Acerca de nosotros

Somos un grupo de cursillistas que vivimos en Canadá y queremos ser fieles al Carisma Fundacional del Movimiento. Carisma recibido por Eduardo Bonnín, fundador del mismo. Nuestro deseo es propagar el Carisma del Movimiento. De esta manera se podrá continuar con lo que Eduardo fundó. Evitando así las desviaciones, modificaciones o agregados que con buena intensión se hacen pero que se alejan de lo que son verdaderamente los Cursillos de Cristiandad.

Eduardo define así:

"El Cursillo de Cristiandad es un movimiento que, mediante un método propio, intenta, y por la gracia de Dios, trata de conseguir que las realidades esenciales de lo cristiano, se hagan vida en la singularidad, en la originalidad y en la creatividad de la persona, para que descubriendo sus potencialidades y aceptando sus limitaciones, vaya tomando interés en emplear su libertad para hacerlas convicción, voluntad para hacerlas decisión y firmeza para realizarlas con constancia en su cotidiano vivir personal y comunitario".

Nuestro objetivo

Nuestro objetivo es ir logrando que, por la gracia de Dios y las oraciones de muchos, haya cristianos verdaderos en todas las arterias vivas del humano existir, y que sin desgajarse de él, sepan adoptar una aptitud convencida y decidida que les ponga en disposición de ir descubriendo en sí mismos y desde sí mismos, en los demás y entre los demás, la trayectoria viva que lo cristiano vivo va avivando en ellos y en su entorno, al polarizarse, encarnarse, expresarse y comunicarse, a través de los que, en la arena de lo cotidiano, saben ser luz e impulso para los demás, con tanta naturalidad, que la multiplican y la contagian por su manera personal, radical y espontánea de realizarla desde la firme convicción y la plena libertad del que se siente hijo de Dios.

Hablar de libertad sin contar con la libertad interior de uno mismo, es olvidarse del último y decisivo eslabón con que termina y se conecta a la persona la cadena de libertades de cualquier clase o tipo que sea, que vaya consiguiendo. (Eduardo Bonnìn Aguiló)

miércoles, 11 de marzo de 2015

Testimonio personal con el Fundador de los Cursillos

Viví mi Cursillo en octubre de 1988 en la diócesis de Montreal, Canadá. Antes de ir a vivirlo era un alejado de Dios, mi vida cambió radicalmente después de haber tenido mi encuentro personal con Cristo. Desde que viví mi Cursillo leo y estudio mucho para entender su esencia, mentalidad y finalidad para poder vivirlo, aplicarlo y explicarlo, fuera y dentro del movimiento. Estoy convencido que es uno de los instrumentos ideales para acercar a los alejados a Dios. Por naturaleza soy del tipo de personas que no se quedan con poco, trato de investigar más y más hasta llegar a los inicios.
En eso estaba cuando Eduardo Bonnín fue invitado por los cursillistas ingleses a venir a Montreal en mayo de 1996. Yo mantenía una poca relación con ellos y por eso me avisaron que él venía a mi ciudad. Me dijeron que ellos no querían llevar a Eduardo a un hotel y alojarlo allí, por lo que me pidieron que buscara unas familias de cursillistas hispanos que desearan alojarlo en sus hogares. Sabiendo yo quien era él, pues me apunté dentro de la lista y Eduardo estuvo en nuestro hogar unos cuantos días y otros en los hogares de otras familias.



Durante este tiempo tuve la oportunidad de compartir mucho con él personalmente. Hice muchísimas preguntas sobre los inicios del movimiento, sobre el método y él pacientemente me respondía una a una. Recuerdo que le pregunté si se le podía cambiar algo al método y me respondió que si yo quería hacerlo que probara antes lo que estaba desde el inicio y tratara de practicarlo y vería que lo que tenemos es eficaz cuando lo utilizamos como se debe. Manteniéndonos fieles a los inicios seremos fieles al Carisma del Movimiento y podremos emplear este instrumento eficazmente.     


Mi esposa Sonia también aprovechó para cuestionarlo. Recuerdo que ella no tenía claro la heterogeneidad del Cursillo. Se nos había explicado mal y creíamos que el Movimiento era clasista. El nos explicó que para poder llegar a todos los ambientes de manera rápida y eficaz se debía buscar con prioridad a los “alejados y líderes” de los ambientes. Que la buena noticia que Dios en Cristo nos ama debía llegar a todos y no necesariamente solo a los cabecillas o personas de las altas sociedades, que muchas veces son personas manipuladas por otros que son los que debemos buscar para poder cambiar los ambientes “de salvajes en humanos y de humanos en cristianos.

Visitó a los cursillistas del Movimiento inglés y yo participé con él. Los cursillistas hicieron muchas preguntas y yo le colaboraba en la traducción en las partes que él no comprendía completamente la pregunta. Esto también me ayudó a comprender mejor las ideas fundacionales directamente del fundador de nuestro movimiento.


También visitó al movimiento de Cursillos hispanos de Montreal donde los cursillistas hicieron muchas preguntas, aclarando todas las dudas que teníamos. Nuestro movimiento nació con su finalidad pero también le fueron agregando otras finalidades como por ejemplo: formación de líderes para la parroquia, la unidad de parejas y familiar, rescatar a las personas de dependencias alcohólicas y de drogas.

Visitó a los cursillistas de Toronto, recientemente iniciado el movimiento con el patrocinio del movimiento de Montreal.


Después de esta su visita a Canadá quedé muy impresionado con su manera de ser. El tiempo que lo alojamos en nuestra casa me di cuenta que era un hombre simple, que comía poco tomaba agua pura y leía mucho. Su manera de hablar era de una persona llena de Dios porque hablaba con el convencimiento de que es posible hacer llegar a todos, la gran noticia que Dios en Cristo nos ama. Quedé invitado a seguir profundizando el cómo y el porqué del movimiento. Por eso tuve la oportunidad de ir a Mallorca para las 2das Conversaciones de Calafiguera realizadas en abril del 2002. Queriendo que otros conocieran lo mismo que yo invité al viaje al P. Pedro Molina, nuestro Director Espiritual y a otros dos amigos, más jóvenes que yo. Siempre comparto con los cursillistas más jóvenes porque estoy convencido que nuestro bendito movimiento debe de continuar. Continuar siempre con su Carisma fundacional infundido por el Espíritu Santo en la persona de Eduardo Bonnín Aguiló.

Por estar sirviendo en el Grupo Norteamérica y Caribe, sus siglas en inglés NACG, tuve la oportunidad de estar en la promulgación de los Estatutos del Organismo Mundial realizado en el Vaticano el 11 junio 2004. La señora Sheelagh Winston y yo viajamos a Mallorca antes del evento para encontrarnos con Eduardo para puntualizar algunas traducciones al inglés. Tuve la oportunidad de entrevistarme con Eduardo en su oficina. Después viajamos en el mismo avión la delegación de Mallorca y nosotros de Canadá.

Sirviendo también en el Secretariado Nacional inglés, organizamos una peregrinación a Mallorca con unos 50 cursillistas de Canadá. Dentro de las actividades allá los amigos del Secretariado diocesano de Mallorca nos organizaron el primer Cursillo de Cursillos en inglés del 1 al 4 noviembre 2007 celebrado en esa ciudad, en el que participaron además de los canadienses, cursillistas de EE.UU, Australia, Irlanda y otros países anglófonos, haciendo un total de 105 cursillistas. Durante este Cursillo de Cursillos tuvimos la oportunidad de escuchar a Eduardo con el rollo El Carisma Fundacional. Esta fue una de las últimas actividades en las que Eduardo estuvo presente en persona.



Desde aquel primer encuentro personal con Eduardo no he cesado de seguir informándome y tratando de comprender mejor el Carisma Fundacional infundido por el Espíritu Santo en Eduardo.  He hecho lo posible que otros también lo hagan. Habiendo sido un alejado de Dios y acercado por este bendito movimiento estoy convencido que todos los que escuchen “la mejor noticia que Dios en Cristo nos ama, comunicada por el mejor medio que es la amistad y que va dirigido a lo mejor de cada unos que es su ser de persona” podrán tener la misma oportunidad que yo tengo. Confieso que no es fácil ir siendo una nueva persona, una mejor persona, un mejor cristiano. Debido a este deseo de compartir con muchos cursillistas el “pensamiento de Eduardo” he tenido problemas por la incomprensión de los cursillistas que tal vez mal informados o tal vez desinformados se niegan a informarse de la verdadera historia de los Cursillos de Cristiandad. Pero seguiré compartiendo su pensamiento porque nuestro movimiento es eficaz en cabezas duras como la mía.


Tristeza grande fue cuando escuché la noticia que Eduardo había partido a la casa del Padre pero contento al mismo tiempo porque estoy seguro que habiendo sido él como lo fue: un aprendiz de cristiano, un hombre del siglo habiendo tenido la disposición y apertura de escuchar al Espíritu Santo para recibir el Carisma, hoy está gozando de las promesas y gracias de nuestro Señor Jesucristo.

Eduardo Bonnín Aguiló, fundador de los Cursillos de Cristiandad, ruega por nosotros.

De Colores
Carlos Muñoz
Diócesis de Montreal

3 de marzo 2015

2 comentarios:

  1. Desde orillas del Mediterráneo, gracias Carlos (Canadá) por este buen testimonio, enlace que me llega vía twitter "Pregonero de Cristo" (Perú), así compartimos los momentos hoy día. Un abrazo, dClrs, Joaquín.

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  2. Gracias Joaquim por tu comentario. Gracias también al P. Pedro Pablo por mantenerte informado de este blog que con mucha entrega trato de ponerlo al día. Si te haces seguidor del blog Cursillistas hispanos de Canadá, todas las entradas publicadas te llegarán a tu buzón de entrada. De Colores

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