Acerca de nosotros

Somos un grupo de cursillistas que vivimos en Canadá y queremos ser fieles al Carisma Fundacional del Movimiento. Carisma recibido por Eduardo Bonnín, fundador del mismo. Nuestro deseo es propagar el Carisma del Movimiento. De esta manera se podrá continuar con lo que Eduardo fundó. Evitando así las desviaciones, modificaciones o agregados que con buena intensión se hacen pero que se alejan de lo que son verdaderamente los Cursillos de Cristiandad.

Eduardo define así:

"El Cursillo de Cristiandad es un movimiento que, mediante un método propio, intenta, y por la gracia de Dios, trata de conseguir que las realidades esenciales de lo cristiano, se hagan vida en la singularidad, en la originalidad y en la creatividad de la persona, para que descubriendo sus potencialidades y aceptando sus limitaciones, vaya tomando interés en emplear su libertad para hacerlas convicción, voluntad para hacerlas decisión y firmeza para realizarlas con constancia en su cotidiano vivir personal y comunitario".

domingo, 13 de enero de 2013

Nueva Evangelización


ZS13010906 - 09-01-2013
Permalink: http://www.zenit.org/article-44091?l=spanish

ESPAÑA: "ANUNCIAR A JESUCRISTO A QUIENES AÚN NO LO HAN ENCONTRADO"


Unos setencientos participantes en las I Jornadas de Pastoral de Toledo

Redacción
TOLEDO, Wednesday 9 January 2013 (Zenit.org).
Durante los días 11 al 13 de enero, la Archidiócesis de Toledo celebrará en el Salón de Actos del Colegio de Infantes, las I Jornadas de Pastoral, con el lema “Llamados a evangelizar”, en el contexto del Año de la Fe.
En dichas jornadas --informa a ZENIT la Oficina de Prensa del Arzobispado de Toledo- intervendrá monseñor Dominique Rey, obispo de Fréjus-Toulon, Francia, que pronunciará tres conferencias sobre “El cristianismo frente a los desafíos de hoy”.
En las jornadas participarán cerca de setecientos asistentes, que yan han formalizado su inscripción, procedentes de parroquias, comunidades religiosas y miembros de apostolado seglar.
Aprender a ofrecer mejor el anuncio
Con motivo de estas jornadas, el arzobispo de Toledo Braulio Rodríguez Plaza ha escrito un mensaje en el que afirma: "Estamos a punto de comenzar una experiencia de fe que afecta a toda la Archidiócesis de Toledo: unas Jornadas en las que queremos aprender mejor a ofrecer el anuncio de Jesucristo a quienes aún no lo han encontrado, y a tantos que le conocen sólo desde fuera y, precisamente por eso, no le reconocen".
Según el arzobispo, este es "un encuentro de apenas dos días en la ciudad de Toledo en los que queremos sentir que estamos 'llamados a evangelizar'".
Afirma que pide al Señor, "no que tengamos éxito, sino que cale en nosotros la urgencia a acercarnos a nuestros contemporáneos y les anunciemos de modo realista a Jesucristo y su Iglesia, teniendo en cuenta cuál es su situación concreta respecto a la fe. Pudiera ser que muchos nos digan que sería mejor que les dejemos en paz, que están bien sin conocer a Cristo ni la vida cristiana, pero no les obedeceremos; ciertamente sin imponer nada, sino proponiendo al Cristo vivo, porque sabemos que Él es bueno para su vida".
Pide, a los que no puedan asistir, "orar con hondura para que seamos más idóneos para evangelizar e iniciar en la vida cristiana".
"¿Con qué fuerza contamos nosotros para implicar a otros a seguir a Jesús y encontrarse con Él, que no tenemos la capacidad de persuasión que tiene Cristo?", se pregunta el arzobispo. Y responde: "Aquí estamos ante un misterio. A nosotros, los que anunciamos a Cristo, sólo nos queda espera y esperanza, pero sabemos que la palabra del anuncio es eficaz allí donde en el hombre y la mujer existe la disponibilidad dócil para la cercanía de Dios; donde el hombre está interiormente en búsqueda y en camino hacia el Señor. También conocemos que entonces la atención de Jesús por esa persona a la que anunciamos le llega al corazón y, después, el encuentro con el anuncio suscita la santa curiosidad de conocer a Jesús más de cerca".
"¿Comprendéis, mis queridos hermanos, lo decisivo que es que cuantos somos parte de la comunidad de la Iglesia, en su Cuerpo, estemos bien entrenados para vibrar con los que entren en contacto con nosotros? Ahí radica una de las fuerzas que queremos dar a esta I Jornadas de Pastoral", concluye.

Supongo que me enseñaron bien los verbos.

Supongo que me enseñaron bien los verbos.
Por lo menos, me los enseñaron mucho. Presente, pretérito, pluscuamperfecto, imperativo y todo eso.


Pues no señor. Algo va mal. Los he olvidado, han cambiado las cosas, ahora se conjuga de otra manera... Algo ha de ser. Porque de un tiempo a esta parte la gente no usa los verbos como a mí me los enseñaron. Por más que me fijo y por más que escucho, todo lo que oigo son cosas como éstas:

-Yo gano poco. Yo tengo mis necesidades. Yo sé. Yo discurro. Yo, aunque me esté mal el decirlo, soy discreto. Yo me he comprado un coche. Yo tengo mi opinión. Yo no me bajo del burro. Yo entiendo los periódicos. Yo sé nadar y guardar la ropa. Yo, modestia aparte, sería un alcalde estupendo. Yo sé mover las orejas. Yo sé escupir por el colmillo. Yo tengo a las mujeres así. Yo pido. Yo exijo. Yo no doy. Yo no quiero. Yo, si no fuera por cuatro envidiosos. Yo, si tuviera un poco de suerte. ¡¡Yo!! ¡¡Viva!!

-Tú estás equivocado. Tú eres un melón. Tú a mí de qué. Tú tienes un coche con ascensor, pero todos sabemos de dónde ha salido. Tú has subido más alto, pero todos sabemos cómo. Tú escribes, pero vaya memeces. Tú hablas y hablas, pero eres un patán. Tú lo que has tenido es muchísima suerte. Tú lo que tienes es poquísima vergüenza. Tú no sabes nada de nada. Tú eres un chambón. Tú has nacido de pie. Tú has encontrado todo hecho. Tú, si no fuera por los dineros de tu mujer. Tú. ¡Bah...!

-Él es un granuja. Él es un ladrón. Él se ha comprado el chalet estafando a cuatro desgraciados. Él es un cretino. Él torea como un bonzo. Él juega al fútbol como un rinoceronte reumático. Él legisla como un plantígrado mongol. Él manda como un furriel. Él construye como un esquimal borracho. Él escribe como un gorila. Él canta como una almeja con anginas. Él pinta como un bantú. Él baila como un pingüino. Él tiene ojos de besugo. Él se ha comido los orejones. Él es feo. Él es tonto. Él babea cuando habla. Él es malo. Él. ¡¡Puaff...!!

-Nosotros queremos. Nosotros exigimos. Nosotros necesitamos. Nosotros vamos a arreglarlo todo. Nosotros entendemos las cosas así. Nosotros decimos que eso no puede ser. Nosotros pedimos aumento de sueldo. Nosotros no podemos pasar por ahí. Nosotros no somos tontos. Nosotros no nos chupamos el dedo. Nosotros no estamos dispuestos a que nos exploten de esa manera. Nosotros somos seres humanos. Nosotros tenemos nuestros inalienables derechos. Nosotros gobernaríamos mejor. Nosotros somos los guapos. Nosotros somos los inteligentes. Nosotros somos los honrados. Nosotros y luego el diluvio. Nosotros. ¡Y olé!

-Vosotros no sabéis. Vosotros no tenéis. Vosotros habéis perdido. Vosotros vais a echar a perder. Vosotros no tenéis en cuenta. Vosotros lo habéis estropeado. Vosotros decís mentiras. Vosotros tenéis golondrinos en el sobaco. Vosotros sois unos charlatanes. Vosotros queréis hacernos comulgar con ruedas de molino. Vosotros sois anticuados y cursis. Vosotros no lo entendéis. Vosotros os ahogáis en un vaso de agua. Vosotros no pintáis nada aquí Vosotros ver, oír y callar. Vosotros, de política, ni hablar. Vosotros, de economía, ni pum. Vosotros no tenéis ni media bofetada. Vosotros. ¿De qué, morena?

-Ellos tienen la culpa de todo. Ellos metieron la pata. Ellos le mataron. Ellos le robaron. Ellos se lo comieron. Ellos son unos zopencos. Ellos trajeron los piojos. Ellos sobornaron al árbitro. Ellos son unos mastuerzos. Ellos fueron por lana y volvieron trasquilados. Ellos se pringan las manos en sus sucios negocios. Ellos viven en la inopia. Ellos son unos tales por cuales. Ellos nos están llevando a la ruina. Ellos están esquilmando al país. Ellos se lo reparten todo. Ellos se lo han comido. Ellos tienen la culpa de que no llueva. Ellos tienen la culpa de que no deje de llover. Ellos son los feos. Ellos son los malos. Ellos. ¡Mala angina de pecho...!

Y cosas así.

Y mi viejo maestro, el bueno de don Antonio, que me enseñaba pacientemente: "yo amo, tú amas, él ama, nosotros amamos, vosotros amáis, ellos aman".

Si levantara la cabeza, se volvería a morir del susto.
De Alforjas del Peregrino, Ediciones Cuarto Día

viernes, 11 de enero de 2013

Resumen “MI TESTAMENTO ESPIRITUAL”

“El conocimiento del Movimiento de Cursillos de Cristiandad es el más importante de los bienes que poseo y creo que lo mejor que puedo legar a los que vengan después de mí, es dejar escrito y pormenorizado en qué consiste, cual es su finalidad y cuáles son los objetivos que debe perseguir dicho Movimiento, que no es sino tratar de conseguir que la Buena Nueva del Evangelio, llegue a los más posibles, y preferentemente a los más alejados”.
“La idea germinal de Cursillos nació del choque que se produjo en mí, al enfrentarse en mi persona la educación que había recibido en el hogar familiar, con el que se vivía en el cuartel, cuando me incorporé, a mis 18 años, al servicio militar, que duró 9 años. Allí se valoraban y se vivían unos valores completamente diferentes y opuestos a los que habían sido para mí norte y guía desde mi juventud”.
“Los más tenían un concepto errado y temeroso de la religión. Para ellos la religión era una serie de prohibiciones que les obstaculizaban su vivir y que les impedían emplear a su antojo la libertad de que podían disfrutar, especialmente entonces al vivir lejos de su entorno familiar. Por la noche, a la vuelta al cuartel, eran en extremo interesantes sus conversaciones, todas ellas casi siempre girando alrededor de sus frecuentes incursiones en los ambientes de vicio. Traté de saber cómo era la gente y de profundizar en lo nuclear del cristianismo. Mis ganas de leer se centraron en los libros cuyos autores estaban en la cresta de la ola de lo cristiano: Hugo y Karl Rahner, el P. Plus, el matrimonio Maritain, Leon Bloy, Van der Meer de M., Gustave Thibon, Eric Fromm, Jacques Leclerc, etc.”
“Llegó a mis manos un libro titulado "S.S. Pío XII y la Acción Católica", donde dice textualmente, "De este doble aspecto de su pueblo es deber del párroco formarse una rápida y ágil mirada un cuadro claro y minuciosamente detallado, diríamos topográficamente, calle por calle, es decir, por un lado, de la población file y señaladamente de sus miembros más elegidos, de los que pudiera sacar los elementos para promover la Acción Católica; y por el otro, de los grupos que se han alejado de la práctica de la vida cristiana. También éstas son ovejas pertenecientes a la parroquia, ovejas descarriadas; y también de éstas y aún de ellas particularmente, sois guardianes responsables, dilectísimos hijos; y como buenos pastores no debéis esquivar trabajo ni esfuerzo para buscarlas, para ganarlas de nuevo, ni concederos reposo hasta que todas encuentren asilo, vida y alegría, en el retorno al redil de Jesucristo". (Discurso a los párrocos y cuaresmeros de Roma, 6 Febrero 1940)”.
“Este escrito me llevó a la resolución de que lo más importante para empezar era poder contar con un "detallado estudio" de la situación dada, conclusión que me llevó a estudiar cada una de las constelaciones de individuos existentes en mi mundo y en la Iglesia que yo conocía”.
“Después también me pareció necesario observar cada una de las individualidades, por separado intentando tener una idea de cómo era el joven soldado, el joven estudiante, el joven obrero, el joven universitario, el joven oficinista, etc. para poder tener una idea lo más real posible de la realidad.
De todo esto, el año 1943, nació el "Estudio del Ambiente", principio y origen de todo lo que vino después”.
“Yo no pertenecía a la A.C., pero frecuentaba sus reuniones y después me dieron el cargo de Presidente del Consejo Diocesano de los Jóvenes. La Rama de los Jóvenes de A.C. estaba entregada en preparar la Peregrinación a Santiago de Compostela. El Presidente Nacional, Manuel Aparici, había lanzado la idea de reunir en Santiago 100.000 jóvenes que vivieran en gracia de Dios. Y los Dirigentes del Consejo Superior dedicaban sus vacaciones de Navidad y Pascua para recorrer los Consejos Diocesanos de España, con el fin de entusiasmar a los jóvenes para la gran cita de Compostela. Y lo hacían dando unos cursillos a los que daban el nombre de Cursillos de Adelantados de Peregrinos, buscando candidatos en los centros parroquiales y en los Consejos Diocesanos. Asistí al segundo, que se realizó en la Semana Santa de 1943. Me gustó el clima de compañerismo que allí se respiraba y el ánimo y el talante alegre con que se exponían las lecciones o conferencias”.
“De estos cursillos aprendí mucho y sobre todo descubrí la solución de lo que desde siempre me había preocupado, que era el cómo conseguir explicar las ideas que quería contagiar a los demás para darlas a conocer con alguna posibilidad de eficacia, y me di cuenta que lo que desde siempre había sido mi preocupación dominante se solucionaba tratando de reunir a la gente en régimen cerrado y aislado y que ésta era la mejor manera de lograr conseguir lo que yo buscaba. Allí aprendí que debía reunirse la gente por grupos, hacer periódicos murales, lograr que intervinieran los más posibles. Todo esto lo descubrí en aquellos cursillos”.
Lo que no me gustaba era que duraran una semana, pues pensé que en ese plan se podía conseguir tan sólo un auditorio muy limitado: Los estudiantes en Navidad, Pascua y verano o los que estuvieran dispuestos a vivir esta experiencia empleando unos días de sus vacaciones”.
“Después de mucho rezar y buscar quien rezara, pensar, planear, estructurar, reunir y seleccionar una vez más el material acumulado en fichas, en notas y en libros subrayados, reunimos unos cuantos candidatos y nos atrevimos a planear un “nuevo” cursillo con José Ferragut, que había sido Presidente Diocesano, con Jaime Riutort y este cristiano que escribe y suscribe este relato, al que se le designó como Rector”.
Éste fue el primer Cursillo y, si bien le llamamos de Jefes de Peregrinos, porque no nos hubieran dejado celebrarlo con otro nombre, no se parecía en nada a los que se habían dado en Mallorca con este nombre.
Esto sucedía el año 1944, en un chalet de Cala Figuera. Así las cosas, confiando en las oraciones de muchos y la colaboración de unos pocos, nos lanzamos a la aventura de hacer un cursillo por nuestra cuenta. Aunque hablamos de Santiago era un cursillo distinto de los demás, con una estructura diferente con el propósito de contagiar el ideal de Cristo en un ambiente cálido, sincero, agradable y festivo, salpicando los rollos de anécdotas que cuidadosamente habíamos recopilado”.
“Necesitábamos un Sacerdote para que nos explicara los rollos místicos y que cuidara de la dirección espiritual del Cursillo. Don Juan Juliá aceptó. Con mucha fe en Dios, las oraciones de muchos y el sacrificio de unos cuantos nos lanzamos a la aventura”.
“Sabíamos a lo que íbamos y lo que queríamos conseguir. Teníamos claro lo que gracias a Dios nunca se nos ha oscurecido: que el Evangelio es verdad y que, realizado en la vida y metido en el corazón y en la inteligencia de cada persona que cree en Cristo y se abre de verdad a su Verdad, correspondiendo a su gracia, tiene una potencia arrolladora capaz de entusiasmar a los más remisos”.
“En Cursillos se trata de presentar la Verdad de Cristo escueta, acentuando lo más importante que es su Resurrección, el descubrir que nos ama a cada uno en particular y personalmente y que está presente cuando dos o más se reúnen en su Nombre”.
“Estas verdades llevadas a la vida, esto es momentalizándolas, tratando de meterlas en el vivir de cada momento, dan sentido a la vida”.
“El Señor nos inspiró la Reunión de Grupo y la asistencia a la Ultreya. Vimos que la persona tiene dos polos, uno personal y otro social. Del personal cuida la Reunión de Grupo y el social se va consiguiendo asistiendo a la Ultreya”.
“El Cursillo de Cristiandad persigue una sola finalidad: que el Espíritu del Señor se encuentre en Cristo con la libertad de la persona humana y que ésta, al descubrir que es amada por Dios, cambie de horizonte y de perspectiva, porque se ha dado cuenta de que Dios le tiene en cuenta. Cuando esto sucede normalmente se produce un proceso personal de conversión, lo que exige de los dirigentes -sacerdotes y seglares- un cuidado personalizado, atento y detallista, seguido y conseguido por medio de la amistad, sin presiones paternalistas, ni ayudas no solicitadas, que no hacen más que demostrar que se ignora que en los bautizados, conscientes de su bautismo, actúa sin cesar la gracia de Dios”.
“Conectado con la fuerza divina que obra en los sacramentos, el cursillista va descubriendo que si él va aportando su ilusión, su entrega y su espíritu de caridad, viviendo en gracia, va comprobando que, salvando todos los avatares y aventuras del vivir, lo más importante es la vida, el hecho de vivir, lo que le impulsa a vivir agradecido, saboreando que la vida es bonita, que la gente es importante y que vale la pena vivir”.
“La persona que ha vivido el cursillo y ha aportado en él lo que en la primera noche le pide el Rector: su ilusión, su entrega y su espíritu de caridad, que es tanto como decir estar en disposición de captar las tres virtudes teologales y se ha abierto a las verdades que en el cursillo se explicitan, sale libre y liberado, cambiando de mentalidad y, como la gracia es creativa, va aplicándola a su escala de valores primero y después, o simultáneamente, a su óptica, a su enfoque y a su perspectiva, en una palabra, a su manera de ver las cosas. Es aquello de ver con ojos nuevos las cosas de siempre”.
“Ahora bien, a esto, que es tan sencillo y claro y que ha dado tan buenos frutos en tantas personas, se ha pretendido tergiversarlo muchas veces con el deseo de "actualizarlo" y de "ponerlo al día" o bien han tenido la “originalidad" de añadir cosas innecesarias, que no han hecho más que complicar la santa simplicidad de lo pretendido”.
“Si comparamos el Movimiento de Cursillos a un árbol, que ha crecido porque la semilla evangélica sembrada en muchos corazones y cultivada con la oración ha dado su fruto, nos alegra, pero así mismo nos duele que en algunos sitios, sin duda con la mejor intención, han tomado el árbol de los cursillos como el árbol de Noel y le han ido colgando luces y muñequitos, (sus genialidades preferidas) y han ido afeando su claro y sencillo perfil”.
“Al Cursillo de Cristiandad podríamos compararlo a un árbol. El árbol tiene raíces, tronco, ramas, hojas y produce frutos; para crecer y desarrollarse tiene que estar afincado en tierra”.
“El Cursillo exige estar afincado en la realidad. Sus raíces son su motivación, las ideas fuerza que impulsan la savia de las inquietudes que suscita su misma vitalidad. El tronco y sus ramas son su estructura, que está toda orientada a ser vehículo del mensaje evangélico, enfocado especialmente de cara a los alejados”.
“Para convivir con los alejados los cristianos de siempre han de entender la parábola del Hijo Pródigo, pero por lo que se refiere al hermano mayor, que no tiene que enojarse porque el Padre haga una fiesta para celebrar la vuelta del hermano y hasta que nos alegrará que en lugar de uno fueran dos”.
“Todas estas sinceridades que siguen y que me creo en el deber de tener que expresar para que todo quede lo más claro posible, no lo hago en plan de querer ser protagonista, pues siempre que se me ha pedido quien era el autor de todo he dicho categóricamente que era el Espíritu Santo, pero cuando se me ha preguntado quién hizo la estructura, quién recopiló las anécdotas, quién hizo los rollos seglares, quién ideó la Reunión de Grupo y la Ultreya, para no mentir, he tenido que decir que era yo”.
“A punto de concluir este relato, me doy cuenta que, sin darme cuenta, he empleado, como siempre, el plural mayestático, lo que induce a pensar que había otros a mi lado que me ayudaban a aportar ideas. Lo que sí pasó es que les iba leyendo lo pensado y ellos lo escuchaban con atención”.
“Lo aportado por otros lo recuerdo perfectamente:
Don Sebastián Gayá fue el único que tuvo fe en nosotros pero sus múltiples ocupaciones no le permitieron una dedicación más efectiva. Escribió la Guía del Peregrino”.
“Don Juan Capó, que estudiaba en Roma cuando la gestación del Cursillo, al volver a Mallorca se entusiasmó con la idea que le explicamos. Su presencia en el cursillo de San Honorato, en Enero de 1949, se limitó a dar las dos meditaciones de la primera noche, el día 7, tras lo cual volvió a Palma.
Él fue el que dio nervio teológico a los rollos místicos y a las meditaciones”.
“Tengo que mencionar también, porque su influencia ha sido grande, a Guillermo Estarellas. Él fue quien aportó la canción "De Colores". Se buscaba para cantar precisamente algo que no fuera pío, por no asustar a los alejados y con el "De Colores", canción sacada del folklore, se cumplió rotundamente el objetivo. El "De Colores" con el tiempo ha llegado a ser el himno y el santo y seña de los cursillistas de todo el mundo”.
“También quiero hacer constar que la idea primigenia fue seglar. Para mayor gloria de la Iglesia, creo que esta nota merece destacarse”.
“Cuando llegó el Dr. Hervás a Mallorca nos habló de sus planes pastorales. Yo le interrumpí diciéndole que en Mallorca teníamos un procedimiento para acercar a la juventud, que era lo que en el tiempo se llamaría el Movimiento de Cursillos de Cristiandad. Cuando después hablamos con él, se entusiasmó. Cuando pasó de la Diócesis de Mallorca a la de Ciudad Real, le entregué toda la documentación que yo tenía sobre Cursillos. Él, con un grupo de sacerdotes, lo estudió atentamente. Sin duda ninguna a él se le debe el que los cursillos fueran aceptados por la Iglesia. Él escribió una pastoral sobre ellos titulada "Los Cursillos de Cristiandad, Instrumento de Renovación Cristiana", que siempre será la Carta Magna de los Cursillos de Cristiandad. Él ha sido el que consiguió que los Cursillos de Cristiandad entraran por la puerta grande de la Iglesia”.
“Si los Cursillos han de ser fieles al motivo por el que fueron pensados, rezados y agradecidos, no han de bajar la diana y han de servir para dar a los que asistan a ellos una vivencia viva, sencilla, simple, clara y auténtica del Cristo del Evangelio que, con su resurrección, se have por su gracia vivo, normal y cercano en cada uno.
Esto requiere y precisa que haya un encuentro de cada persona con Cristo.
Los cursillos han de ir al fondo de la persona, no a sus circunstancias concretas que le envuelven, si es casado, soltero, practicante o indiferente etc. No tiene que haber nada que le desvíe de la diana a que se debe apuntar. El encuentro tiene que ser con Cristo y la persona, cara a cara, de tú a tú y a eso tiene que ir enfocado toda la existencia insoslayable de un magnetismo de género o la presencia condicionante de algún testigo cualificado por relación profesional, familiar o de pareja, lo imposibilita”.
“La reacción tiene que ser personal, radical y auténtica. No tiene que haber nada que impida o dificulte esta radicalidad, perplejidad y entusiasmo, que causa en la persona el CREER de verdad y en serio que Cristo le ama. Como en el cursillo se descubre una nueva dimensión mucho más profunda que la fe normal, no es la misma cuando la persona es observada por otra que está pendiente de su reacción. Por esta razón los cursillos no deben ser mixtos, así como tampoco no es de ninguna manera conveniente que vayan a un mismo cursillo juntos padre e hijo, madre e hija o dos hermanos o hermanas, o Jefes y subordinados o un matrimonio. Si van mujeres y hombres juntos, ninguno se porta como se portaría si fueran por separado. Cristo busca a la persona, no a lo que le envuelve”.
“El cursillo no da por supuesto ningún supuesto. En el cursillo, si se have como se debe, al final todo el mundo es veraz”.
“Lástima que después se creyeron omnipotentes los del OMCC y cambiaron el nombre de algunos rollos y el orden de los mismos; modificaron "Ideas Fundamentales" que, en su primera edición, cumplieron su finalidad: Que se conociera el por qué y el para qué de los cursillos, su mentalidad, su estrategia, etc. todo elaborado por personas que conocían y amaban el Movimiento y no tenían la obsesión de querer mandar sino de servir”.
“Pero después un grupo reducido, en el que no había ningún integrante que hubiera estado presente en su gestación, empezaron a modificar, codificar y enumerar las Ideas Fundamentales, a "actualizarlas", a clericalizarlas y, creo suponer que con buena intención, inventaron el apartado -el 86- donde se cuenta una historia imaginaria en rosa, algo así como un cuento de hadas, para explicar el "nacimiento" de los Cursillos.
Y, como si esto no bastara, cambiando los rollos, desmedularon la idea intencional del Movimiento, porque se olvidaron de que su óptica tenía que ser enfocada pensando en los alejados”.
“Prueba palpable de ello es que introdujeron el rollo Fe y el de Iglesia, cambiando el de Piedad por Santidad, el de Estudio por Formación y el de Estudio del Ambiente por el de Fermentación Cristiana de los Ambientes. El tener la idea de meter un rollo llamado Fe y otro llamado Iglesia no encaja de ninguna manera con la auténtica mentalidad de cursillos, que siempre ha tenido como objetivo preferente, aunque no exclusivo, el acercamiento de los alejados, sin tener en cuenta que la Fe no puede colgarse como un collar, sino que nace por gracia de Dios y, como reacción, en el corazón de la persona que admite y cree que Dios le ama”.
“El Cursillo no pretende que los mejores sean cristianos, ni que los cristianos sean mejores, sino que los cristianos sean cristianos.
“Que entiendan que ser cristianos conscientes es convertirse en cada momento”.
“Y todo, para que vayan descubriendo, desde el preciso lugar donde Dios les ha plantado, que Dios en Cristo les ama”.
“En realidad, de verdad, para el cristiano de verdad, existe tan sólo un problema, que es aceptar, sin morir de alegría, la grandeza de ser tanto”.
Eduardo Bonnín

domingo, 6 de enero de 2013

Cuando un dirigente del MCC renuncia


Cuando un dirigente renuncia porque no puede ser amigo de todos sus compañeros, quizás no le explicaron que la amistad en el MCC debe entenderse como una atmósfera y no como una relación obligada de todos con todos.

Cuando un dirigente renuncia porque se ofendió por alguna expresión de los demás, quizás no le explicaron que el MCC es una escuela de vida, donde no cabe la hipersensibilidad, porque todo el espacio está ocupado por la tolerancia.

Cuando un dirigente renuncia porque el monto de la cuota no es acorde con su presupuesto (por defecto o por exceso) quizás no le explicaron que el MCC es un corte transversal de su comunidad y que esto es válido también en lo económico.

Cuando un dirigente renuncia porque no le hicieron justicia a la hora de repartir los cargos, quizás no le explicaron que en el MCC no hay “carrera”, que todos los cargos son puestos transitorios de servicio, que en el MCC “no se consigue, se da”.

Cuando un dirigente renuncia por falta de información (no me lo dijeron, no me avisaron, no me enteré) quizás no le explicaron que todos los dirigentes tienen a su alcance toda la información, que lo único que se requiere es consultarla porque el proceso de comunicación precisa además de emisores creativos, receptores activos.

Cuando un dirigente renuncia porque viaja mucho o tiene poco tiempo y no puede hacer cosas, quizás no le explicaron que el MCC es ante todo un fenómeno individual y recién después un fenómeno colectivo (una importante diferencia con otras instituciones parecidas) que en nuestra escuela se es dirigente las 24 horas del día y no sólo durante la reunión semanal.

Cuando un dirigente renuncia porque el MCC hace poco en su comunidad, quizás no le explicaron que el MCC hace filantropía, pero no es una institución filantrópica, que el MCC hace caridad pero no es una institución caritativa, que el MCC hace cosas pero que su misión es hacer gente cristiana, como alguien dijo: “Las buenas obras no son lo único que existe en el MCC, las buenas obras son sólo expresión de algo que yace detrás.”

Cuando un dirigente renuncia porque las conductas de algunos dirigentes no tienen – a su criterio – las características acordes a nuestros principios en un ciento por ciento, quizás no le explicaron que el MCC está formado por hombres, no por ángeles, por hombres que tienen conciencia de su imperfección y el deseo de mejorar tal condición. Que el MCC más que un cónclave de perfectos es un campo de entrenamiento para perfeccionarse.

Cuando un dirigente renuncia porque la Escuela no atiende suficientemente los problemas del hambre y la salud, quizás no le explicaron que la misión del MCC es atender la dignidad del hombre y que la dignidad del hombre pasa por el hombre y la salud pero no se agota allí.

Cuando un dirigente renuncia porque no le dejaron actuar o no requirieron su participación, quizás no le explicaron que lo genial en el MCC es la acción individual, que el voluntariado en la escuela y en el MCC se dan por añadidura, que ser convocado puede facilitar la tarea pero que no serlo no es pretexto para no participar. Que en el MCC no cabe lo de “si precisas una mano me avisas”. Nadie debe avisarnos que se nos precisa, es nuestra tarea darnos cuenta.

Publicado en la Escuela Virtual de Dirigentes de Cursillos de Cristiandad



viernes, 28 de diciembre de 2012

UNA IGLESIA CATÓLICA Y... LAICA


Artículo bajado del blog, autor P. Eloy Roy

TODO EL MUNDO VA AL CIELO

http://todoelmundovaalcielo.blogspot.com/

PARA UNA EVANGELIZACIÓN REALMENTE NUEVA

Un simple detalle respecto a la "nueva" evangelización: dentro de una sociedad en la que la laicidad es prácticamente norma, 
la iglesia, que es masivamente constituida de laicos, 
no debería sentirse como pez fuera de agua,
pues la iglesia católica está formada de 
99.9997% de laicos, 
y ¡Jesús es uno ellos!


            UNA IGLESIA CATÓLICA Y... LAICA



El vocablo “laico” es un viejo término que la Iglesia utiliza para designar a sus miembros que no forman parte del “clero”.  A escala mundial, el clero católico cuenta alrededor de 413 000 miembros, mientras que el número oficial de laicos – por cierto no todos practicantes- asciende a más o menos 1 195 600 000.

Ya que  el clero representa el 0.0003%  y los laicos, el 99.9997%, pende de un pelo que la iglesia católica sea enteramente laica.

Él mismo Jesús no formaba parte de ningún clero; no era sacerdote. En nuestro lenguaje, era “laico” (Hebreos 8, 4). Aunque después de su muerte, la fe de sus seguidores lo haya proclamado sacerdote para servir de puente entre Dios y los humanos, Jesús, mientras vivía en la tierra, no fue más que un laico.

Lo cual no impidió que fuera religioso.

Pero religioso ¿de qué religión?

La religión del laico Jesús era la de sus antepasados judíos tal como la entendía la gran mayoría de la gente religiosa de su pueblo. Pero, dentro de esta religión, Jesús hacía papel de verdadero revolucionario. Decía y hacía cosas que sorprendían.

¿El Dios de los antepasados? Sí, decía él, pero no exactamente como lo ven. ¿La religión heredada de los sabios y santos? Sí, pero no exactamente como la entienden.

Dios no tiene dueños. Nadie tiene el derecho de encerrarlo  en los conceptos y las declaraciones de ninguna época. No se le puede guardar en una jaula de hierro cuya llave quedaría para la eternidad en manos de una casta de individuos ungidos para ser los intérpretes exclusivos y los portavoces infalibles de él.  

El Dios que vive es el Dios de hoy para los humanos de hoy. No alumbra primero por medio de leyes y tradiciones del pasado, por muy sagradas que sean, sino por su Espíritu, que no se puede encadenar, pues no es una cosa fija. Por lo contrario, él es la energía creadora del mundo. Está  siempre en acción. Sopla en todas las direcciones del universo.

El Espíritu de Dios no lleva bandera. No obedece a las normas de ninguna religión en particular y de ninguna secta. Es como el viento. No conoce barreras ni fronteras (Juan 3, 8).

Este Espíritu, Dios lo derrama amplia,  alegre y gratuitamente sobre todos aquellos y aquellas que tienen hambre y sed de colmarse de vida (Joel 3, 1; Hechos 2, 14-17; Lucas 11,13).

Los molestosos cuestionamientos del laico  Jesús exasperaron tanto a los “dueños” de la religión (o sea el clero de su época) que rápidamente se lo sacaron de encima mandándole a crucificar.

Tras el laico Jesús,  tenemos el deber nosotros también de distinguir entre religión y religión, entre iglesia e iglesia.

Existe una iglesia que sabe hacer esta distinción.

Siguiendo al laico Jesús, y dentro de la gran corriente de la laicidad de la sociedad moderna, esta iglesia se pone al servicio de la libertad de los humanos. No acepta más que haya separación entre lo sagrado y lo profano, entre  clérigos y no clérigos, cristianos y paganos, hombres y mujeres.

Esa iglesia,  no solo no teme conciliar los grandes valores  del mundo moderno con el evangelio, sino que, muy al contrario, estimulada por ellos, reanuda con el increíble espíritu de libertad de Jesús y las más hermosas audacias de los primeros testigos del Evangelio.

Ahora bien,  esta iglesia no es herética ni cismática. Es genuinamente “una, santa, católica, apostólica” y… ¡LAICA!

Sacerdotes, obispos, religiosos y religiosas forman parte de esta comunidad de laicos en la que prestan servicios determinados, sin hacerse por ello los amos de la misma.

La laicidad moderna, de por sí, no se opone al evangelio. Puede mirar con ojo crítico, pero no suele burlarse del testimonio glorioso de centenas de millares de hombres y  mujeres de iglesia que, durante siglos,  y por amor al evangelio de Jesús, se han echado entre pecho y espalda la miseria del mundo. Lo que rechaza es el  clericalismo.

No sin razón, los laicistas se sublevan contra el sistema eclesiástico que, acorazándose abusivamente detrás del evangelio, desarrolló un poder inmenso, absolutamente  extraño al propio evangelio.

Convencido de ser conducido por la mano de Dios, este poder, durante siglos,  no escatimó esfuerzos para imponer su dominio a toda la sociedad. Resguardándose detrás de un derecho pretendidamente divino, nunca se molestó demasiado en pisar las libertades más elementales de la persona y de la comunidad humana.

En reacción a esta amenaza del control de la religión sobre todos los aspectos de la vida humana, el mundo laico moderno no admite que el gobierno de los  pueblos se someta  a los dogmas de toda especie de ayatolas,  incluyendo a los ayatolas católicos… Porque el mundo moderno es, antes que nada,  la comunidad humana que se hace cargo de sí misma y asume la plena responsabilidad de todo lo que la atañe.

Aunque muchos de sus partidarios no sean creyentes, la laicidad del mundo moderno no se opone tanto a Dios como a lo que avasalla la sociedad, la infantiliza, la vuelve dependiente de absolutos que hacen peligrar el ejercicio de su libertad y de sus derechos.

La laicidad del mundo moderno no es una amenaza a Dios, ya que ella misma es la madre de las libertades civiles, de las cuales van al frente la libertad de religión y la libertad de conciencia.


De hecho, dicha laicidad, que no se identifica con ningún credo o religión, hace un gran favor a los cristianos. Porque la gloria de ese Dios de Jesús, del que los cristianos tienen la misión de dar testimonio, se puede comparar a la gloria de todo buen padre o madre de la tierra. Después de haber sufrido con sus hijos para que se emancipen y se liberen, los padres no tienen orgullo más grande  que verlos volar, por fin, con sus propias alas.


¿Emanciparse de Dios, liberarse de él? ¡Qué satanismo! Pero no, pues nadie se puede liberar de Dios, porque Dios es pura libertad. Y el varón y la mujer son su imagen.


Las personas que creen en Dios que es la fuente inteligente y amorosa de todo lo que existe,  saben muy bien que este Dios, contrariamente a lo que se dice, cree en el ser humano. Tiene una confianza profunda en los seres de carne que somos, a pesar de que a menudo lo rechazamos y crucificamos la vida.

Los creyentes de este Dios saben que la humanidad no está trabajada solo por fuerzas de destrucción sino que también por grandes energías de sabiduría y de vida. Saben que el mundo de los humanos tiene todo cuanto necesita para realizarse en medio de sus contradicciones, y que un día saldrá  victorioso. Con heridas, por cierto,  pero rebosando de vida.  

Si no, ¿cómo podrían creer aún que el Espíritu de Dios llena el universo y que él mismo da aliento al gran proyecto de la humanidad? …

Es aquí donde el mundo laico, sin darse cuenta, sintoniza con el laico Jesús, el que nunca ha admitido que en nombre de Dios o de leyes supuestamente divinas, el más sencillo de los mortales esté perseguido, discriminado, oprimido, marginalizado o abandonado. El que por haber “emancipado” a mucha gente cuyas espaldas doblaban bajo la carga que les imponía el mundo religioso, fue, a causa de ello y por ello, asesinado por…la religión…

Gracias a Dios, existen actualmente en la Iglesia católica  corrientes que se sitúan en esta línea “laica” según el espíritu de Jesús… Y eso, bajo las mismas narices de venerables “padres” que desde sus cátedras se rasgan las vestiduras, multiplican  advertencias y amenazas y condenan al limbo a esos atrevidos que rasguñan su poder.

Se sabe también de otros padres que bendicen discretamente  a esos “perturbadores”. Como la valentía no es su carisma, lo hacen con infinita discreción hasta que los vientos les sean favorables…

Lo cierto es que va a venir el  día en que, sobre todos los techos, se escuchará de nuevo una iglesia liberada de sus trabas proclamar con credibilidad que “ Dios tanto ama a nuestro mundo  - con sus errores, sus sueños, sus audacias y sus bellezas -  que le da su hijo, no para condenarlo, sino para que por él halle vida (Juan 3, 16-17), y la halle  en abundancia” (Juan 10, 10).

Esta es la palabra que el mundo moderno tiene sed de oír. Una palabra verdaderamente buena,  que libere y sea fuente de un constante renacer.

                                                               
                                                    Eloy Roy

jueves, 27 de diciembre de 2012

¿PORQUÉ INTERESA TANTO BORRAR DEL MAPA A EDUARDO BONNÍN ?


¿PORQUÉ INTERESA TANTO BORRAR DEL MAPA A EDUARDO BONNÍN ?
La razón es muy sencilla:
El Movimiento de Cursillos es un verdadero “parteaguas” en la vida de todos los que hemos tenido la dicha de vivir los tres días de esta inolvidable experiencia.
Al suceder y acontecer lo inexplicable de la metanoia –cambio profundo- en tantas personas, provoca que muchos de los protagonistas (dirigentes) lleguen a ser presa fácil del orgullo y la vanidad, la soberbia y la ambición, que termina por matar el verdadero espíritu por el cual Dios ha suscitado un carisma tan valioso.
Esta tentación se remonta hasta los mismos inicios del Movimiento de Cursillos:
1.- Bartolomé Torres Gost era el rector del Seminario Diocesano de Palma de Mallorca a principios de los años 50. Mucho le molestaba ver que los laicos que vivían un Cursillo, sin ninguna formación académico-religiosa, profesaran una fe tan viril y descarada, que mucho chocaba con las costum- bres pietistas de esa época. Por ello no tuvo reparos para expresarse ante los seminaristas mediante ataques contra los Cursillos y contra el obispo Hervás (por apoyarlos), quien al enterarse le hizo ver la posibilidad de quitarlo del Seminario.
Un hermano de Torres Gost era un alto personaje en el Opus Dei y muy allegado al gobierno de Franco. Mediante esa influencia, se sabe que solicitó la salida del obispo Hervás de Mallorca. El nuevo obispo, Jesús Enciso, llega a Mallorca con la consigna de desaparecer el Movimiento y emite una Carta Pastoral para suspender indefinidamente toda actividad cursillista.
2.- Como respuesta, el obispo Hervás redacta una Carta Pastoral desde su nueva diócesis de Ciudad Real: “Los Cursillos de Cristiandad, instrumento de Renovación Cristiana”, que se convierte en la Carta Magna de los Cursillos, y los devuelve a la vida en la Iglesia. Le pide a Eduardo Bonnín todo el material que ha elaborado sobre la Mentalidad, Esencia, Finalidad y Metodología del Movimiento y le solicita también que lleve un equipo de iniciadores para implantarlos en esa diócesis. Eduardo gustoso acepta, por lo que desde Ciudad Real parten oficialmente a todo el mundo.
3.- Sin embargo no se le permite a Eduardo participar en la estructuración organizativa, por lo que se nombran sacerdotes para elaborar los materiales y manuales operativos, que terminan por clericalizar el Movimiento, quitándole su punta seglar.
4.- Esta tentación se ha repetido desde entonces en todas las etapas históricas de los Cursillos y coincidentemente, siempre han sido sacerdotes apoyados por algunos monaguillos que ocupando la dirigencia de secretariados y grupos internacionales, poco les ha interesado estudiar las raíces del Movimiento, y créanlo, la mayoría lo hace pensando hacer un bien a los Cursillos y a la Iglesia.
5.- Desde los años 70 hasta los 90, el padre Cesáreo Gil –un sacerdote que mucho trabajó por los Cursillos toda su vida, pero que no entendió su esencia fundacional pues nunca aceptó que fuera seglar- fue siempre la cabeza visible que todo decidía en el Movimiento, culminando su influencia en Las Segundas Ideas Fundamentales que salieron a la luz en 1990, haciendo de lado las opiniones que desde Mallorca los iniciadores (incluido Eduardo Bonnín) le enviaron por escrito a la comisión que él manejaba, en desacuerdo por la clara intensión de convertir en reglas lo que nació como líneas de criterio, además de desviar la finalidad primordial de ir siempre a la Persona y nunca a sus circunstancias ni al Personaje al que era llamado a representar en la vida. El Manifies- to, el Comunicado del Secretariado Diocesano de Mallorca al IV Encuentro Mundial, Las Sugeren- cias al Proyecto de Actualización de Ideas Fundamentales, hechas por Bonnín- Francisco Suárez- Forteza, en nada hicieron mella en una ilógica posición clerical, que deseaba borrar del mapa a Eduardo Bonnín y a Mallorca, pues restaría poder y protagonismo a quienes se encumbraron a la cabeza de la estructura, que desde un principio nació para servir y nunca para mandar.
Latinoamérica es, desgraciadamente, el área geográfica donde más se ha repetido esta historia, y en la actualidad, son los que satanizan a quienes tenemos la “osadía” de investigar en las fuentes cuál es el verdadero Carisma que el Espíritu Santo ha derramado en Cursillos.
Hoy en día, son otros sacerdotes quienes han tomado la estafeta del protagonismo mundial desde este lado del globo, autonombrándose adalides del MCC, inventando incluso un Carisma Diferente, llamándolo “ Original” para diferenciarlo del Fundacional y poco les falta para decir que Eduardo y Mallorca nunca existieron realmente.
Y claro, no les faltan los monaguillos que tiran la piedra en esta Escuela Virtual, con la única finalidad de crear polémica y dudas entre los “mal informados, desinformados o no informados”.
LA VERDADERA RAZÓN ES QUE SON PATADAS DE AHOGADO, PORQUE DIOS YA HA SUSCITADO UNA OLA IMPARABLE DE HAMBRE POR RESCATAR AL MCC, REGRESANDO A SU VERDADERO ORIGEN, EMPEZANDO POR DOCUMENTOS DE LOS PAPAS JUAN PABLO SEGUNDO EN 1998 Y BENEDICTO XVI EN 2006, Y HOY CULMINANDO CON MUCHOS OBISPOS QUE HAN DETERMINADO REGRESAR A LAS FUENTES, RECORDANDO QUE CURSILLOS ES UN MOVIMIENTO EMINENTEMENTE DIOCESANO, COMO LO DECLARAN LAS MISMAS IDEAS FUNDAMENTALES EN EL APARTADO 693, RECORDÁNDOLE A LAS ESTRUCTURAS QUE SU FUNCIÓN ES DE SERVICIO Y UNIDAD, Y NUNCA DE MANDAR NI MUCHO MENOS DE ATACAR , PERSEGUIR Y SATANIZAR A QUIENES ESTÁN CUMPLIENDO CON EL PAPEL QUE A ELLOS LES CORRESPONDERÍA REALIZAR.
DE COLORES
Luis Reyes Larios

''El Kerigma, en las chabolas con los pobres''


''El Kerigma, en las chabolas con los pobres''
Kiko Argüello relata el giro que dio su vida al encontrarse con Cristo tras una crisis existencial
Por Nieves San Martín
MADRID, lunes 26 noviembre 2012 (ZENIT.org).- ''El Kerigma, en las chabolas con los pobres'' es el primer libro que escribe el iniciador del Camino Neocatecumenal. La obra de Francisco José Gómez Argüello, popularmente conocido como Kiko, sale a la venta en toda España mañana 27 de noviembre. El fundador de un camino eclesial extendido por el mundo se decide, por fin, a contar su experiencia límite en las chabolas del extrarradio de Madrid, España y su conversión, de la que brotó un carisma fundado fuertemente en el testimonio personal de sus integrantes.
"El Kerigma, en las chabolas de los pobres" es de la editorial BuenasLetras.
El Camino Neocatecumenal, realidad eclesial presente en 101 países de los cinco continentes, es el fruto de Argüello, un inspirado que ha preferido siempre expresarse con la música, la pintura, la poesía, o sus intervenciones orales ante los integrantes del, primero movimiento, y luego encuadrado por el Consejo Pontificio para los Laicos en el nuevo código de derecho canónico con su propia idisosincracia y sus estatutos.
Que cuente hoy su historia al mundo –porque los neocatecumenales ya la saben por tradición oral- es un modo de ahondar en los orígenes de esta llamada eclesial que, como tantas otras, surge al borde del precipicio.
“En un momento trágico de mi existencia, entré en mi cuarto, cerré la puerta y grité a ese Dios: '¡Si existes, ven!, ¡ayúdame porque ante mí tengo la muerte!'”, es uno de los recuerdos del iniciador, Kiko, que por fin se decide a contar algunos aspectos del comienzo de su respuesta a la llamada de Dios, en medio de una vida que había perdido el sentido.
Kiko experimentó la conversión en un Cursillo de Cristiandad, una iniciativa nacida en Palma de Mallorca, España, de un grupo de seglares, en lo que se estaba fraguando en muchos países y que fue el humus para el Concilio Vaticano II: la llamada de los laicos a ser mayores de edad y con plenos derechos y deberes en una Iglesia clericalizada.
Al obispo de Mallorca, monseñor Juan Hervás, su apoyo al Cursillo de Cristiandad le valió el “destierro” a las llanuras manchegas. Una decisión providencial. Desde el centro de la península, el Cursillo se extendió, gracias a un grupo entusiasta de laicos, jóvenes matrimonios, por la península primero y luego por Alemania, Italia, Portugal, e Iberoamérica, y suma y sigue. Era una experiencia de inmersión de tres días dirigida en su totalidad por seglares, aunque con un capellán, que buscaba devolver su belleza a los compromisos del bautismo, olvidados por muchos hombres y mujeres católicos con una vida tibia.
Aquí experimentó Kiko su conversión. El Cursillo fue el caldo de cultivo para lo que hoy es la pujante realidad del Camino Neocatecumenal. Hoy, el “de colores”, que proclama el Cursillo, sigue dando vocaciones para la Iglesia: laicos, religiosos, sacerdotes, en toda una variedad cuya principal motivación es precisamente “hacer Iglesia”, allí donde estén.
“Intenté vivir como si Dios no existiera. Fue entonces cuando se me cerró el cielo. Se me formó encima como un cielo de cemento y la vida empezó a ser muy dura”. Así cuenta Argüello en “El Kerigma, en las chabolas con los pobres” cómo comenzó su camino de conversión.
“Había muerto interiormente y estaba literalmente sorprendido de que la gente fuese capaz de vivir cuando yo no era capaz de hacerlo –escribe–. La gente se ilusionaba por el fútbol, el cine... sin embargo, a mí esas cosas no me decían nada (…). Me preguntaba: '¿Pero cómo vive la gente?, ¿cómo logra vivir la gente?'. Veía a la gente normal y pensaba: '¿Pero no se preguntan: quién soy, quién me ha creado, qué es la vida?', '¿es que la gente no se plantea esos problemas?', '¿no será que estoy un poco loco, que soy un narcisista, un tipo raro?'. Todo esto también me lo planteaba porque sentía que tenía sobre mí como una manta mojada que me hacía buscar la verdad constantemente: '¿Quiénes somos y qué hacemos en el mundo?'. Para mí no era indiferente si Dios existía o no existía, sino que era una cuestión de vida o muerte”.
''En un momento trágico de mi existencia –señala Argüello–, entré en mi cuarto, cerré la puerta y grité a ese Dios: '¡Si existes, ven!, ¡ayúdame porque ante mí tengo la muerte!'”.
El cardenal Antonio Cañizares señala en el prólogo que “es el Camino Neocatecumenal un don que el Espíritu Santo ha hecho a la Iglesia en el postconcilio, como vía o itinerario para la iniciación o reiniciación cristiana, y como instrumento para impulsar una nueva y vigorosa evangelización”.
El prefecto de la Congregación para el Culto Divino subraya: “Damos gracias a Dios por las grandes maravillas que Él viene obrando a favor de su Iglesia y de la humanidad a través de este Camino, por las grandes bendiciones y frutos que por medio y a través de este Camino está derramando a favor de su pueblo: frutos de conversión, de vida cristiana, de vocaciones al ministerio sacerdotal, a la vida consagrada y a la acción misionera de la Iglesia; frutos, asimismo, de caridad, de vida conforme a las bienaventuranzas, de entrega generosa, de familias renovadas y abiertas a la vida”.
El cardenal Christoph Schönborn, arzobispo de Viena, comenta una catequesis titulada “Tres Ángeles”. Señala que “este Camino, tantas veces confirmado y animado por los Pontífices Pablo VI, el Beato Juan Pablo y nuestro Santo Padre el Papa Benedicto XVI, mediante el anuncio de la Buena Noticia, del Kerigma, ha abierto a muchas personas la puerta de la fe”.
“La catequesis de Kiko que se publica aquí –escribe el cardenal– representa una fuerte 'instrucción para discípulos'. Es una llamada a la conversión personal. De esta catequesis me impresiona el hecho de que muestra claramente –y personalmente también a mí– que sin conversión personal no se puede evangelizar. El misionero tiene que ser evangelizado él primero”.
Argüello afirma en su libro que “es necesario pasar en la parroquia de una pastoral de sacramentalización a una pastoral de evangelización. Porque si la parroquia tiene, supongamos, un territorio con unas quince mil personas, de éstas sólo un diez, un cinco por ciento, sigue viniendo a Misa el domingo; todavía hay un grupo de gente que se casa por la Iglesia, que bautiza a sus hijos, etc; pero hay otra enorme cantidad de gente que ya no va a la iglesia. ¿Cómo llegar a tanta gente secularizada?”.
También es muy útil para los profanos de esta realidad eclesial saber qué entiende Argüello por kerigma. Da unas cuantas “pinceladas” sobre el argumento: “En los Hechos de los Apóstoles se dice cómo: mediante los milagros. En los Hechos cada kerigma va precedido por un milagro que crea estupor, que crea sorpresa, que abre el oído a las personas, que las prepara a escuchar. Porque la fe viene a través del oído. (…) Son milagros que preparan a la gente a escuchar el anuncio de la Buena Noticia, de la gran noticia que salva al mundo”.
“No hay cosa más grande en el mundo que el anuncio del Evangelio. 'Dios ha querido salvar al mundo a través de la necedad del kerigma'. El kerigma no es un sermón, no es una meditación. ¿Qué es el kerigma? Es el anuncio de una noticia que se realiza cada vez que se proclama. ¿Y qué es lo que se realiza? La salvación. Si hoy os anuncio el kerigma, vuelve a realizarse ante vosotros la salvación (…) La palabra evangelio significa Buena Nueva, Buena Noticia. Evangelio y kerigma es lo mismo. Anunciar el Evangelio es anunciar el kerigma. Es importante poder escuchar el kerigma”, añade.
Kiko Argüello nació en León, España, el 9 de enero de 1939. Estudió Bellas Artes en la Academia de San Fernando de Madrid, donde obtuvo el título de profesor de Pintura y Dibujo. Sus reconocimientos en el mundo del arte están acreditados. En 1964, se va a vivir a las chabolas del barrio de Palomeras Altas, en el extrarradio. Más tarde, conoce a Carmen Hernández y deciden buscar juntos una síntesis kerigmático-catequética de la que nace una pequeña comunidad cristiana. Es la primera comunidad, semilla que, afirma el texto contenido en esta obra, “gracias al entonces arzobispo de Madrid Casimiro Morcillo, se siembra en las parroquias de Madrid y, más tarde, en las de Roma, Italia, y después en otros países”. Kiko Argüello, Carmen Hernández y el sacerdote italiano Mario Pezzi son hoy los responsables a nivel mundial del Camino Neocatecumenal.