Acerca de nosotros

Somos un grupo de cursillistas que vivimos en Canadá y queremos ser fieles al Carisma Fundacional del Movimiento. Carisma recibido por Eduardo Bonnín, fundador del mismo. Nuestro deseo es propagar el Carisma del Movimiento. De esta manera se podrá continuar con lo que Eduardo fundó. Evitando así las desviaciones, modificaciones o agregados que con buena intensión se hacen pero que se alejan de lo que son verdaderamente los Cursillos de Cristiandad.

Eduardo define así:

"El Cursillo de Cristiandad es un movimiento que, mediante un método propio, intenta, y por la gracia de Dios, trata de conseguir que las realidades esenciales de lo cristiano, se hagan vida en la singularidad, en la originalidad y en la creatividad de la persona, para que descubriendo sus potencialidades y aceptando sus limitaciones, vaya tomando interés en emplear su libertad para hacerlas convicción, voluntad para hacerlas decisión y firmeza para realizarlas con constancia en su cotidiano vivir personal y comunitario".

martes, 26 de abril de 2011

DOMINGO DE PASCUA DE RESURRECCION (JUAN 20, 1-9): DONDE BUSCAR AL QUE VIVE!!!

POR: REV. JOSE ANTONIO PAGOLA
La fe en Jesús, resucitado por el Padre, no brotó de manera natural y espontánea en el corazón de los discípulos. Antes de encontrarse con él, lleno de vida, los evangelistas hablan de su desorientación, su búsqueda en torno al sepulcro, sus interrogantes e incertidumbres.

María de Magdala es el mejor prototipo de lo que acontece probablemente en todos. Según el relato de Juan, busca al crucificado en medio de tinieblas, «cuando aún estaba oscuro». Como es natural, lo busca «en el sepulcro». Todavía no sabe que la muerte ha sido vencida. Por eso, el vacío del sepulcro la deja desconcertada. Sin Jesús, se siente perdida.

Los otros evangelistas recogen otra tradición que describe la búsqueda de todo el grupo de mujeres. No pueden olvidar al Maestro que las ha acogido como discípulas: su amor las lleva hasta el sepulcro. No encuentran allí a Jesús, pero escuchan el mensaje que les indica hacia dónde han de orientar su búsqueda: «¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí. Ha resucitado».

La fe en Cristo resucitado no nace tampoco hoy en nosotros de forma espontánea, sólo porque lo hemos escuchado desde niños a catequistas y predicadores. Para abrirnos a la fe en la resurrección de Jesús, hemos de hacer nuestro propio recorrido. Es decisivo no olvidar a Jesús, amarlo con pasión y buscarlo con todas nuestras fuerzas, pero no en el mundo de los muertos. Al que vive hay que buscarlo donde hay vida.

Si queremos encontrarnos con Cristo resucitado, lleno de vida y de fuerza creadora, lo hemos de buscar, no en una religión muerta, reducida al cumplimiento y la observancia externa de leyes y normas, sino allí donde se vive según el Espíritu de Jesús, acogido con fe, con amor y con responsabilidad por sus seguidores.

Lo hemos de buscar, no entre cristianos divididos y enfrentados en luchas estériles, vacías de amor a Jesús y de pasión por el Evangelio, sino allí donde vamos construyendo comunidades que ponen a Cristo en su centro porque, saben que «donde están reunidos dos o tres en su nombre, allí está Él».

Al que vive no lo encontraremos en una fe estancada y rutinaria, gastada por toda clase de tópicos y fórmulas vacías de experiencia, sino buscando una calidad nueva en nuestra relación con él y en nuestra identificación con su proyecto. Un Jesús apagado e inerte, que no enamora ni seduce, que no toca los corazones ni contagia su libertad, es un "Jesús muerto". No es el Cristo vivo, resucitado por el Padre. No es el que vive y hace vivir.

lunes, 4 de abril de 2011

Solicitud de palancas para las III Conversaciones de Cala Figuera

Amigas y amigos cursillistas:


Es motivo de alegría compartir con todos ustedes la realización de las III Conversaciones de Cala Figuera en Mallorca, España del 5 al 8 de mayo, 2011. Previo al inicio del evento, el miércoles 4 de mayo se ofrecerá la Eucaristía en la iglesia de Capuchinos en conmemoración del 94 aniversario del nacimiento de Eduardo Bonnin.

De acuerdo a los amigos organizadores, estas III Conversaciones están orientadas a que: “Más allá de cuestiones sobre el método de cursillos (precursillo-cursillo-postcursillo) y de profundizar sobre las cuestiones del “cómo” de estos tres tiempos, las “Conversaciones” pretenden suscitar, aproximar y servir al fundamento del sentido apostólico que nos acerca a la alegría del Evangelio de Jesús”.

En abril del año 2002 se cerraron las II Conversaciones con la ponencia de “Retos y Futuro del Movimiento de Cursillos”, expuesta por Jesús Valls actual presidente del Secretariado Diocesano de Mallorca.

Intuyendo la necesidad de difundir las ideas “germen” que dieron vida al Carisma Fundacional y en respuesta a los retos y futuro del Movimiento, se ha convocado a que unidos “conversemos” sobre temas que posibiliten aproximarnos al origen y fundamento de los Cursillos.

Desde un inicio, esta convocatoria y su feliz realización está supeditada a la Gracia de Dios, motivo por el cual se hace imprescindible la palanca personal y comunitaria.

Tenemos la certeza que desde el cielo Eduardo, quien tuvo la iniciativa de convocar las dos primeras Conversaciones, está intercediendo ante nuestro Señor Jesucristo.

Gracias por su consideración y respuesta a nuestra solicitud de oraciones y palancas.

De Colores,
Freddy Mazariegos
Diócesis de London, Canadá


Jesús Valls – Rollo - Retos y Futuro del Movimiento de Cursillos
II Conversaciones de Cala Figuera – Abril 2002 , Mallorca

Pero no por ello hay que obviar que los Cursillos se expandieron por todo el mundo desde Mallorca por lo que tenían de esencial evangélico y no de típico, de coyuntural o accidental y eso es lo que hay que salvaguardar. Los Cursillos no son un instrumento para la actividad formativa, misionera o teologal. Este movimiento se ha expandido por todo el mundo porque ha empleado un lenguaje universal que es el lenguaje del corazón. Y su esencia está, en que más acá de ocuparse en organizaciones, los Cursillos han querido poner una sonrisa en el rostro de todos los hombres del mundo que rezan el Padre Nuestro. Cursillos en su origen pretende despertar la alegría y el entusiasmo en las personas, crear un margen para la expresión de esta alegría y otorgar una identidad para dar testimonio en los ambientes personales, sin pretensión ni proselitismo, sino desde la libertad y el santo orgullo de sentirse cristiano.

viernes, 25 de marzo de 2011

Biografía de Eduardo Bonnín, Fundador del MCC, proveniente de la FEBA

Eduardo Bonnín Aguiló. Nació en Palma de Mallorca el 4 de Mayo de 1917 en la casa residencia familiar, donde hoy está ubicado el bar Niza en el seno de una familia católica dedicada al comercio y exportación semimayorista de granos y frutos secos.

Era el segundo de 10 hijos del matrimonio D. Fernando Bonnín Piña y Dª Mercedes Aguiló Forteza.

Sus primeros estudios fueron en la Escuela Francesa, en el colegio de La Salle y su formación intelectual se dio con los Padres Agustinos, y sobre todo con profesores que sus padres contrataban en su domicilio.

Pero Eduardo decía que el primer profesor que tuvo en su vida fue su abuelo Jorge. Él fue quien le inculcó el amor por la lectura. Eduardo estaba convencido de que: “nada influyó en mí tanto como el obstinado y siempre creciente interés por la lectura”.

En 1936, tuvo una experiencia determinante en su vida: el servicio militar obligatorio, Lejos del hogar, simultáneamente entraron en su vida dos fuentes de conocimiento contrapuestas: la realidad, a través del contacto directo con el hombre profano del batallón, y el idealismo, a través de sus libros.

Providencialmente cae en manos de Eduardo el texto de un discurso que Pío XII había dado a los párrocos y cuaresmeros en Roma. Fue el 6 de febrero de 1940. El santo padre impulsa a buscar caminos “nuevos”, diferentes a los habituales, para hacer que todos, pero muy especialmente los alejados conozcan el Amor de Dios.

Tres principios se convierten en las directrices básicas del pensamiento de Eduardo: el amor de Dios, La amistad y La persona, especialmente los alejados.

En 1943 en el Santuario de Lluch, Eduardo participó en el segundo “Cursillos de jefes de Peregrinos” porque le convencieron. Vio que el mensaje estaba bien, los servidores del mensaje le parecían muy aburridos y dijo que eso se tenía que airear. No era solamente para ir a Santiago para lo que había que preparar a los asistentes, sino para la vida.

El momento crucial de la génesis de los Cursillos de Cristiandad es la fase inmediatamente posterior a aquella Semana Santa de 1943, en que Eduardo relaciona lo vivido en el Cursillo de Peregrinos con sus inquietudes personales más profundas y con su experiencia catalizadora de los ambientes descristianizados. Llegó a la conclusión de que algo a la vez similar y diferente de aquel Cursillo de Jefes de Peregrino, podría conseguir dinamizar en cristiano no sólo un acontecimiento determinado-como la Peregrinación a Santiago-, sino la vida normal y diaria de los ambientes reales y concretos.

De esta inquietud surge un texto-el esquema “Estudio del Ambiente”-que elaboró Eduardo este mismo año de 1943, y que expuso en público por primera vez en el Seminario Diocesano de Mallorca.

En este clima, y proyectando a la realidad su esquema de Estudio del Ambiente, Eduardo pensó y elaboró-desde se experiencia del Cursillo de jefes de Peregrino- todo un método que sirviera para fermentar en cristiano las personas y ambientes “alejados”, y para revitalizar en profundidad los más próximos.

Quizás el punto de inflexión en su actitud le marcara la intervención que tuvo Eduardo por invitación de Gayà, en 1944, en la “Escuela de Propagandistas” que este último dirigía, y en la que Eduardo expuso el esquema que había preparado como tema final de “su” método, el que pasaría a integrar el rollo de “Cursillista más allá del Cursillo.

Se celebró el primer Cursillo según los esquemas de Eduardo en un “chalet” de cala Figuera de Santany, en Mallorca, entre el 20 y el 23 de agosto de 1944.

El Director Espiritual de este primer Cursillo de Cristiandad de la historia fue el Reverendo D. Juan Juliá, actuando de “rector” Eduaro Bonnín y de “profesores” Jaime Riutord y José Ferragut.

Aquel encuentro tuvo ya todos los elementos esenciales del Cursillo de Cristiandad, con la excepción del primer y el último de los temas tratados, que no se conformaran definitivamente en el método hasta la década de los 50.

Eduardo a afirmado muchas veces que desde este cursillo de Cala Figurera, en todos los demás ha seguido utilizando físicamente los mismos esquemas, materialmente los mismos papeles, queriendo así certificar que aquel fue íntegramente un auténtico Cursillo.

El segundo Cursillo de Cristiandad (aunque entonces solamente se llamaban Cursillos, a secas), tuvo lugar en el Santuario de San Salvador, en Felanitx, también en la zona sur de la isla, como el anterior, se celebró en septiembre de 1946, actuando de Director Espiritual nuevamente D.Juan Juliá; de “rector”, el propio Eduardo Bonnín; y de profesores, Antonio Ruíz y Guillermo Estarellas, dos dirigentes juveniles de Acción Católica.

Al acto de clausura del Cursillo de 1946 asistió ya el Consiliario diocesano Sr. Dameto, en lo que constituyó sin duda el primer espaldarazo que la iglesia diocesana, como tal, dio al nuevo sistema

El tercer Cursillo de la historia se celebró en 1947, del 16 al 20 de abril, dirigido espiritualmente por D .José Estelrich, con Eduardo Bonnín de rector y un solo profesor, José Seguí.

En 1948 fueron dos los cursillos que se impartieron con el nuevo método, y en fechas muy próximas entre sí. El primero de ellos se dio en Semana Santa, y en él dirigió el “retiro espiritual” el Padre Amengual y asumió la dirección espiritual el Padre Bartlomé Nicolau, mientras actuó de rector José Ferragut, integrando su equipo de profesores Eduardo Bonnín, Bartolomé Riutort y Juan Mir.

El siguiente Cursillo tuvo lugar en el mes de abril, también de 1948, bajo la dirección espiritual compartida de D. José Estelrich y D. Miquel Sastre, siendo su rector nuevamente Eduardo Bonnín, y profesores Onofre Arbona y Antonio Salvá.

Los Cursillos de Cristiandad empezaron en agosto de 1944 y se oficializaron y enumeraron a partir del celebrado el 7 de enero de 1949.

Dicho “cursillo nº 1” tuvo por Director Espiritual a D. Guillermo Payeras y por rector a Eduardo Bonnín.

La aceleración histórica que se produjo en 1949 obligó a Eduardo a reflexionar nuevamente en profundidad, para que la afluencia y la cantidad de cursillistas no impidiera la sedimentación de esos grupos de amistad que consideraba ya desde 1944 como lo más esencial del poscursillo. De esta reflexión surgió casi de inmediato el diseño metodológico de la “reunión de grupo”.

La asamblea anual de 1949, que tuvo lugar en noviembre, incluyó una ponencia sobre Grupos, que zanjó definitivamente la cuestión, incorporando la reunión de grupo semanal como elemento específico y esencial del método.

La semilla de cursillos se ha expandido por el mundo y Eduardo ha ido tras ella, fertilizando y fermentando los ambientes en los que está llamada a crecer. “No tengo un cuenta kilómetros en los pies” es algo que le gustaba decir a Eduardo para no repasar el itinerario internacional de su vida y para escabullirse de la significación que le daba el haber proclamado el Evangelio. Eduardo estuvo tres veces en China. En 1966 viajó a Brasil, Nueva York y Perú; en el 67 a Bolivia, Costa Rica, Miami y participó el la III Convivencia Nacional de Dirigentes en Guadalajara. El 4de mayo de 1968 acudió a la Ultrella de Fátima…En 1998, después de una década, regresó a Chile y llegó hasta Tuvulú, Santiago, Valparaíso y Termuco. También este año viajó a Bolivia, Guatemala, México y estuvo en Rávena y Padua…

En los cinco continentes hay constancia del fermento que ha producido esta semilla.

Después de toda una vida dedicada al amor a Dios y a las personas, estando siempre contento, pero no satisfecho, como decía él.

El día 6 de Febrero de 2008 fallece Eduardo, fue enterrado en la iglesia de los Capuchinos y en su tumba reza lo que él siempre dijo que era: Un Aprendiz de Cristiano.

domingo, 20 de marzo de 2011

La reunión de grupo

Pero decíamos que la reunión no sólo hace posible que exista el grupo, sino también que SIGA EXISTIENDO. Y esto es evidente. El reunirse mantiene y fomenta la amistad. Muchos amigos de la niñez, nuestro grupo de amigos, dejo de existir por la simple razón de que dejamos de reunirnos. Si falta la reunión, pronto deja de existir el grupo. Un motivo más para insistir en la periodicidad de nuestras reuniones.
En resumen, nos reunimos:
1. Para ser amigos;
2. Porque somos amigos;
3. Para seguir siendo amigos:
4. Para ser cada vez mas amigos.

Veamos ahora cómo la reunión hace posible la vivencia auténtica, contínua y progresiva de lo fundamental cristiano en los miembros del grupo; y la respuesta es: Compartiendo, Revisando y Planificando lo fundamental cristiano en nuestras vidas, y Ayudándonos mutuamente a vivirlo.

El amor y la ayuda mutua hacen nuestro cristianismo más AUTENTICO: "Ayudaos mutuamente a llevar vuestras cargas; y, así, daréis pleno cumplimiento a la ley de Dios", nos dice San Pedro. "En la Reunión de Grupo debe encontrar el Cursillista la vivencia de la comunión cristiana a la que ha sido llamado" (Conclusiones, II Enc. Lat. Am.). Estos grupos no son un nuevo tipo de asociación, sino como veremos más adelante "el modo de ser" de la iglesia.

La Ayuda Mutua y la Revisión de Vida de cara a lo fundamental cristiano lo hacen CONTINUO. La Revisión de Vida, procurándonos altos en el camino para su reorientación. La Ayuda Mutua, alentándonos y tendiéndonos la mano mutuamente. "Ay de aquel que, si cae, no tiene quién le levante", advierte el Eclesiastés. Pero "un amigo ayudado por otro amigo es invencible como ciudad amurallada".

La Planificación de Vida y el Enriquecimiento que da el Compartir lo que hacen Progresivo. Esto es válido en todos aspectos de la vida, y la vida cristiana no es excepción. La Revisión, Planificación y el Compartir nos hace mejores hombres, mejores comerciantes, mejores industriales, mejores todo y mejores cristianos.

Algunos piensan, sin embargo, que COMPARTIR significa simplemente "contarse las cosas". Compartir es participar, tomar parte con, hacer participe de, departir y hasta repartir. Compartir lo que se es, lo que se hace y lo que se hará; y podemos agregar: lo que se tiene porque, donde se da una auténtica comunidad humana y cristiana, suele darse también una progresiva comunidad de bienes. De esta visión imperfecta del compartir como un simple "contarse las cosas" resulta el que muchos "grupos" se reúnan solo para "hacer reunión" y el que muchos no hayan captado ni puedan captar ni sospechar siquiera toda la maravilla y eficacia de un grupo de cristiandad.

Regresando, pues, al punto de partida, podemos decir que la Reunión de Grupo es el instrumento propio de Cursillos para ASEGURAR la Vertebración de la Cristiandad; y el procedimiento para lograrlo es el siguiente:

Por la reunión, al trato; por el trato al afecto; por el afecto a la amistad; por la amistad, al grupo; por la ayuda y enriquecimiento mutuo, la Revisión y Planificación de Vida, a la santidad; y por la santidad de los grupos y de cada uno sus miembros, a la fermentación cristiana de los ambientes.

De cara a los dos elementos que constituyen de realidad total de una Reunión de Grupo la definiríamos como:

UN GRUPO de personas que son amigas y son cristianas, o quieren serlo, y se reúnen (REUNION) para ser más amigas y más cristianas. Por ser cristianas se propone ser más amigas y por ser más amigas se proponen ser más cristianas.

De cara a la doble finalidad del Movimiento la definiríamos como:

La amistad llevada al terreno de lo sobrenatural, y convertida en ocasión y canal permanente de Gracias Actuales, que crea una circunstancia (SANTIFICANTE) que va posibilitando en la vida la vivencia auténtica, continua y progresiva de lo fundamental cristiano y que tiene por consecuencia la dinámica y creciente fermentación cristiana de nuestros ambientes.

De todo lo anterior podemos y debemos, antes de seguir adelante, sacar algunas conclusiones:

Primera conclusión
Evidentemente muchas de las llamadas Reuniones de Grupo son solo reuniones y no grupos.

El término mismo Reunión de Grupo, al poner el énfasis en su primer elemento (Reunión) nos ha llevado a creer que lo importante es hacer reuniones, cuando lo importante es formar grupos cristianos, y la reunión es solo el medio propio de Cursillos para conseguirlo.

Llamar Reunión de Grupo (con quien debes) a las reuniones que se hacen en la Ultreya, es motivo de desengaño y desilusión para quienes fácilmente las confunden con la realidad plena de la Reunión de Grupo descrita en el Rollo de Seguro Total.

La auténtica y única Reunión de Grupo es una realidad poco frecuente, suele ser fruto de largos y persistentes esfuerzos y debe presentarse como ALGO A CONSEGUIR; y no como algo asequible en la primera Ultreya.

Proponemos que se use una vez más el término Grupo de Cristiandad al referirse a la realidad del grupo en la Ultreya, y el término Reunión de Grupo al referirse a la reunión, que con miras a un revisar y compartir cristiano, hacen las personas que en forma estable constituyen ese Grupo.

En cuanto a cuál de ellas es más importante, cosa en que no parece haber una concordancia universal, optamos que:

Como lo que se pretende lograr en el grupo y no la reunión, la más importante es la Reunión de Grupo llamada Con Quien Quieres, que es donde se da plenamente la realidad del Grupo, y en donde realmente se da un compartir no sólo de lo que se HACE, sino de lo que se ES.

Pero como lo difícil no es lograr que el Grupo sea eficaz, sino que exista el Grupo, lo más importante será la Reunión (a secas), porque es la mejor forma, y con frecuencia la única para conseguir que exista el Grupo.

En resumen, diremos que: la más importante, CUANDO EXISTE, es la Reunión de Grupo "Con Quien Quieres". La más importante, para que EXISTA, es la Reunión de Grupo "Con Quien Debes" en la Ultreya. Lo cual viene a demostrar que en Cursillos lo único importante es todo.

jueves, 17 de marzo de 2011

Palanca por Susie Barceló

Reciban todos un cordial y fraternal abrazo de mi parte,


Les escribo esta nota para informarles que nuestra hermana Susie Barceló, esposa de nuestro hermano Jorge Barceló (Coordinador Nacional Hispano) tuvo un aparatoso accidente automovilístico el pasado Lunes 14 de Marzo. Actualmente se encuentra en cuidados intensivos en el centro de traumatología de la ciudad de Orlando.

Hable con Jorge hace un rato brevemente y me dice que el estado de Susi, desafortunadamente, es crítico y que será intervenida quirúrgicamente en las próximas horas.

En Nombre de Jorge y su familia, les pido nos unamos en oración junto a nuestras comunidades por la pronta recuperación de nuestra querida hermana Susie.

Tan pronto tenga alguna información adicional les estaré informando por este mismo medio.

Gracias de antemano a todos y Dios les bendiga.
Deseándoles paz y bien,
MCC-Region VII
Coordinadora Hispana
Laura A. Torres-Pezzotti
(678)361-2417

"No le pidas al Señor que guíe tus pasos si no tienes intención de mover tus pies"
"Do not ask the Lord to guide your steps If you do not intend to move your feet"

martes, 15 de marzo de 2011

La Aventura de Jesus de Nazareth – Alain Patin

ORIGEN DE LOS TEXTOS
  Jesús no escribió. Cuanto sabemos de El proviene de los testigos que le acompañaron en su aventura humana. Tampoco ellos comenzaron escribiendo; los escritos fueron apareciendo muy lentamente; veinte, treinta, cuarenta años después de la muerte de Jesús.
  En aquella época el principal medio de comunicación y de información era la palabra; la mayor parte de la gente no sabía leer ni escribir.
  Además los primeros cristianos se reunieron alrededor de una experiencia vital y no alrededor de un texto, de una especie de «manifiesto cristiano» que fuera como la piedra fundacional de su movimiento. No tenían la preocupación de escribir porque era en ellos mismos donde experimentaban la novedad de algo que les acontecía: a través de Jesús, sus amigos y compañeros iban descubriendo una vida nueva.
  Comprendieron que esa experiencia no era algo que debiera quedar reservado para unos pocos, sino que todos podían hacerla: no era necesario saber leer y escribir, ni ser capaz de largas reflexiones; tampoco era preciso ser judío, ni, incluso, ser de una moralidad irreprochable. Características éstas muy importantes, pues sin ellas la renovación que traía Jesús hubiera quedado reservada a una élite intelectual, racial o moral. Pero no: todos podían sumergirse (bautizarse) en una vida diferente y reconocer que el Espíritu de Jesús era capaz de transformarles. Esta experiencia les marcaba con tal fuerza que no pensaron en ponerla por escrito; no era necesario.
  Pero a medida que las comunidades se multiplicaban, aparecían también nuevas cuestiones y era necesario darles respuesta. Entonces hombres como Pablo, Pedro, Santiago y otros enviaban cartas a las comunidades: los escritos más antiguos son estas cartas; el lugar en que ahora se las sitúa en el Nuevo Testamento podría inducirnos a pensar que son posteriores a los Evangelios: en la mayor parte de los casos es justamente al revés.
  Los Evangelios, que trazan más sistemáticamente las palabras y acciones de Jesús, fueron redactados más tarde para responder a las necesidades de la segunda generación cristiana (hacia los años 70-80): los primeros testigos, los que habían visto a Jesús, estaban ya muriendo y se sintió entonces la necesidad de poner por escrito lo que decían de El para garantizar la solidez de las enseñanzas recibidas.
  Hoy, como ayer, el texto de la Biblia no es lo primero: no es una recopilación de consejos válidos para cualquier circunstancia, ni una especie de «libro rojo» para uso de cristianos.
  No: la Biblia está ahí para ayudarnos a descifrar las señales que Dios nos presenta cada día a través de los acontecimientos, de las personas con quienes nos encontramos y de los proyectos que hacemos. Y por tanto es necesario buscar juntos la luz que aporta a nuestra vida; la Biblia no se comprende en su verdadero sentido si no es leída, penetrada y trabajada con otros (en Iglesia), pues es así como nació.

ALAIN PATIN LA AVENTURA DE JESÚS DE NAZARET COLECCION ALCANCE, 7 SAL TERRAE. SANTANDER-1979.Págs. 125-127