Acerca de nosotros

Somos un grupo de cursillistas que vivimos en Canadá y queremos ser fieles al Carisma Fundacional del Movimiento. Carisma recibido por Eduardo Bonnín, fundador del mismo. Nuestro deseo es propagar el Carisma del Movimiento. De esta manera se podrá continuar con lo que Eduardo fundó. Evitando así las desviaciones, modificaciones o agregados que con buena intensión se hacen pero que se alejan de lo que son verdaderamente los Cursillos de Cristiandad.

Eduardo define así:

"El Cursillo de Cristiandad es un movimiento que, mediante un método propio, intenta, y por la gracia de Dios, trata de conseguir que las realidades esenciales de lo cristiano, se hagan vida en la singularidad, en la originalidad y en la creatividad de la persona, para que descubriendo sus potencialidades y aceptando sus limitaciones, vaya tomando interés en emplear su libertad para hacerlas convicción, voluntad para hacerlas decisión y firmeza para realizarlas con constancia en su cotidiano vivir personal y comunitario".

lunes, 6 de septiembre de 2010

Homenaje a Francisco Forteza


Toluca de San José, México; 06 de SEPTIEMBRE de 2010


QUERIDO OSWALDO:

Me alegra saber que estamos en sintonía con respecto a Xisco. Y permíteme comentarte que, cuando tuve el privilegio de estar en Mallorca, durante las II Conversaciones de Cala Figuera (JUNTO CONTIGO), una de las dos razones que me llevó a la Isla Fundacional fue precisamente saber algo más de Xisco; la segunda, por supuesto, conocer personalmente a Eduardo.

Yo conocí Cursillos y supe de Eduardo, como miles de cursillistas más, a través de Xisco. Por eso, cuando fui invitado por Jaime Radó a las II Conversaciones de Cala Figuera, no lo pensé dos veces.

Y si me permites, quisiera compartirte a continuación una anécdota que viví estando en Mallorca, y que ya muy avanzadas las Conversaciones, mejor dicho a punto de terminar, yo no conseguía contactar a nadie que me hablara de Xisco; por eso, durante la Eucaristía del día domingo por la mañana, rezando ante el Santísimo, me dirigí al Señor en tono francamente irreverente y molesto:

- «Señor, tu sabes que he venido "hasta aquí" para saber más de Xisco, con quien tengo una deuda de gratitud porque fue a través de él que supe de Cursillos y de Eduardo, sin embargo, las Conversaciones están a punto de terminar y es la hora en que yo no he podido saber más nada de él; en unas horas nos iremos, y si tu no quieres que cumpla mi cometido, pues sea; ahora me voy al comedor, me sentaré sólo en una mesa, tú sabrás con quién me he de sentar, lo dejo todo en tus manos.»

Y así lo hice, me fui al comedor y me senté a la mesa, de espaldas al resto de los comensales para que no hubiera quien turbara mis pensamientos; me sentía verdaderamente incómodo e insatisfecho, no obstante los muchas gracias derramadas por el Señor a lo largo de las Conversaciones.

En esas estaba cuando, de pronto, una delicada voz femenina interrumpió mis pensamientos preguntándome con suma cortesía:

- «Disculpa, puedo sentarme?...»; voltee, vi a una señora madura de exquisita figura y finos modales, y le contesté con forzada atención:

-«Claro, por supuesto, siéntate...». Acto seguido, vinieron las presentaciones, me preguntó cómo me llamaba y de dónde venía; yo le contesté mecánicamente, con las habituales respuestas. Inmediatamente después me dijo, como cerrando las presentaciones:

- «...Bueno, pues mucho gusto, yo soy Elisa Forteza». Al escuchar yo su nombre, mejor dicho su apellido, me quedé paralizado, incrédulo, como impactado por un rayo.

- «Forteza?...», alcancé a decir,

- «Si», me dijo, «Elisa Forteza»;

- «Qué eres de Francisco Forteza?...», pregunté con suma curiosidad.

- «Su hermana..., "Xisco" era mi hermano...»

Ya te imaginaras lo que vino después, le platique toda la historia, de principio a fin, incluido lo sucedido por la mañana ante el Santísimo. Ella me escuchába como no queriendo dar crédito a lo que oía. Ni ella ni yo nos percatamos: pero hubo un momento en que ambos estábamos emocionados (mejor dicho conmocionados) hasta las lágrimas; ni ella ni yo acertábamos a decir más nada.

A lo lejos, Ramonet, esposo de Elisa (que yo no le conocía), seguramente nos observó y preocupado por la extraña escena se acercó a nuestra mesa: inquieto, inquirió a Elisa con una fuerte mirada. Ella, ya más tranquila, le comentó a detalle lo ocurrido; al rato los tres nos abrazábamos igualmente emocionados, festejando el «detalle», a la par que Ramonet me invitaba a irles a visitar a su casa para charlar más largamente sobre Francisco «Xisco» Forteza Pujol (documento adjunto), por quien, me dijo de inmediato, sentía una gran admiración y afecto. Invitación que por supuesto acepté, y que se concretó a la brevedad posible, dado que yo tenía que regresar a México.

Elisa Forteza y Ramonet Roselló, tuvieron la gentileza de invitarme a su casa, donde sostuvimos una larga e ilustrativa charla sobre Xisco, junto con otros amigos más (Colomba, hermana de Ramonet, Nadal, dirigente histórico, y otros más cuyos nombres ahora mismo escapan a mi memoria) que se incorporaron, lo que me permitió recabar una invaluable información sobre éste poco conocido dirigente histórico, material con que me ofrezco a elaborar su semblanza biográfica, y que por supuesto compartiré con todos ustedes a la brevedad posible.

Por lo pronto, les envío una breve nota que escribí sobre Xisco, como parte del libro que igualmente escribí sobre Eduardo: «En vida hermano, en vida», que por su alto costo no hemos podido publicar. Igualmente les anexo una fotografía de Xisco (su Primera Comunión), que Elisa y Ramonet tuvieron la gentileza de obsequiarme.

QUERIDO OSWALDO:
Así fue como el Señor tuvo la feliz ocurrencia de taparme la boca, «dándome una sopa de mi propio chocolate», como solemos decir en México a los que se van de la boca. Saludos.

De Colores
Toty

1 comentario:

  1. QUERIDO CARLOS:

    Gracias por tomar en cuenta mi nota y comentarios. Espero contribuyan en alguna medida a llamar la atención sobre uno de los hombres que más ha aportado a los genuinos Cursillos de Cristiandad, después de nuestro querido Eduardo.

    Envío un fraternal saludo a la comunidad cursillista del MCC Canadá.

    De Colores
    Toty
    toty80@hotmail.com

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