Acerca de nosotros

Somos un grupo de cursillistas que vivimos en Canadá y queremos ser fieles al Carisma Fundacional del Movimiento. Carisma recibido por Eduardo Bonnín, fundador del mismo. Nuestro deseo es propagar el Carisma del Movimiento. De esta manera se podrá continuar con lo que Eduardo fundó. Evitando así las desviaciones, modificaciones o agregados que con buena intensión se hacen pero que se alejan de lo que son verdaderamente los Cursillos de Cristiandad.

Eduardo define así:

"El Cursillo de Cristiandad es un movimiento que, mediante un método propio, intenta, y por la gracia de Dios, trata de conseguir que las realidades esenciales de lo cristiano, se hagan vida en la singularidad, en la originalidad y en la creatividad de la persona, para que descubriendo sus potencialidades y aceptando sus limitaciones, vaya tomando interés en emplear su libertad para hacerlas convicción, voluntad para hacerlas decisión y firmeza para realizarlas con constancia en su cotidiano vivir personal y comunitario".

Nuestro objetivo

Nuestro objetivo es ir logrando que, por la gracia de Dios y las oraciones de muchos, haya cristianos verdaderos en todas las arterias vivas del humano existir, y que sin desgajarse de él, sepan adoptar una aptitud convencida y decidida que les ponga en disposición de ir descubriendo en sí mismos y desde sí mismos, en los demás y entre los demás, la trayectoria viva que lo cristiano vivo va avivando en ellos y en su entorno, al polarizarse, encarnarse, expresarse y comunicarse, a través de los que, en la arena de lo cotidiano, saben ser luz e impulso para los demás, con tanta naturalidad, que la multiplican y la contagian por su manera personal, radical y espontánea de realizarla desde la firme convicción y la plena libertad del que se siente hijo de Dios.

Hablar de libertad sin contar con la libertad interior de uno mismo, es olvidarse del último y decisivo eslabón con que termina y se conecta a la persona la cadena de libertades de cualquier clase o tipo que sea, que vaya consiguiendo. (Eduardo Bonnìn Aguiló)

lunes, 18 de junio de 2012

Anécdota contada por Eduardo Bonnin en una Ultreya Nacional de Sevilla

EL MENDIGO
Cierto Mendigo se encuentra un bolso por la calle, dentro del cual se halla documentación y algunas joyas.
El Mendigo observa la documentación y se dirige hacia la dirección de la propietaria del bolso con el propósito de devolvérselo.
Al llegar confirma que el inmueble se trata de un gran palacio, el Mendigo llama a la puerta y sale a recibirle un Asistente.
El Mendigo sonriente le dice que se encontró el bolso y lo quería devolver a su propietaria.
El Asistente le dijo al Mendigo que esperase un momento fuera.
En eso, el Asistente se dirige al Criado y dejándole el bolso le explica lo sucedido, el Criado hace lo mismo con la Sirvienta esta, a su vez, con la Gobernanta, la Gobernanta hace lo propio con el Mayordomo, y el Mayordomo finalmente entra en la sala donde se encuentra la Señora, el Mayordomo anuncia a la Señora que un Mendigo ha encontrado el bolso y lo ha devuelto.
La Señora, sorprendida, inspecciona el bolso y se alegra al comprobar que en el interior se encuentra una joya que para ella tiene un valor sentimental incalculable.
La Señora satisfecha, y en reconocimiento a la generosidad del Mendigo, le dice al Mayordomo que le entregue 10.000 euros al Mendigo.
El Mayordomo mientras baja la escalera piensa, ¿que sabrá el Mendigo sobre la cantidad que la Señora me ha dado?... y se apodera de 5.000 euros y da los restantes 5.000 a la Gobernanta para que los haga llegar al Mendigo, la Gobernanta al ver dicha cantidad, también piensa lo mismo y se queda con 3.000 euros, dando 2.000 a la Sirvienta, esta al ver tanto dinero se esconde 1.000 euros y da 1.000 al Criado, el Criado tiene la misma idea que los anteriores y se apodera de 500 euros, dando otros 500 al Asistente, este finalmente hace lo propio, se mete 400 euros en el bolsillo y sale fuera de la casa, allí se encontraba el Mendigo, el Asistente informa que la Señora en agradecimiento a su generosidad le da 100 euros. El Mendigo, muy contento y muy agradecido se va encantadísimo.


MORALEJA:
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El Mendigo con los 100 euros esta contento. Pero si hubiese recibido los 10.000 euros que la Señora deseaba darle, no sólo estaría contento, sino que tal vez le podría haber solucionado su vida.


INTERPRETACIONES:
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El símil con el “Cursillo” es este: Si se realiza un “Cursillo” como se debe, si el “Cursillista” recibe TODO lo que corresponde, no solamente estará contento, sinó que tendria los medios para solucionar todos los problemas de su vida.

En Mallorca, a esta anécdota recurren los Rectores, en la 1ª Reunión del “Precursillo”, cuando solicitan de todos los dirigentes que lo den todo por el Cursillo.

Yo creo que Eduardo contó esta –o similar– anécdota en una Ultreya Nacional en Sevilla, refiriéndose a que si en lugar de condicionar Cursillos para colmar los intereses parroquiales y de la pastoral diocesana se enfocaran a su original finalidad, Cursillos lograría la salvación y la conversión de muchas almas.

Pienso que también sirve para hacer reflexionar a las estructuras operacionales de Cursillos desde el OMCC, pasando por los grupos internacionales, los secretariados nacionales, las escuelas de dirigentes hasta todos los cursillistas "rasos" para que la comunicación y las directrices y el espíritu de caridad fluyan en ambas direcciones y no se censuren determinadas particularidades de las realidade de las comunidades cursillistas.

1 comentario:

  1. EDUARDO TU SI SABES
    PUES DESDE EL CIELO TE NECESITO Y SE QUE ME AYUDARAS

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