Acerca de nosotros

Somos un grupo de cursillistas que vivimos en Canadá y queremos ser fieles al Carisma Fundacional del Movimiento. Carisma recibido por Eduardo Bonnín, fundador del mismo. Nuestro deseo es propagar el Carisma del Movimiento. De esta manera se podrá continuar con lo que Eduardo fundó. Evitando así las desviaciones, modificaciones o agregados que con buena intensión se hacen pero que se alejan de lo que son verdaderamente los Cursillos de Cristiandad.

Eduardo define así:

"El Cursillo de Cristiandad es un movimiento que, mediante un método propio, intenta, y por la gracia de Dios, trata de conseguir que las realidades esenciales de lo cristiano, se hagan vida en la singularidad, en la originalidad y en la creatividad de la persona, para que descubriendo sus potencialidades y aceptando sus limitaciones, vaya tomando interés en emplear su libertad para hacerlas convicción, voluntad para hacerlas decisión y firmeza para realizarlas con constancia en su cotidiano vivir personal y comunitario".
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lunes, 13 de febrero de 2023

ENTENDIENDO QUE ES EL CARISMA FUNDACIONAL

Ríos de tinta han corrido para plasmar, o al menos, tratar de explicar ¿qué es el carisma fundacional del Movimiento de cursillos de cristiandad?


Muchas horas de elocuentes discursos también se ha vertido con este mismo propósito. Pero desgraciadamente no hemos podido entender que el carisma fundacional NO ES una serie de definiciones muy teóricas, rebuscadas, o que al hablar de este tema nos proporcione un halo de sabiduría, ante los ojos de nuestros semejantes.


Nada mas alejado de la realidad.


El carisma fundacional de los cursillos, es tan simple y tan sencillo que, por lo mismo, le

hemos puestos muchas cintas y adornos que en lugar de despejar dudas, le hemos envuelto en muchos practicas ajenas ALEJÁNDOLO DE SU FINALIDAD ORIGINAL.


La respuesta a esta inquietud es la siguiente, aunque muchos “sabelotodo” se rasguen las vestiduras.


Primero: SOLO HAY UN CARISMA EN LOS CURSILLOS DE CRISTIANDAD. Y cuando nos referimos a fundacional, es lógico entender que es aquel otorgado en 1944 a una persona específica para un fin específico.


Pero veamos primero lo que NO ES EL CARISMA FUNDACIONAL


No es un conjunto de conceptos teóricos que, a veces, se confunden entre sí y que orillan a quienes, sin tener conocimiento de los orígenes históricos del movimiento, dan por sentado que debemos convertirnos en beatos de templo. En otras palabras el carisma fundacional no empuja al activismo religioso, de ninguna manera o forma.


Si lo tomamos de esta manera, seguiremos viendo personas que se rompen el pecho ante un sagrario, muchas de las veces apretando en sus manos un crucifijo, con tal fuerza que hasta llegan a sangrar, pero que acabada la “función” salen a la calle insultando y maltratando a sus semejantes, haciendo señalamientos impúdicos con esas mismas manos marcadas con la huella dejada por apretar tanto al Cristo de metal que llevaban.


¿De que sirve orar tanto ante la figura de Cristo si despreciamos y humillamos al Cristo persona?


Carisma fundacional TAMPOCO ES una serie de conceptos que debemos seguir para hacer veneración, pública o privada, (algunos lo tachan de fanatismo) al depositario del carisma de los cursillos de cristiandad.


CARISMA FUNDACIONAL ES:

VIDA, PROYECTADA A LOS DEMÁS A TRAVÉS DEL TESTIMONIO, NO DE PRÁCTICAS TEÓRICAS.


El Cristiano de este siglo (seglar) está llamado a tener dentro de sí mismo primero, al Cristo que quiere proyectar.


El verdadero cristiano va regalando amor, comprensión, cariño y mucha misericordia entre los que le rodean, haciendo que el milagro de querer ser imitado, se haga realidad próxima y cercana.


Muchas de las veces en nuestras escuelas de dirigentes hay rollistas que se desviven explicando lo que no viven.


Ahí está el error.


Si hablamos de carisma fundacional, vayamos primero dejando a un lado los conceptos teóricos y ensalcemos los valores prácticos de creer y querer que la salvación sea dada por racimos, sin hacer distinción de ninguna índole.


TODOS SON BIENVENIDOS A LA CASA DEL PADRE.

TODOS TIENEN ENTRADA

TODOS ESTÁN INVITADOS A ESTE REGRESO.


La invitación no es por escrito.


La invitación es extendida a través del testimonio de vida, basada en criterios cristianos. Más les vale a aquellos “maestros escribas o fariseos ” ir a un mercado a vender sus fantasías religiosas, llenas a tope de ritos y  tradiciones, porque el que es auténtico Cristiano, pone a la disposición de quienes le rodean el REINO DE DIOS, EL DE AQUÍ Y EL DE AHORA.


Y lo hace sin condiciones, sin esperar frutos personales Vivir de esta manera es, a mi humilde opinión, vivir el carisma fundacional, otorgado por Gracia divina para la salvación de la humanidad entera.


Creo, sinceramente, que ya es hora de ver la luz, clara y diáfana que nos fue regalada hace ya 79 años y que hemos intentado apagar con nuestras niñerías e insensateces. Vamos a sacudirnos de esa “política” estructural que tanto daño nos está causando. Es hora, de nuevo, de regresar a las fuentes Es hora de aplicar, de una vez por todas, el auténtico carisma fundacional de nuestro movimiento.


Al que entienda, bien.


Al que no, mucho amor y misericordia, pero sobre todo, mucha oración, para que el Señor le conceda descubrir, en algún momento de su vida, que Jesús está siempre a la espera, en la puerta de su existencia.


Pero hay que recordar que la puerta se habré desde adentro.


José A. Sanchez

MMXXIII

lunes, 12 de septiembre de 2022

Cursillistas Preocupados


Fort Myers, Fl. Mayo 14, 2004

Mons. James Tamayo Asesor Nacional Episcopal M.C.C.
Sr. Victor Lugo, Director Ejecutivo del M.C.C. De los Estados Unidos
Sr. Jorge Barcelo Coordinador Nacional Hispano, M.C.C.
Secretariado Nacional del M.C.C. De Los Estados Unidos.

Estimados hermanos y hermanas en Cristo.

Es realmente lamentable que un grupo de hermanos y hermanas se autodenomine “Cursillistas Preocupados”y lo lamentable de esta situación no es por el nombre en si, sino por lo que proclaman defender y la forma en que pretenden defenderlo.

Cursillos de Cristiandad, pese a quien le pese, tiene una historia e identidad propia.

Las manipulaciones o intentos de cambio de dirección no son nuevos. Cursillos siempre ha estado en la mira de intereses mas personales que comunitarios. La gran mayoría de las veces estos intentos están siempre dirigidos a un solo fin, el poder, llámenle como le llamen, de decision, de influencia o de mando en el peor de los casos.

Desgraciadamente todo esto afecta la esencia, la finalidad y la metodología de un movimiento que solo busca el sembrar en el corazón de todo hombre y mujer el mensaje de que Dios le ama. Lo demás que se le ha colgado al mensaje central esta de demás.

Los Estados Unidos no ha estado exento de estos cambios de rumbo, y quisiera expresar que muchos de ellos han sido pensados en buena Fe, pero que al fin y al cabo son desviaciones a lo que un cursillo autentico debe ser.

Al reconocer que estábamos en el camino equivoco, fue una gran decision tomada con humildad, sencillez pero, sobre todo, con mucha hombría de reconocer el fallo.

Hemos estado cargando al mensaje de cursillos muchos elementos que no solo son innecesarios pero que a la vez contradicen el verdadero sentido al cual cursillos pretende orbitar al hombre y a la mujer de hoy dia.

Todo hombre y mujer bautizado esta llamado a ser evangelizador, pero en sus propios ambientes, ahí donde el Señor los ha plantado para que complementen su plan de salvación en racimos.

Es el trato día a día con nuestros semejantes en los cuales debemos reconocer el rostro de Jesus, Ayudándonos mutuamente, reconociendo nuestros fallos y alegrándonos por nuestros aciertos, pero sobre todo amándonos y respetándonos mutuamente.

Si logramos hacer esto todos los días de nuestras vidas, habremos así empezado de verdad la evangelización que requiere el mundo de hoy.

Es el reconocer el valor de nuestros semejantes al descubrirlos como personas, no como objetos, tal y como lo proponen los auténticos cursillos de cristiandad.

La evangelización moderna nada tiene que ver con la formación de grupos selectos ni de acciones especificas.

La evangelización moderna no esta dentro de los templos ni esta reservada a unos solo cuantos maestros de la ley que se autodenominan líderes experimentados.

Liderazgo en Cristiano, y por lo tanto liderazgo en Cursillos significa desde siempre: Servicio.

No es el hacer, de lo cual satisface nuestro ego y nos coloca en la mira de los demás.

Es el ser, lo que nos debe identificar ante los ojos de los demás.

Hacemos muchas cosas que aparentan ser buenas, pero en el fondo damos mucho que desear con nuestros propios comportamientos cristianos.

Nos llamamos dirigentes, pero no practicamos esa dirigencia sirviendo humildemente a nuestros semejantes ni trabajando calladamente por los apostolados en los cuales estamos inmersos, en nuestro caso, cursillos de cristiandad, ya que ni estamos activos ni en reuniones de grupo o ultreyas ni muchos menos en nuestras escuelas de dirigentes, bases en las cuales descansa y se apoya Un autentico movimiento de cursillos de cristiandad.

Nos llamamos dirigentes cristianos y no aplicamos los criterios que esto conlleva al trato con lo demás, ya que cuando están en desacuerdo con nuestra forma de ver las cosas, inmediatamente piensan en la forma en que la justicia humana puede acallar el entusiasmo espiritual, el gozo de haber descubierto nuestras propias raíces.

Para estos hermanos, me permito decirles que están equivocados, porque para un fiel seguidor de Cristo no hay mejor justicia que la divina. La que solo a EL le corresponde otorgar.

En lo personal no tengo miedo alguno de manifestar mis ideas, ni de limitar mi libre opción de reunirme, estoy en un país libre y si a pesar de esto tendría consecuencias, quien soy yo para esperar mejor trato que aquel que recibieron Pedro, Pablo, Santiago y lo demás apóstoles que defendieron con sus vidas su forma de pensar.

La Fe que me da el ser seguidor de Cristo, me da la esperanza de saber que la verdad me hará libre.

Y esa verdad es la que aquí quiero defender.

Como cursillista estoy plenamente convencido de que la función primordial de un secretariado, de cualquier nivel, Diocesano, Arquidiocesano, regional, Nacional e inclusive internacional es el de promover y defender la autenticidad del Movimiento de Cursillos de Cristiandad.

Así como también estoy convencido de que un secretariado nacional esta compuesto por representantes de muchos, pero muchos cursillistas a través de todo el país y que las decisiones que tome no están basadas en criterios personales, sino en la buena marcha y función de todo el M.C.C.

Si esto no es así entendido, ni comprendido ni mucho menos aceptado, creo entonces que estoy en el lugar equivocado al formar parte de ese Secretariado Nacional.

Reconozco que no llevo tantos años de experiencia como “Líder pero creo que cuenta mas en este caso la experiencia de 50 años de ser cristiano, de 50 años de ser bautizado y por lo tanto: Sacerdote, Profeta y Rey. Lo demás, en mi opinion, son solo aspectos circunstanciales que la vida provee a cada quien.

Sin embargo he de reconocer las grandes oportunidades que he tenido de estudiar, de analizar y de profundizar en algo que cambio radicalmente mi vida: Cursillos de Cristiandad.

A través de mucha literatura, de muchas conversaciones y de mucho discernimiento he logrado adquirir un criterio propio sobre el M.C.C.

Estos criterios me han llevado a creer y defender los auténticos cursillos de cristiandad, Aquellos que nacieron en Cala Figuera en el verano de 1944, ya que a partir de esa fecha la evangelización del mundo moderno arranco de lleno, al ir sembrando en los corazones y en las mentes de miles y miles de hombres y mujeres que Dios nos ama porque somos creación suya y porque tiene un plan para cada uno de nosotros.

Tal vez la sencillez del mensaje moleste a algunos que quisieran que los cursillos sirvieran para “Algo” en especifico.

Pero la realidad autentica del pensamiento de su fundador, Eduardo Bonnin, es el de proporcionar a sus semejantes un mensaje de amor y de esperanza que lo lleve adelante y salga airoso ante los embates de la vida de nuestros días.

Si algunos piensan que al reconocer lo anterior es cambiar el rumbo o que se están presentando conceptos nuevos, basta solo con documentarse mas profundamente en lo que dicen defender.

Es lamentable que piensen que atacar, amenazar, demandar, exigir, sea propio de un seguidor autentico de Cristo.

Así como también es lamentable el hecho que querer desinformar a la opinion publica con documentos no solo mal traducidos, sino manipulados y orientados a promover la desunión entre la gran familia cursillista de este país.

Para terminar esta carta deseo reproducir a continuación un pensamiento plasmado en el libro “Evidencias olvidadas” escrito por Eduardo Bonnin y Francisco Forteza y que en mi opinion encaja perfectamente en la idea general en esta carta plasmada.

Ser veraz es ser verdadero, es ser uno verdad y transparentarla sin doblez, sin engaño, sin segundas intenciones y sin intenciones menos rectas o torcidas, es decir si o decir no, como Cristo nos enseña. La verdad es lo que da el sentido a la vida. Para nosotros la verdad de Cristo es el sentido de la vida y de cara a esta verdad, cada uno puede ser el mismo verdad, tratando de transparentarla en su vivir, entonces percibe el eco de lo cierto.

Otros, frente a la verdad, optan por la postura de Saber verdades. Saben muchas cosas de la verdad, pero viven sin que la verdad se vaya realizando en su vida. No realizar lo que se sabe, es mas penoso que no saber.

Hay otros que, distanciados de la verdad que les haría libres, se dedican a manipular verdades queriendo y no consiguiendo ignorar que el agua de la verdad, llevada o traída al molino de uno, se vuelve turbia.

Cuando se intenta vivir en la realidad con verdad, se va descubriendo y encontrando el sentido de la vida y con el, el valor y el sabor de vivir.

Con mis mejores colores y mis deseos de bienestar para ustedes y los suyos Su hermano en Cristo y Maria.

Jose A. Sanchez
Coordinador Hispano
Region VII.


lunes, 15 de noviembre de 2021

La Iglesia que quiso el Concilio

A través de toda la historia de la Iglesia, han habido grandes acontecimientos en su seno, algunos buenos y algunos no tan buenos, pero todos estos acontecimientos han marcado el rumbo que nuestra Iglesia ha adoptado en gran tarea de velar por las almas de sus fieles.

Precisamente hace unos cuantas semanas atrás celebramos el aniversario número 39 del hecho más importante de la vida de la Iglesia en el siglo XX : El concilio vaticano II, que fue inaugurado por el Papa Juan XXlll el ll de Octubre de 1962.

A pesar de haber pasado tantos años y muy a pesar de que este fue el hecho más importante para la Iglesia de los últimos tiempos, el Concilio Vaticano II sigue siendo desconocido para unos, olvidado para otros y para una inmensa mayoría, incomprendido.

Un concilio es algo tan importante para la Iglesia, como también lo debe ser para nosotros quienes militamos en ella, ya que no se da cada otro día y ellos se tratan asuntos que marcan el rumbo que ha de tomar nuestra Iglesia.

El concilio anterior o sea Vaticano I fue hace mas o menos un siglo atrás,para ser más exactos entre 1896 y 1870. Y lo que más destacó en este concilio fue definir el poder autoritario del Papa como soberano absoluto de la Iglesia. Este asunto ya se venía hablando desde el pontificado de Pío X, cuando se presenta ya la identificación del Papa con Cristo mismo. Esto establecía que cuando el Papa habla, es Cristo el que habla, cuando el Papa enseña, es Cristo el que enseña. El Papa a la cabeza y el resto de la organización de la Iglesia soportándolo, en forma de pirámide.

Ahora bien, si la Iglesia ya estaba organizada así, ¿Porque convocar a otro concilio?, ¿ No tiene el Papa todo la autoridad que se necesita para dar solución a lo que haya que resolver ?. Esas fueron las preguntas que muchos se hicieron cuando el Papa Juan XXIII anunció el 25 de Enero de 1959, su intención de convocar un nuevo concilio ecuménico o sea una reunión de todos los obispos del mundo. En el fondo, lo que hizo el Papa, fue afirmar una cosa bien importante en la Iglesia: El poder y el gobierno de la Iglesia no están concentrados sólo en la figura del Papa, sino que ese poder es compartido con todos los obispos del mundo y como los obispos representan a los fieles cristianos que cada obispo preside en su Diócesis, entonces resulta una manera de entender que la Iglesia que presenta Vaticano II no va solo de arriba (el Papa) hacia abajo (los fieles), sino que es circular. Por lo tanto en la Iglesia todos participamos y todos tenemos responsabilidades. Por supuesto cada quien ocupa su lugar y tiene su propia significación. 

La Iglesia que no quiso el Concilio

Pasan más de tres años y medio desde el momento en que el Papa convoca al concilio hasta que este es inaugurado y en todo ese tiempo se crearon comisiones de trabajo que tenían como principal finalidad el preparar los esquemas de los temas que habrían de tratarse en el concilio.

Algunos de esos trabajos fueron desechados y revisando esos trabajos nos dan una idea del modelo de Iglesia que el concilio no quería.

Esos esquemas se centraban en afirmar la autoridad de la Iglesia y toda la estructura organizativa que la maneja. Era una Iglesia sumamente jerárquica, muy desigual en la que unos se someten a otros. Los laicos a los clérigos. Súbditos a los que mandan como decía explícitamente el texto del esquema rechazado. Dentro de todo este concepto jerárquico y jurídico se presenta a la Iglesia Católica Romana como la única con derecho de llamarse Iglesia, dejando fuera de lugar, fuera de posibilidad de diálogo a todas las demás Iglesias Cristianas del mundo y además, por si eso fuera todo, se les negaba también el poder de salvación.

De haber salido adelante este planteamiento, la división de la Iglesia hubiera quedado consolidada y seguramente establecida de forma irreversible, es decir para siempre.

Pero lo más significativo que este esquema rechazado tenía, era la doctrina sobre la subordinación del poder de los obispos al poder absoluto del Papa. En otras palabras más sencillas el esquema rechazado proponía que el poder de los obispos no les vendría del sacramento que los ordenaba, sino que ese poder les vendría directamente del Papa. Por lo consiguiente el origen de la autoridad en la Iglesia no esta en Dios, sino en el Papa.

Si esto hubiera salido aprobado se hubiera desatado una guerra sin cuartel por el poder supremo de la Iglesia puesto que se trata del poder divino en toda la tierra. Pero este modelo de Iglesia no es ni remotamente la comunidad que debe ser la Iglesia de Jesucristo. 

Este modelo presenta una Iglesia donde solo hay unos cuantos que enseñan porque son los que saben y poseen la verdad, los obispos y sus colaboradores los sacerdotes. Después de este selecto grupo vienen los laicos que se deberían someter a lo que se les mande y disponga. Pero sobre todos estos pocos que enseñan esta la autoridad máxima del Papa presentándolo como el supremo maestro de la verdad, excluyendo al colegio episcopal o sea al colegio de los obispos, que también es sujeto de infalibilidad (Sin equivocación), junto con el Papa en cuestiones bien especiales.

Visión profética del Papa Juan XXII

Ahora bien, esta perfectamente documentado en la historia de nuestra Iglesia que a diferencia de los concilios anteriores donde habían situaciones especiales que urgían atención inmediata, y obligaban al alto mando de la jerarquía a convocar un concilio, Vaticano II surge de repente, de momento, de forma espontánea y se le ocurre a una sola persona, al Papa Juan XXIII. 

El mismo así lo reconoce cuando lo convoca en forma oficial, indicando que, guiado por el espíritu santo quería que la Iglesia abriera sus puertas al diálogo con el mundo. 

Su intención, su visión era presentar una Iglesia más acorde con el signo de los tiempos. Una Iglesia más consciente de los problemas y situaciones que enfrenta el terreno transitorio.

Es sumamente interesante porque esto marca un punto de referencia debido a que antes se presentaba el mundo encerrado en su propio entorno y al mismo tiempo una Iglesia mas encerrada en si misma. Dos mundos muy aparte. (CÍRCULOS).

El Papa quería un acercamiento del uno hacia el otro, presentándonos un panorama nunca antes visto: Una iglesia más preocupada por los problemas del hombre.

Tal vez esta era la respuesta a la creciente desconfianza que el hombre había empezado a sentir por la Iglesia porque la veía demasiado encerrada en su poder tanto político como económico en algunas situaciones, y demasiada ajena al diario vivir de sus fieles.

El Obispo conciliar Huyghe resume el concepto anterior en una dura crítica interna al comenzar los trabajos del vaticano II “ Es cierto que muchos hombres de nuestra generación o ignoran o atacan a la Iglesia. Sucede que muchas personas reconocen e incluso aman a Cristo, pero no descubren ni comprenden a la Iglesia. 

Exactamente lo que pasa es que, la Iglesia en vez de conducir a los hombres a Cristo, los aparta de El”.

Al analizar este enfoque, nos damos cuenta que había una gran verdad en el. Ya que la Iglesia anda a veces, mas preocupada de sus propios intereses, que en los problemas de la gente y hacer que esa gente se acerque a Jesús.

El diálogo con el mundo moderno

Vaticano II quiere presentar a la Iglesia en una simplicidad evangélica y en espíritu de pobreza, algo que en opinión general la acerca un poco hacia el hombre de hoy.

Y como se puede lograr esto? Simplemente la respuesta esta en las primeras lineas de la constitución pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual:“Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y de cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo. Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón. La Iglesia por ello, se siente íntima y realmente solidaria del género humano y de su historia”. Aquí está la clave indispensable para entender todo lo que el concilio quiso decir sobre la Iglesia. Ella tiene que ser, antes que ninguna otra cosa, la comunidad de seres humanos que se sienten verdaderamente solidarios de los gozos y de las tristezas de todas las personas, especialmente de quienes peor lo pasan en la vida.

El primer paso para lograr un puente entre la Iglesia y el mundo es el diálogo. Pero este diálogo no es solo de hablar. Dialogar en este caso, significa ante todo respetar las diferencias. Escuchar a quienes tienen diferente punto de vista. Tener disposición de aprender y comprender diferentes actitudes. Esto explica la apertura que nuestra Iglesia ha tenido con sus antiguos adversarios, tanto en el campo social, como político y dogmático.

Este es el punto por el cual la Iglesia de nuestros días se presenta mas humilde y pide perdón por los errores que pudo haber cometido en tiempos pasados.

Este es el punto por el cual la Iglesia de nuestros días ha jugado un papel muy importante en los cambios sociales en favor del hombre, por ejemplo la caída del comunismo.

El debate determinante

Vaticano II es importante en la historia de la Iglesia porque en el, se hizo una pregunta que hizo temblar hasta los cimientos de la institución.

Y la pregunta fue: ¿La Iglesia, es sacramental o jurídica?

Ese fue el punto que más atención y debates originó durante el concilio.

Unos se inclinaban en afirmar que la Iglesia debe estar centrada en todos los miembros del cuerpo de Cristo o sea comunitaria y sacramental, de unión con signos visibles, y luego, dentro de ese pueblo y para ese pueblo había que pensar en el papel y los poderes que tiene cualquier jerarquía en la Iglesia.

El otro grupo se afirmaba en pro del poder jurídico o administrativo de la Iglesia, que aunque no muy lejano del sentido comunitario de la misma le daba demasiada autoridad a la jerarquía y obligaba al sometimiento del pueblo.

Así se hizo evidente que en nuestra propia Iglesia corrían paralelamente dos corrientes y que este concilio trataba de centrar en una sola en favor del pueblo de Dios.

La Iglesia que quiso el Concilio

Ahora entremos de lleno a una panorámica de la Iglesia que quiso el concilio:

El concilio quiso una Iglesia que se extienda a partir de la unidad misteriosa y radical que existe en la trinidad santísima de Dios. Por lo tanto lo que se quiso fue una Iglesia basada en el concepto de igualdad de todo el pueblo de Dios.

El concilio quiso una iglesia cuya igualdad se entienda a partir del pueblo o sea desde sus bases mas primordiales, yo, tu y tu.

El concilio quiso una Iglesia que atraiga al pueblo hacia las cosas de Dios y por lo consiguiente una Iglesia en la que todos tengan participación activa y dinámica en todos los actos de la misma, haciendo uso de los poderes que nos da a cada uno el sacramento del bautizo que es el que nos hace sacerdotes, profetas y reyes. Una Iglesia en la que todos son y se sienten responsables porque pueden participar en lo que se piensa, se dice y se hace.

El concilio quiso una Iglesia en la que el clero no acapare y menos aún, monopolize el poder de pensar, de decir y de decidir

Esta es, a grandes rasgos, la Iglesia que quiso el concilio, pero cuando en la vida diaria esto no sucede, caemos en cuenta de que en la Iglesia las cosas están organizadas de manera que una cosa es la teoría que se enseña y otra cosa muy distinta es lo que se hace en la práctica.

Al decir esto estamos poniendo el dedo en la llaga, es decir, estamos tocando exactamente en la clave que explica porque el concilio no se ha hecho vida en la vida de la Iglesia. La responsabilidad es de todos, ya que si se nos hace el llamado a la unidad, al trabajo conjunto por el Reino, todos, absolutamente todos debemos poner nuestros mejores esfuerzos por lograrlo, en común propósito y en común unión.

Uno de los principales obstáculos para lograr que Vaticano II se ponga efectivamente en marcha esta dentro de la misma Iglesia.

La Iglesia tiene una estructura y una organización muy especiales, la estructura no ha variado significativamente desde sus orígenes, lo que ha variado y es causa de controversias y de divisiones es la organización de dicha estructura.

Uno de los puntos más candentes recae en el poder absoluto del Papa y del uso y el abuso que este poder esta causando en general. Cuando hablo de uso y abuso del poder del Papa, no nos estamos refiriendo a que sea el Papa una persona cegada por el poder eso seria una desviación moral, sino que se hace referencia a lo que se dispone y ejecuta bajo el mando de un organismo llamado la Curia Romana que actúa en la autoridad Papal en muchos de los aspectos de la organización jurídica de la Iglesia.

Esto da pie a que haya lucha de poder y ambición por abarcar mas y mas cada dia. De ahí surge que nuestra iglesia aun no este abierta a los cuatro vientos como propuso el Papa Juan XXIII.

En efecto, en nuestros días hay un poco más, quiero dejar este puntito bien claro, un poco más de apertura hacia los laicos, pero no hay una apertura interna, en el clero. Los laicos podemos ahora participar en muchas cosas que ni mis padres o mis abuelos hubieran podido imaginarse. Sin embargo el cuerpo ordenado de la Iglesia, los obispos y los sacerdotes, ve como cada dia el poder y la autoridad del magisterio se va concentrando más en Roma, en la Curia y en el Papa.

Y ese problema no es nada nuevo, esto se viene arrastrando desde el primer concilio, el de Nicea allá por el año 325 que fue el concilio convocado no por el Papa sino que fue convocado por el emperador Constantino. Fue durante el pontificado de Gregorio VII en el siglo XI cuando todo el poder y la autoridad de la Iglesia pasó a manos del Papa

situación que fue de gran importancia durante la crisis que hubo en 1409 cuando hubo tres Papas a la vez y para solucionar esta crisis se convocó al concilio de Constanza entre 1414 y 1418 y en el cual se afirmó que Un concilio general representando la Iglesia Católica militante tiene el poder inmediato de Cristo, al cual todo ser humano, sea cual sea su dignidad, aunque se trate del Papa, está obligado a obedecer. El siguiente concilio el de Basilea en 1431 repitió esta afirmación. Estas conclusiones conciliares dieron por terminado el problema de los tres Papas a la vez, pero sin embargo quedó en el aire la cuestión sobre el poder absoluto del Papa, hasta que el 1439 el concilio de Florencia definió que: La santa sede apostólica y el romano pontífice tienen el primado sobre la Iglesia universal. Quedó ahí el problema resuelto? NO, esta pregunta sobre la autoridad absoluta del Papa siguió hasta el concilio de Trento donde hubieron intentos de tratar el asunto pero no fructificaron y ahí siguió la interrogante, aún no estaba claro hasta donde llegaba el poder del Papa y como se tenía que armonizar con el poder de los Obispos, es mas ni en el concilio Vaticano I en el año 1870 se dio clara respuesta a pesar de que este fue el concilio donde más enérgicamente se hablo para definir los poderes Papales.

Resolver el problema que hoy representa en la Iglesia la relación, teórica y práctica entre el Papa y el colegio episcopal, los obispos, significa poner en práctica lo que el concilio Vaticano I dijo : El romano pontífice tiene que ser factor de comunión y unidad entre todos los obispos y todos los creyentes. O sea que el Papa tiene que ser el que promueva la unión entre todos los que formamos la Iglesia de Dios aquí en la tierra. Esto fue ya plenamente reconocido por Pablo VI, y ahora Juan Pablo II lo ha vuelto a reconocer al proponer un diálogo en la Iglesia para buscar las formas actuales más adecuadas para eliminar todas las barreras que están impidiendo la unidad de todos los cristianos, porque como dice el mismo Juan Pablo II se trata en este punto concreto de “Abrirse a una situación nueva”.

Situación en la que el pueblo de Dios, o sea todos nosotros, tiene un papel sumamente importante dentro de la Iglesia de hoy, porque se trata de creyentes que se deben caracterizar por tres cosas fundamentales: La libertad, el amor mutuo y la entrega a la tarea del Reino.

Por lo tanto, si nos decimos que somos parte activa de la Iglesia se nos debe distinguir por ser libres, querer a los demás y tener como fin en la vida el trabajo por el Reino de Dios.

En nuestro caso, y no estoy moralizando, Cuantas veces cantamos, coreamos y gritamos a viva voz !!!LA IGLESIA SOY YO!!! y fuera de eso nada de nada, seguimos calentando sillas y siendo espectadores cuando en realidad nuestro papel debe ser el de ejecutores por mejores obras. por nosotros mismos, por nuestras familias, nuestros amigos, nuestras comunidades.

Los cristianos que quiso el concilio Vaticano II son cristianos, clero y laicado, valientes y audaces porque tienen la libertad que les dio Cristo mismo, que se unen en amor a sus semejantes y juntos se lanzan a la tarea de hacer que el Reino de Dios este AQUÍ Y AHORA, al alcance de todos.

Todo lo anterior significa comprometerse con el evangelio, pero no nos engañemos con falsos conceptos de compromiso, hoy si pero mañana no. Comprometerse con el evangelio es tomar, apasionadamente una gran responsabilidad, un gran compromiso de ejecutar la triple tarea que plantea el concilio a los cristianos, la libertad, el amor y la causa del Reino. 

Lo que nos pasa es que: Es más fácil no comprometerse y dejar por sentado que toda esa tarea solo le corresponde al clero, ya que tenemos la idea de que la Iglesia funciona bien porque nuestro párroco hace muchas obras o que las cosas andan mal porque nuestro párroco no hace nada, entonces se nos hace bien fácil que cuando las cosas no andan bien, hablamos mal del papa o del obispo o de todo absolutamente todo lo que nuestro cura o monja en turno estén haciendo mal, pero no movemos ni un dedo para tratar de arreglar las cosas.

Eso es mas fácil que comprometernos, eso es mas fácil de hacer . Eso nos impide que seamos libres y que podamos sanear nuestro propio corazón y abrirlo a la necesidad de todo ser humano de querer y ser querido. 

Eso es muchísimo más fácil que entregarse. En esto me pongo a pensar, mejor dicho pensemos, reflexionemos qué es lo que fuera de nosotros si Cristo mismo hubiera actuado como estamos actuando en nuestros días, sin entrega verdadera que lleva al máximo sacrificio.

Hace 35 años que el concilio Vaticano II nos hizo libres para amar y trabajar por el Reino, no hay excusas, YA NO. 

Somos bautizados, ejerzamos con vigor, con energía y tenacidad todo lo que nos hace el bautizo: Sacerdote, profeta y rey.

Somos sacerdotes y como tales debemos actuar. Si somos cristianos, olvidemos el concepto de ir a oir misa, y tomemos el concepto de ir a celebrar misa, porque el sacerdote ordenado consagra en el altar el pan y el vino y lo transforma en la sangre y en el cuerpo de Cristo y nosotros los sacerdotes existenciales, sacerdotes de la vida diaria, en nuestro altar personal, nuestro corazón,ofrecemos nuestra vida al Señor.

Si tenemos este concepto en mente, tal vez entonces en nuestras misas no habría niños corriendo o gritando por los pasillos, no habrían señoras y señores hablando y masticando chicle o simplemente no habría tantos y tantos hermanos preocupados por el tiempo que ya ha durado la misa.

Si tenemos este concepto en mente, de ser concelebrantes, tendríamos entonces fieles que guardan un profundo respeto a la eucaristía, y guardan un profundo respeto a la casa de Dios. Somos profetas porque es nuestra misión divulgar la buena nueva a todos los rincones de la tierra. 

Y somos reyes porque nuestra libertad y nuestra entrega nos hace soberanos de nuestro destino que debe estar orientado hacia el Reino de Dios.

Hablar de los cristianos que quiso el concilio, es hablar de mujeres y hombres que se marcan un fin en la vida: La tarea, el trabajo y la lucha diaria por hacer cada dia mas presente el Reino de Dios en este mundo.

Pero el concilio no solo quiso laicos comprometidos con el evangelio. También quiso un Papa que fuera modelo de unidad entre todos los cristianos del mundo. Unidad en el respeto y a la libertad de cada ser humano que forme parte de la Iglesia universal. Un Papa que pusiera en efecto lo que el concilio quiso poner en practica: Un nuevo orden en la estructura administrativa de la Iglesia, nuevo orden que hiciera que todos los que integran la jerarquia, fijaran sus mentes y sus metas en que el evangelio se viva dia a dia. Un nuevo orden que hiciera mas simple el sistema organizativo de la Iglesia haciéndola mas sacramental que jurídica y en eso incluye un nuevo orden para la curia romana, el instrumento mediante el cual el Papa ejerce su poder sobre los mismos obispos y sobre todos los fieles. Con eso se evitaria significativamente el uso y el abuso del poder que tanto afecta a la jerarquia desde siglos atrás.

El Concilio quiso un Papa que fuera la cabeza del colegio episcopal y todos juntos, Papa-Obispos, ejercieran el gobierno de la Iglesia.

El Concilio quiso también obispos que fueran ejemplo de vida cristiana dentro de sus respectivas diócesis. Obispos que fueran dignos sucesores de los primeros apóstoles y que llevaran el evangelio a todo rincón del mundo. Obispos que estuvieran mas atentos al sentir social de sus comunidades ejerciendo los tres oficios que le han sido conferidos y que son propios del episcopado: el oficio de enseñar, el oficio de santificar y el oficio de regir.

El primero de ellos el de enseñar mediante la predicación del evangelio porque estan dotados de la autoridad de Cristo para llevar a cabo esta misión.

El segundo oficio es la santificación de los fieles mediante la celebración y administración de los sacramentos especialmente la eucaristía.

Y el tercer oficio el de regir a su pueblo con el ejemplo de vida cristiana ya que el obispo rige a su pueblo con sus consejos, con sus exhortaciones y teniendo en cuenta que esto es solo posible cuando se hace servidor de su grey.

En lo que respecta a los sacerdotes dichas tareas no les son muy diferentes que digamos, también estan obligados a velar por las comunidades que les han sido encargadas. Los sacerdotes están en sus comunidades como hombres de Dios al servicio de sus hermanos. 

Es cierto que en estos días hay algunos sacerdotes que han abandonado la Iglesia, como también es cierto que hay muchos laicos que también la han abandonado y también es cierto, muy cierto que en la mayoría de los casos eso es debido a los malos entendidos de los papeles que cada quien debe ejecutar dentro de la misma institución.

Hay que respetar el campo de cada quien. Los laicos debemos respetar el terreno asignado a los sacerdotes y no podemos estarles mandando sobre lo que queremos que hagan o digan. Hay comunidades en las que los sacerdotes están bajo un microscopio tratándole de buscar hasta la falla más insignificante.

Por el otro lado los sacerdotes deben respetar el terreno de los laicos y no deberían de mandar ni dirigir sino guiar,orientar y alentar dentro de las luces de los criterios cristianos. Hay comunidades en las que nada se hace hasta que el sacerdote haya dicho la última palabra.

Los dos extremos están muy fuera de lugar, muy por fuera de lo que el Concilio quiso 

Cuando se pasan las fronteras de dichos campos viene la confusión y por lo consiguiente el desaliento y la deserción. Y todo esto porque se ha perdido de vista, por ambas partes, lo mas importante y que debe ser norma de vida para todo cristiano; El evangelio.

La responsabilidad por lograr el Reino de Dios aquí y ahora es de todos, absolutamente de todos, empezando por de donde se quiera empezar, Papa-obispo-sacerdote-laico, O bien Laico-sacerdote-obispo-Papa. Cada quien dentro de la responsabilidad que su dignidad le mande y corresponda.

El huir, el salirse de la Iglesia no es lo mas adecuado, eso sería, a mi particular punto de vista, un signo de cobardía, un signo de falta de valor y demuestra una irresponsabilidad hacia lo que nos obliga nuestro bautizo. De todas maneras cabe aquí la pregunta: ¿A dónde ir? Si nuestra Iglesia es la única que Cristo fundó. Por lo tanto si queremos seguir siendo llamados cristianos, pues tenemos que luchar fuerte y decididamente por hacer que nuestra Iglesia esté más alerta al signo de los tiempos en todos los aspectos de la vida diaria, tal y como lo quiso Vaticano II. (padre, ya cumplí con mi tarea de la clase de Biblia).

Tal vez el concilio quiso abarcar tantas y tantas cosas a la vez que algunas no quedaron del todo claras y representan aspectos que hay que cuidar mucho si queremos conservar la unidad de la Iglesia universal. Un concilio no es un punto de llegada, sino todo lo contrario es el punto de partida desde el cual, los cristianos en general tienen el derecho y el deber de seguir profundizando su entendimiento en la fe y las consecuencias que esto les traiga.

Sin duda alguna podemos afirmar que el concilio quiso una Iglesia menos autoritaria y menos triunfalista. Quiso una Iglesia, un Papa, unos Obispos y unos Fieles más dispuestos a dialogar y aprender, a escuchar y sobre todo a centrar sus intereses y preocupaciones en quienes peor lo pasan en este mundo. 

Pocos días antes de la apertura del concilio, el Papa Juan XXIII había dicho que la Iglesia tiene que ser, ante todo, la Iglesia de los pobres.

He de confesarles mis hermanos que, al revisar todo este material para traérselos ahora, reavivo en mi, muchas de mis inquietudes y sueños de principiante de trabajador por el Reino.

Sueño con una Iglesia donde no haya mas lucha por el poder temporal sino que el único poder sea el poder del evangelio.

Sueño con una Iglesia que tenga una sola ley de sometimiento, sometimiento a la ley del amor. Una Iglesia en donde todos juntos trabajemos en armonía por una sola causa: instalar el Reino de Dios aquí y ahora.

Una Iglesia con las puertas abiertas donde pueda entrar toda la humanidad y sentirse en casa, sentirse bienvenido.

Sueño con una Iglesia tal y como la empezó a dibujar el Concilio Vaticano II, pero que ahora la responsabilidad de lograrla, de conseguirla, está en estas dos manos, esta en tus manos ______________, está en tus manos _____________, y en tus manos _________________ está también esa responsabilidad.

Está en las manos de cada uno de nosotros.

Solo, hasta que logremos esto, podremos entonces gritar a viva voz

!!!!! LA IGLESIA SOY YO!!!!!!!!

José A. Sanchez

Referencias
*Libro "La Iglesia que quiso el concilio" por Jose Maria Castillo, Sacerdote Católico escritor y teólogo de la corriente de pensamiento denominada teología de la liberación.






domingo, 11 de julio de 2021

A VENCER LA INERCIA

A través del tiempo, han sido muchas las consignas que se han lanzado al aire para hacer válidos los verdaderos conceptos, el verdadero ideal pero, sobre todo la verdadera finalidad del movimiento de Cursillos de Cristiandad.

El más reciente de ellos lo lanzó el mismo Papa Francisco cuando en Roma exclamó ante una multitud de cursillistas provenientes de diversas partes del mundo: 

“Están llamados a hacer que de fruto el carisma que el Señor les ha confiado y que está en el origen de los Cursillos de Cristiandad”.

Desgraciadamente este nuevo llamado a regresar a los orígenes, o ha sido ignorado o simplemente quedó en el aire como un recuerdo, como una hermosa estampa de las muchas de las que el Papa Francisco nos regala a través de su humildad y sencillez.

Y afirmó que ha sido ignorada y lo ha sido primordialmente por aquellos que deberían ser los primeros en defenderla; nuestros propios dirigentes del movimiento.

Me da pavor el comprobar cada día más, que las desviaciones a las cuales ha sido sometido el movimiento son vistas como algo normal, algo cotidiano por las nuevas generaciones de cursillistas sin que nuestros dirigentes hagan algo por defender la verdadera finalidad que dio origen a este bendito movimiento.

Una vez más queda claro que el movimiento está secuestrado por obscuros intereses que no le dejan crecer tal y como fue inspirado por el Espíritu Santo.

La finalidad original y originante es hacer todo lo posible; humana y sobrehumanamente, hasta lograr que el hombre y la mujer de estos días conozca que Dios le ama y lo hace a pesar de sus circunstancias de vida porque para Él lo importante es la persona “per se” y no lo que le rodea, obligándola a vivir circunstancias opuestas a lo que los “Buenos” piensan o establecen como normas.

El mismo Eduardo Bonnín junto con Francisco Forteza declararon en un momento dado que:

“La visión inicial tropezó desde el inicio con las inercias y los miedos de los “Hijos fieles”, que o bien se oponen a este resurgir o bien quieren instrumentarlo para potenciar sus actuaciones de siempre”.

El Carisma del movimiento fue depositado en aquel joven español que veía como sus hermanos milicianos caían rendidos ante los placeres mundanos haciendo a un lado todos los valores que el cristiano de a pie debe observar.

Él se preguntaba el porqué de esta forma de vida y hasta que llegó a la conclusión que se debía a la falta de conocimiento del amor infinito de Dios para sus criaturas.

El tinglado que el carisma pretendió iluminar es precisamente ese; el ambiente normal que imperaba en un cuartel militar y no el asfixiante ambiente de incienso que se respira en un convento. 

Ese ambiente en que los hombres y mujeres viven de espaldas a Dios, por ignorancia total.

Es ahí donde el Espíritu de Dios quiere vivir e ilumina a Eduardo a pensar, elaborar, rezar y construir un movimiento en el que cada persona se encuentre a sí misma, encuentre a Dios y encuentre a sus hermanos de batalla.

Nace así el Movimiento de Cursillos de Cristiandad, para abrigar al desabrigado, para darle esperanza a los desesperanzados, para hacer creer a los descreídos, pero sobre todo para amar a los marginados.

El objetivo es anunciar el Kerigma a los alejados.

Sin embargo, la misión primordial del movimiento es bloqueada constantemente por acciones y direcciones de obscuros interés que quieren de todo, menos hacer validos los conceptos reales que dieron origen al movimiento.

“La mentalidad de Cursillos esta fundada en el conocimiento del hombre y del terreno (ambiente), y es guiada por el núcleo central del pensamiento católico.

El conocimiento del hombre y el estudio del ambiente no solo presidieron el periodo de gestación de los Cursillos de Cristiandad sino, que han de mantenerse en el Movimiento todo el tiempo.” Eduardo Bonnín.

Hoy día, nuestros dirigentes confunden los valores y creen que ser bueno es estar sometido a los mandatos que vienen de “Arriba” o sea de nuestros hermanos ordenados o de aquellos que hacen mucha gala y presunción de sus conocimientos sobre el movimiento.

Ambas tendencias rayan en lo absurdo, en lo irreal.

El movimiento es laical con ASESORAMIENTO de la jerarquía.

El movimiento no fue diseñado para llenar de trabajadores los templos, al contrario, el movimiento fue diseñado para sembrar de cristianos viviendo conceptos y valores cristianos todos los ambientes de la sociedad en las cuales estamos inmersos.

El movimiento tampoco fue diseñado para hacer más buenos a los buenos, sino para hacer buenos a aquellos que tienen madera de “Diablo” pero que poseen una personalidad que arrasa y cuyo cambio es notado por todos.

El Movimiento mucho menos fue diseñado como premio a los hijos fieles, sino que fue diseñado para ir en busca de aquellos que aún no saben que Dios en Cristo le ama.

Como he dicho en ocasiones anteriores; El Movimiento esta en búsqueda constante de los Saqueos y de las Magdalenas de estos tiempos.

Ellos son las ovejas a buscar.

Las 99 restantes están a buen resguardo, pero nos falta esa, perdida e ignorada, para completar el número pleno.

Hay que tener eso en mente a la hora de la selección de invitados a vivir la experiencia del cursillo.

Tenemos que hacer válida la invitación del Señor a participar en su banquete celestial ya que el mimo invita a todos.

Este concepto debe ser constantemente revisado por aquellos dirigentes “Buenos” que son los primeros en impedir que la invitación al banquete llegue precisamente a todos y resguardan estas invitaciones para los seleccionados por ellos y las ofrecen como recompensa o como complemento a su hoja de servicios cristianos.

Me refiero específicamente a esos dirigentes que poseen una tendencia hacia la clericalizacion del laicado y que defienden su posición porque consideran que es más fácil seguir órdenes que tener visión laical libre guiada tan solo por el Espíritu Santo

No me confundan, por favor, todos tienen cabida en el movimiento, pero no midamos los éxitos del movimiento alardeando cuantos sacerdotes o cuantos obispos estuvieron presentes en un acto del movimiento.

Debemos medir los éxitos del movimiento palpando los cambios que a través de Cursillos están experimentando nuestros ambientes.

Como verán la tarea es humildemente sencilla.

La tarea es hacer extensivo el amor de Dios

Nuestra tarea como dirigentes es hacer que esto sea posible a la brevedad.

Como dirigentes debemos clarificar y hacer válidos los conceptos e ideas fundacionales con nuestro propio ejemplo de vida cristiana.

Debemos evitar basar toda la acción de un movimiento tan claro y sencillo a un solo libro, cuyo contenido siempre está al servicio de aquellos que quieren controlar el movimiento con leyes, decretos, normas cuando deberían controlarlo con amor, comprensión y sobre todo con mucha humildad y servicio.

Le corresponde a mí y a ti el hacer válido el devolver la sencillez y la frescura original a Cursillos.

Este llamado tiene un detalle particular:

Estamos a 72 años de distancia de aquel primer Cursillo de la historia y aun el movimiento sigue sin estrenar.

Para hacerlo hay que empezar por casa

Hermosa tarea de desenredar entuertos que asfixian al movimiento.

Hay que dar a entender, de una buena vez, que la tarea es más fácil de lo que se piensa, pues. NO es planificar, desarrollar y ejecutar planes de salvación masiva que solo llevan a la frustración y al "cansancio de los buenos".

La finalidad es, desde un principio, la metanoia INDIVIDUAL y de ahí partir a propagar el Evangelio, pero no a través de rollos, charlas, seminarios, inclusive no a través del propio movimiento, sino la transmisión clara y diáfana debe ser a través del testimonio de vida cristiana, sin los embalajes que conlleva un tinglado de doble moral, solapados por la bendición clerical que empuja a una masificación estéril.

Dejemos atrás nuestra inercia apostólica y pongamos las manos en el arado.
No para hacer más grande y fuerte al movimiento, NO.
Sino para hacer que el Espíritu de Dios reine sobre todos y cada uno de nosotros sin distinción alguna.

Eduardo Bonnín intercede por nosotros para llevar a cabo esta tarea,

AMEN

José A. Sánchez
Port Richey, Florida 21 de agosto del 2016.






martes, 6 de abril de 2021

Siempre es posible volver a empezar

 "Siempre es posible volver a empezar", dijo el Papa Francisco en la Vigilia del Sábado Santo, y continuó “porque existe una vida nueva que Dios es capaz de reiniciar en nosotros más allá de todos nuestros fracasos".

Clara invitación a dejar atrás tanta polémica entre unos y otros.

Dios es el único que está a cargo, solo El.

Esta invitación llega en tiempo y a tiempo de un nuevo amanecer en nuestro amado Movimiento.

Lo que, desgraciadamente, está en estos momentos, ya no representa, ni remotamente, aquello que dio origen a este instrumento de salvación.

No quisiera que se me tome en forma equívoca, sigo creyendo en los cursillos, en lo que ya no poso mi esperanza es en los cuadros directivos que permitieron que la avaricia personal se apoderara de sus riendas.

Hemos pedido diálogo, pero nos han dejado en monólogo, puesto que, al no tener argumentos sólidos, prefieren evadir el contacto cara a cara y optan por seguir envenenado con mentiras y hechos manipulados, a personas de buena Fe.

Tal vez sea momento oportuno decir adiós a Cristiandad y dar la bienvenida a Cristiania.

José A. Sánchez 

MMXXI

martes, 29 de diciembre de 2020

¿Cuesta soñar?

Dicen por mi tierra que soñar no cuesta nada.

Basado en mis propias experiencias puedo decir que eso es mentira.

Soñar cuesta y cuesta mucho,

Sobre todo cuando se sueña con lo que muchos se empeñan en decir que son utopías.

¿Es acaso utopía desear que todo hombre y mujer de este siglo sea libre?

¿Es acaso utopía que cada persona sepa a ciencia cierta que Dios le ama?

¿Es utopía valorar a la persona por el simple hecho de serlo y no juzgarla por las circunstancias que, sin quererlo en la mayoría de las ocaciones, la envuelven de tal manera que dirigen su existir?

¿Será utopía borrar, de una vez por todas, los odios, las divisiones, las barreras , discriminar a quien no piense igual que nosotros?

Según el Distinguido académico Dr. Don Juan José Tamayo Acosta de la Universidad Carlos III de Madrid:

“La propia palabra “utopía” está desacreditada y ha sufrido un grave deterioro semántico, hasta confundirla con ilusión, quimera, ingenuidad, fantasmagorería, falta de sentido de la realidad, plan bueno pero irrealizable, etc. Cuando se pronuncia la palabra en ambientes académicos o en conversaciones entre amigos, cae como una losa y se hace un silencio sepulcral. Es esta situación de destierro, de descrédito y de silencio.Y agrega: convencido de que la utopía es el motor de la historia, la que ha hecho posibles los avances de la humanidad en dirección a la justicia, la libertad y la solidaridad, en una simbiosis entre utopía y esperanza, razón y acción, como formulara lúcidamente el escritor alemán Ernst Bloch en la enciclopedia de las utopías que es su libro El principio esperanza:

“La razón no puede florecer sin esperanza; la esperanza no puede hablar sin razón”. 

De lo anterior deduzco que lo importante es no dejar que nos despojen de nuestros sueños, sobre todo si estos están dirigidos a que el hombre se vuelva a encontrar con el hombre , el propio y el próximo, y juntos encontrarse con Dios.

¿Es mucho soñar?

¿Es mucho pedir?

La misericordia de Dios es inmensa y en ella cabemos todos.

No hay necesidad de empujones, golpes bajos, zancadillas y discriminar a quienes no piensen como nosotros.

No hay cristianos de primera y segunda clase que reviven, en estos tiempos, el pasaje del fariseo y el publicano.

Hoy día hay muchos asilos, muchos leprosarios ,muchos lugares de aislamiento a donde se envía a quienes tienen el valor de ejercer el derecho del profeta que no es nada más, pero nada menos, de anunciar y denunciar.

Y aunque no son enviados en forma física, pero si lo logran desprestigiando, levantando calumnias, inventando situaciones, actitudes y posiciones que perjudiquen su imagen ante los demás.

Y lo peor de todo que lo hacen desde posiciones que deben ser de servicio y no de poder.

Hoy se necesitan muchos Quijotes que sueñan despiertos y que luchan que sus sueños se conviertan en realidad, aunque hasta los más cercanos les tilden de desquiciados.

Hoy se necesitan hombres muy hombres y mujeres muy mujeres que defiendan sus ideas de igualdad cristiana.

Igualdad no necesariamente significa uniformidad de pensamientos, si no que debería significar convivencia pacífica basada en el respeto ajeno.

¿Utopía o realidad posible?

Creo que la respuesta a esta interrogante está en el fondo de nuestros corazones, tan solo hay que dejarlos libres de cadenas, físicas y emocionales a las cuales están atados, muchas veces en contra de su propia voluntad.

Soñar es el clamor de un alma que vive en permanente búsqueda de libertad.

Me niego a dejar de soñar que un día podamos convivir con diferentes puntos de vista pero con un mismo latir basado en el Amor, en el respeto a la dignidad de ser personas únicas e irrepetibles, basado en la seguridad que Dios me ama al igual que ama a mis semejantes.

Que el abrazo de bienvenida que el bondadoso padre da al hijo pródigo sea para todos, absolutamente para todos.

¿Es mucho soñar?

Por lo pronto, mi vida transcurre entre los que me quieren hacer residente permanente de los leprosarios y entre el calor fraterno de quienes me quieren tal y como soy, incluyendo mis fantasías, mis espontáneas euforias y mis sueños.

Nada perfecta, pero tampoco incorregible, la que pongo a disposición de los buenos amigos hasta que me toque devolverla al Creador.

Mivida, confieso, transcurre guiada por esta máxima 

“Soñar no es evadir la realidad, sino hacerla factiblemente mejor y al alcance de todos“. 

José A. Sánchez

MMXVII

miércoles, 18 de noviembre de 2020

Escuela de Dirigentes Nacional virtual

Con mucha alegría les estamos invitando a nuestra primera Escuela de Dirigentes virtual. En nuestra reunión de los Secretariados decidimos realizar una Escuela mensual por medio de Zoom. Todos los interesados en participar serán bienvenidos. Favor de invitar a sus amigos cursillistas, compartiendo el siguiente póster: 




sábado, 1 de octubre de 2016

“A VENCER LA INERCIA”

A través del tiempo, han sido muchas las consignas que se han lanzado al aire para hacer validos los verdaderos conceptos, el verdadero ideal pero sobre todo, la verdadera finalidad del movimiento de cursillos de cristiandad.
El más reciente de ellos lo lanzo el mismo Papa Francisco cuando en Roma exclamo ante una multitud de cursillistas provenientes de diversas partes del mundo:
“Están llamados a hacer que de fruto el carisma que el Señor les ha confiado y que está en el origen de los cursillos de Cristiandad”
Desgraciadamente este nuevo llamado a regresar a los orígenes, o ha sido ignorado o simplemente quedo en el aire como un recuerdo, como una hermosa estampa de las muchas de las que el Papa Francisco nos regala a través de su humildad y sencillez.
Y afirmo que ha sido ignorada y lo ha sido primordialmente por aquellos que deberían ser los primeros en defenderla; Nuestros propios dirigentes del movimiento.
Me da pavor el comprobar cada día más, que las desviaciones a las cuales ha sido sometido el movimiento son vistas como algo normal, algo cotidiano por las nuevas generaciones de cursillistas sin que nuestros dirigentes hagan algo por defender la verdadera finalidad que dio origen a este bendito movimiento.
Una vez más queda claro que el movimiento está secuestrado por obscuros intereses que no le dejan crecer tal y como fue inspirado por el Espíritu Santo.
La finalidad original y originante es hacer todo lo posible; Humana y sobrehumanamente, hasta lograr que el hombre y la mujer de estos días conozca que Dios le ama y lo hace a pesar de sus circunstancias de vida porque para Él lo importante es la persona “per se” y no lo que le rodea, obligándola a vivir circunstancias opuestas a lo que los “Buenos” piensan o establecen como normas.
El mismo Eduardo Bonnin junto con Francisco Forteza declararon en un momento dado que:
“La visión inicial tropezó desde el inicio con las inercias y los miedos de los “Hijos fieles”, que o bien se oponen a este resurgir o bien quieren instrumentarlo para potenciar sus actuaciones de siempre”
El Carisma del movimiento fue depositado en aquel joven español que veía como sus hermanos milicianos caían rendidos ante los placeres mundanos haciendo a un lado todos los valores que el cristiano de a pie debe observar.
Él se preguntaba el porqué de esta forma de vida y hasta que llego a la conclusión que se debía a la falta de conocimiento del amor infinito de Dios para sus criaturas.
El tinglado que el carisma pretendió iluminar es precisamente ese; El ambiente normal que imperaba en un cuartel militar y no el asfixiante ambiente de incienso que se respira en un convento.
Ese ambiente en que los hombres y mujeres viven de espaldas a Dios, por ignorancia total.
Es ahí donde el Espíritu de Dios quiere vivir e ilumina a Eduardo a pensar, elaborar, rezar y construir un movimiento en el que cada persona se encuentre a sí misma, encuentre a Dios y encuentre a sus hermanos de batalla.
Nace así el Movimiento de Cursillos de Cristiandad, para abrigar al desabrigado, para darle esperanza a los desesperanzados, para hacer creer a los descreídos pero sobre todo para amar a los marginados.
El objetivo es anunciar el Kerigma a los alejados.
Sin embargo la misión primordial del movimiento es bloqueada constantemente por acciones y direcciones de obscuros interés que quieren de todo, menos hacer validos los conceptos reales que dieron origen al movimiento.
“La mentalidad de Cursillos esta fundada en el conocimiento del hombre y del terreno (ambiente), y es guiada por el núcleo central del pensamiento católico.
El conocimiento del hombre y el estudio del ambiente no solo presidieron el periodo de gestación de los Cursillos de Cristiandad sino, que han de mantenerse en el Movimiento todo el tiempo.” Eduardo Bonnin.
Hoy día, nuestros dirigentes confunden los valores y creen que ser bueno es estar sometido a los mandatos que vienen de “Arriba” o sea de nuestros hermanos ordenados o de aquellos que hacen mucha gala y presunción de sus conocimientos sobre el movimiento.
Ambas tendencias rayan en lo absurdo, en lo irreal.
El movimiento es laical con ASESORAMIENTO de la jerarquía.
El movimiento no fue diseñado para llenar de trabajadores los templos, al contrario, el movimiento fue diseñado para sembrar de cristianos viviendo conceptos y valores cristianos todos los ambientes de la sociedad en las cuales estamos inmersos.
El movimiento tampoco fue diseñado para hacer más buenos a los buenos, sino para hacer buenos a aquellos que tienen madera de “Diablo” pero que poseen una personalidad que arrasa y cuyo cambio es notado por todos.
El Movimiento mucho menos fue diseñado como premio a los hijos fieles, sino que fue diseñado para ir en busca de aquellos que aún no saben que Dios en Cristo le ama.
Como he dicho en ocasiones anteriores; El Movimiento esta en búsqueda constante de los Saqueos y de las Magdalenas de estos tiempos.
Ellos son las ovejas a buscar.
Las 99 restantes están a buen resguardo, pero nos falta esa, perdida e ignorada, para completar el número pleno.
Hay que tener eso en mente a la hora de la selección de invitados a vivir la experiencia del cursillo.
Tenemos que hacer valida la invitación del Señor a participar en su banquete celestial ya que el mimo invita a todos.
Este concepto debe ser constantemente revisado por aquellos dirigentes “Buenos” que son los primeros en impedir que la invitación al banquete llegue precisamente a todos y resguardan estas invitaciones para los seleccionados por ellos y las ofrecen como recompensa o como complemento a su hoja de servicios Cristianos.
Me refiero específicamente a esos dirigentes que poseen una tendencia hacia la clericalizacion del laicado y que lo defienden su posición porque consideran que es más fácil seguir órdenes que tener visión laical libre guiada tan solo por el Espíritu Santo
No me confundan, por favor, todos tienen cabida en el movimiento, pero no midamos los éxitos del movimiento alardeando cuantos sacerdotes o cuantos obispos estuvieron presentes en un acto del movimiento.
Debemos medir los éxitos del movimiento palpando los cambios que a través de cursillos están experimentando nuestros ambientes.
Como verán la tarea es humildemente sencilla.
La tarea es hacer extensivo el amor de Dios
Nuestra tarea como dirigentes es hacer que esto sea posible a la brevedad.
Como dirigentes debemos clarificar y hacer validos los conceptos e ideas fundacionales con nuestro propio ejemplo de vida cristiana.
Debemos evitar basar toda la acción de un movimiento tan claro y sencillo a un solo libro, cuyo contenido siempre está al servicio de aquellos que quieren controlar el movimiento con leyes, decretos, normas cuando deberían controlarlo con amor, comprensión y sobre todo con mucha humildad y servicio.
Le corresponde a mí y a ti el hacer valido el devolver la sencillez y la frescura original a cursillos.
Este llamado tiene un detalle particular:
Estamos a 72 años de distancia de aquel primer cursillo de la historia y aun el movimiento sigue sin estrenar.
Para hacerlo hay que empezar por casa
Hermosa tarea de desenredar entuertos que asfixian al movimiento.
Hay que dar a entender, de una buena vez, que la tarea es más fácil de lo que se piensa, pues. NO es planificar, desarrollar y ejecutar planes de salvación masiva que solo llevan a la frustración y al "cansancio de los buenos".
La finalidad es, desde un principio, la metanoia INDIVIDUAL y de ahí partir a propagar el Evangelio, pero no a través de rollos, charlas, seminarios, inclusive no a través del propio movimiento, sino la transmisión clara y diáfana debe ser a través del testimonio de vida cristiana, sin los embalajes que conlleva un tinglado de doble moral, solapados por la bendición clerical que empuja a una masificación estéril.
Dejemos atrás nuestra inercia apostólica y pongamos las manos en el arado.
No para hacer más grande y fuerte al movimiento, NO
Sino para hacer que el Espíritu de Dios reine sobre todos y cada uno de nosotros sin distinción alguna.
Eduardo Bonnin intercede por nosotros para llevar a cabo esta tarea
AMEN
Jose Sanchez
Port Richey, Florida 21 de Agosto del 2016