que habían sido escogidos para “re-presentar” las intenciones de los Dioses. No podían contradecir la voluntad de los “autores”. 

Creo que el paralelo con los Cursillos es obvio. Es necesario alinearse con el Carisma Fundacional a la luz de su génesis histórico en lo que recibió el fundador/autor humano de los Cursillos, Eduardo Bonnín. Juan Pablo II dirigió estas palabras al Consejo Pontificio de los Laicos en 1998; “Un movimiento es … una realidad eclesiástica concreta, cuya membrecía es de mayoría laica, quienes comparten una peregrinación de fe y de testimonio cristiano, basándose en su propio método pedagógico, arraigado en un carisma particular dado al fundador en circunstancias y modos específicos”. Siguió el Papa, “El pasar el carisma original al movimiento se realiza por la atracción misteriosa que comunica el fundador a todos los que participan en su experiencia espiritual”. Hay que evitar todo clericalismo en nuestro movimiento. En 1998 el Cardenal Ratzinger en su discurso ante el Consejo Pontificio de los Laicos dijo que “las dimensiones institucionales y carismáticas de la iglesia son co-esenciales”, 3 años después (2001), Papa Juan Pablo II contó. “La tendencia de clericalizar los movimientos sería una gran pérdida, la participación de los sacerdotes en los movimientos no deben promover ni la clericalización de los movimientos laicos ni la “laicalización” de los sacerdotes”. Es decir que los papeles se complementan. En diciembre de 1981, el Consejo Pontificio de los Laicos promulgo un documento todavía poco conocido “La Identidad y la Misión de los Sacerdotes entre las Asociaciones de los Laicos”. Lo que sigue son varias citas de este documento. (El término usado por el asesor espiritual en esta obra es “asistente eclesiástico”) - “Se recomienda que el sacerdote, nombrado como asistente eclesiástico, tenga cierta experiencia personal trabajando con las asociaciones…el compartir su vida con los miembros de la asociación y el identificarse con los valores de esa vida que promueve le permite que sus designios pastorales sean más concretos y que se acreciente su capacidad del persuadir. - “Para que la misión que le ha sido encomendado por la jerarquía sea fructífera, debe tener capacidad de incorporarse en la asociación, de colaborar con respeto y fidelidad con los dirigentes laicos, con comprensión de la finalidad y la estrategia educacional de la asociación situada en el contexto de la misión de la iglesia, con una solicitud particular para el ambiente en el cual la asociación realiza su actuación”. - 

El asistente promueve la conciencia de promover los vínculos de comunión con la iglesia y debe “promover la unidad intra - asocialización y entre su expansión local con sus estructuras regionales, nacionales” (y mundiales) - 

El asistente eclesiástico también es “arquitecto de unidad” cuando ayuda a otros responsables de la pastoral de la iglesia (o sean sacerdotes, laicos, consejos pastorales, o a nivel parroquial o diocesano) a profundizar su comprensión de la identidad, la finalidad, y la actuación de las asociaciones para que puedan compartir y reflexionar sobre sus experiencias particulares. Debe facilitar la comunicación entre lo asociacional y los pastores de la iglesia. - 

El asistente eclesiástico debe aprender el arte de la dirección espiritual (Yo fui certificado en 2008) y deben comprometerse con los caminos de santidad y empeñarse a penetrar el misterio de la Trinidad y vivir según los criterios de la Sagrada Escritura…Como hombre de oración, debe dirigir todos los miembros de la asociación al encuentro con la presencia de Dios. 

A luz de este documento, vale la pena mencionar el titulo de los artículos mensuales de P. Antonio Pérez Ramos (el asesor del movimiento en Mallorca) en la revista “Manantial” – “Con Acento Galileo”. Nos recuerda el encuentro del pueblo con S. Pedro: “Usted. También es galileo” (se notó por su acento); es decir “Usted también es uno de esos seguidores de Jesús”. Recordemos también S. Agustín: “Para ustedes soy obispo; con ustedes soy cristiano”. El asesor de los Cursillos deber decir, “Para ustedes soy asesor (diocesano, regional, nacional, mundial) pero con ustedes soy cursillista”. 

En el envío nacional de septiembre de 1991, salió un buen resumen de la distinción y complementariedad de los papeles de los dirigentes laicos y los asesores espirituales:
1. El director laico siempre es LAICO (hay historia en algunas naciones, inclusive Estados Unidos de usurpación clerical), responsable por cuestiones organizacionales y metodológicas.
2. El asesor espiritual (es necesario que sea o sacerdote, o diacono, o religioso/a) es el (la) responsable de asuntos doctrinales y de conciencia.
3. El secretariado entero (y no solo un individuo) es responsable ante el obispo – Todos los miembros deben tener aprobación episcopal.
4. Es necesario que el director laico y el asesor espiritual sean dirigentes del movimiento y no “imposiciones desde afuera”.
5. Los dos deben tener capacidad y disposición de una cooperación y apoyo mutuo y hacer esfuerzo para trabajar juntos con espíritu de reunión de grupo. Compartiendo sus visiones del movimiento y de la vida espiritual. Este compartir no debe ser limitado a las reuniones formales.

Lo que debe saber el asesor espiritual de los Cursillos:
1. El enfoque principal y primordial de Cursillos es LA PERSONA. (S. Ireneo decía, “La gloria de Dios es la persona humana plenamente viva, “es decir realizada”) Eduardo Bonnín siempre notó: “Jesucristo no se hizo estructura sino persona”.
2. Los Cursillos fueron pensados, orados y estructurados, no para evangelizar/salvar el mundo sino a la PERSONA en el mundo.
3. La persona se pone “plenamente viva” (vea arriba- S. Ireneo) a través de la gracia de Dios, encauzado por los 3 encuentros- con uno mismo, con Dios en Jesucristo y con el prójimo.
4. Los Cursillos facilitan estos 3 encuentros y provee los medios para profundizarlos a lo largo de la vida, lo que es el propósito del “4to Día”.
5. Mientras nos volvemos más “plenamente vivos”, vamos contagiando a los de nuestros entornos que se sienten atraídos a nosotros por la amistad.
6. Estas relaciones interpersonales de amistad y gracia cambian el rumbo de la historia y así, el mundo se hace más humano y divino.
7. El mensaje de Cursillos procede desde el corazón a la mente.
8. La proclamación fundamental de Cursillos es,
    a). La mejor noticia, que es que Dios en Jesucristo me/nos ama.
    b). Comunicado por el mejor medio, la amistad.
    c). Dirigido a lo mejor de cada uno, su ser persona.
    d). Comenzando con “la Jerusalén del yo”.
9. Procedemos desde la convicción al compartimiento y no al revés.
10. Los Cursillos inculcan la inquietud para que la persona
    a). Debe ser más y mejor.
    b). Busque los medios para serlo.
    c). Intentar quitar los impedimentos para que provenga la realización de serlo.
11. Llegar a los alejados es el propósito de Cursillos (testimonio personal si la hora lo permite…)
12. El carisma no cambia según “los signos de los tiempos” sino que se interpretan los signos de los tiempos a la luz del carisma.
13. El Cristo proclamado en Cursillos es vivo, normal y cercano. Papel de los Sacerdotes (Diáconos, Religiosos o Religiosas) en las 3 fases del Cursillo”.
    1. Precursillo.
        a). Promover los criterios de quienes pueden ir al Cursillo (casi todos con madurez suficiente para comprender, vivir, y convivir el mensaje).
        b). De quienes deben ir al Cursillo (especialmente, pero no exclusivamente, los alejados).
        c). Quienes no deben de ir.
        d). No usar el Cursillo como terrajera o panacea (algo que lo cura todo).
        e). Mantener la espiritualidad de los dirigentes preparándose para los 3 días.
        f). Asegurar el testimonio auténtico de vida de gracia de los dirigentes.
        g). Hacer esfuerzo para conocer y ser amigo de los dirigentes.
    2. Cursillo (3 días)
        a). Estar disponible lo más posible; (se interrumpe la gracia en los momentos menos esperados).
        b). ¡SEGUIR ESQUEMAS de las meditaciones y de los rollos! (Hay que tener en cuenta el desarrollo secuencial de los 3 días).
        c). Los rollos no son tratados teológicos de enciclopedias.
        d). Asegurar que hay confesores suficientes.
        e). ¡SEGUIR NORMAS LITÚRGICAS! (He presenciado muchos errores y abusos litúrgicos en los Cursillos y hasta en Encuentros Nacionales).
    3. Poscursillo.
        a). Ultreya
            1. Hacer el resumen espiritual promoviendo la espiritualidad seglar
            2. Estar disponible para confesar y para la dirección espiritual.
            3. Asegurar que todas las Ultreyas tengan “cobertura espiritual”.
    b). Escuela de Dirigentes- charla doctrinal y facilitación de la espiritualidad de dirigentes.
    c). Identificar y “certificar” el entrenamiento, la madurez, la ortodoxia, y la capacidad relacional de los directores espirituales a quienes se puede referir a los cursillistas. 

Este es el verdadero papel de los directores espirituales laicos en los Cursillos. Los directores espirituales pueden o no ser ordenados o religiosos o religiosas profesados. A los seglares no les corresponden los otros papeles mencionados aquí; su servicio es la dirección espiritual para los cursillistas que toman en serio su vivencia y convivencia del 4to día y es de sumo valor. 

Tenemos que ser conscientes de que nuestro papel no es de controlar sino asesorar y facilitar la espiritualidad de los Cursillos. Unos Escritos que puedan aclarar la Identidad de los Movimientos y Cursillos en Particular 

1. Hablando al 1er Congreso de los Movimientos Apostólicos y Nuevas Comunidades en 1998, el Cardenal Ratzinger (Papa Benedicto XVI) dio una charla sobre “El Locus Teológico de los Movimientos Apostólicos. Reconociendo la tendencia de ciertos obispos de mezclar la energía de los movimientos por tener un enfoque diocesano y no universal, el cardenal dijo que “El papado no creó los movimientos, pero si se hizo su punto principal de referencia en la estructura de la iglesia, su apoyo eclesiástico…el despertar espiritual puede engendrar una absolutización del movimiento que puede causar que el movimiento se entienda como el único camino para todos, pero éste camino puede comunicarse de diversos modos por los obispos (tienen que) para evitar hacer un ideal de uniformidad de la organización y planificación pastoral, no deben hacer que sus planes pastorales sean los criterios de discernir lo que se permite hacer al Espíritu Santo; una obsesión de planificación puede lograr que las iglesias sean impermeables". Esto fue reforzado por una intervención de Mgr, Miguel Campos (asesor episcopal de los movimientos de la CELAM, La Conferencia Episcopal de Latinoamérica) en el 2do Congreso de los Movimientos en 2006, en la cual participé, "De parte de los Obispos de CELAM, pido disculpas porque no hemos respetado sus carismas particulares. Sino que hemos tratado de acomodar sus carismas dentro de nuestros esquemas particulares", (Para algo más detallado sobre este tema, recomiendo mis escritos en "Estudio del Carisma". págs. 48-58 o en inglés. "Study of the Charism", págs. 48-57). 

2. "La contribución de los Cursillos de Cristiandad en la Renovación de la Parroquia" (Intervención de Eduardo Bonnín en la Asamblea General del Consejo Pontificio de los Laicos - Roma, septiembre de 2006")."La estructura parroquial se muestra a la vez demasiada recta para satisfacer las necesidades de la pastoral y de la formación del conjunto de los fieles, En cuanto al "reclutamiento" de cursillistas, en especial de los que recientemente hicieron el cursillo, de parte de ciertos párrocos. En orden a incorporarlos a diversas tareas o campos de apostolado parroquial específicos, como de catequesis, acción social, atención a enfermos u otros ministerios; considero que tales requerimientos de si, no van a constituir un avance en el ser cristiano del cursillista. En otros escritos Eduardo lo llama "Transportación apostólica", en cuestión, máxime cuando los nuevos cauces eclesiales restarían tiempo para su acción cristiana básica dentro de su cotidiano vivir, que es dar testimonios de Cristo en el lugar en que el Señor lo ha plantado. Lo más novedoso del Cursillo es que lanza al seglar en el apostolado en su pista específica y con su normal peculiar estilo, el suyo, el que Dios le ha dado, impulsarlo a la gozosa aventura de simplificar y facilitar el camino para ir encontrándose consigo mismo y para que desde sí mismo, vaya descubriendo que el encuentro con Cristo y con los hermanos puede irse delatando y convirtiéndose en amistad, a medida que se va haciendo realidad en la Reunión de Grupo y en la Ultreya". 

3. El último escrito anotado aquí es del entonces "consiliario", es decir, Asesor Episcopal Nacional de los Cursillos de El Salvador, pero no lleva fecha de promulgación, “Evolución Histórica, Carisma Fundacional. Identidad Propia y liberación en la Pastoral Dentro de la Pastoral de la Iglesia en el Mundo" (Mons. Miguel Ángel Morín Aquino). a). "Los Cursillos de Cristiandad tienen una identidad propia que los ubica claramente en una pastoral de ambientes, como una obra pastoral diocesana supra parroquial. Pueden hacer fecundar el Evangelio, aun en las realidades parroquiales siempre que su acción se entienda como el fruto de una misión que le proyecta en su ambiente donde Dios lo tiene plantado".
    b). Que no sean utilizados para responder a intereses particulares. Posiblemente bien intencionados, queriendo utilizar los mismos para fundamentar una identidad equivocada de los Cursillos de Cristiandad,
    c). Los principios fundamentales de su identidad (Carisma Fundamental, Ideas Fundamentales, su verdadera y autentica historia) deben anteponerse a cualquier norma y debemos ser sometidos a los consensos a fin de evitar desviaciones.
    d). Incitamos a todos los dirigentes a que profundicen en su verdadera y autentica historia e identidad, que sólo es posible si volvemos a las fuentes" 

DE COLORES
P. David Smith (QEPD)