Acerca de nosotros

Somos un grupo de cursillistas que vivimos en Canadá y queremos ser fieles al Carisma Fundacional del Movimiento. Carisma recibido por Eduardo Bonnín, fundador del mismo. Nuestro deseo es propagar el Carisma del Movimiento. De esta manera se podrá continuar con lo que Eduardo fundó. Evitando así las desviaciones, modificaciones o agregados que con buena intensión se hacen pero que se alejan de lo que son verdaderamente los Cursillos de Cristiandad.

Eduardo define así:

"El Cursillo de Cristiandad es un movimiento que, mediante un método propio, intenta, y por la gracia de Dios, trata de conseguir que las realidades esenciales de lo cristiano, se hagan vida en la singularidad, en la originalidad y en la creatividad de la persona, para que descubriendo sus potencialidades y aceptando sus limitaciones, vaya tomando interés en emplear su libertad para hacerlas convicción, voluntad para hacerlas decisión y firmeza para realizarlas con constancia en su cotidiano vivir personal y comunitario".

lunes, 17 de julio de 2023

CÓMO LEER A EDUARDO…

UNA ATREVIDA APROXIMACIÓN AL PENSAMIENTO FUNDACIONAL 

A MANERA DE PREÁMBULO

Un interesantísimo tema que recientemente el buen amigo Carlos Muñoz sacó a relucir, y que me ha incentivado a reflexionar sobre el particular, es el relativo al POR QUÉ de las "TERNAS" (así las llama Carlos) que suele emplear Eduardo para transmitir algunas de sus ideas. Carlos conjetura si en ello tiene "algo" que ver algún cabalístico número (“3”) considerado simbólicamente “emblemático” en algunas culturas, y si hace alusión o referencia a la Trinidad. No anda muy lejos de la verdad… 

Eduardo, como sobresaliente pensador autodidacta que es y amplio conocedor y estudioso de las corrientes del pensamiento más avanzadas de su tiempo (los autores que han estado y van estando en la "cresta de la ola"), conoce la dialéctica, y más concretamente la dialéctica con raíces remotas en Heráclito de Éfeso, “El Oscuro” (544 – 484 a.C.), pasando por el idealismo de Platón (427-347 a. C.), primero en utilizar el término “dialéctica”, hasta llegar a Georg Wilhelm Friedrich Hegel (1770-1830). 

Todo esto, valga decir de paso, en dirección opuesta a la dialéctica que sigue el materialismo histórico y la dialéctica materialista de Marx y Engels, que niegan la existencia de Dios.

Pruebas de la presencia de la dialéctica hegeliana en el pensamiento de Eduardo, las tenemos muchas, baste mencionar por ahora que habla de Cursillos como “Movimiento”, no como “organización”, rígida y estática: “Nunca nos bañamos dos veces en las mismas aguas”, “El ser es y no es” (Heráclito).

Más aún, baste el hecho de que las tres piezas del Método de Cursillos están inspiradas precisamente en los tres principios básicos (tríada) de la dialéctica: 

–  TESIS:          PRECURSILLO 

–  ANTÍTESIS:  CURSILLO 

–  SÍNTESIS:    POSCURSILLO

Quienes nos hemos dado la oportunidad de ahondar en el pensamiento de nuestro querido y admirado fundador con cierto espíritu de investigación, y tenido el privilegio de charlar con él largo y tendido de manera personal y directa acerca de estos y otros tópicos, podemos afirmar que Eduardo es proclive a presentar sus ideas en “algunos casos específicos” (no siempre) empleando ésta singular fórmula de decir las cosas a base de “TERNAS”, como las llama Carlos, si bien, hemos de hacer y marcar algunas diferencia; precisar, por ejemplo, que dicha inclinación responde a motivaciones y propósitos específicos, no siempre los mismos, por lo tanto, son según el contexto e intencionalidad en que se mueven sus ideas con relación al Método. 

Atendiendo a ésta diferenciación básica de intenciones, podemos decir se trata de al menos TRES casuísticas figuras, si bien distintas, esencial y estrechamente conectadas, articuladas y concatenadas entre sí, en el contexto global del pensamiento fundacional.

A SABER:

-  TERNARIOS O TERNOS

-  TERNAS O TRILEMAS y

-  TRÍADAS 

Sin olvidar, valga aclarar, que dichos “vocablos”  (ternas, tríadas, trilemas, etc., etc.) no son ni propios ni exclusivos de Cursillos, como tampoco de la dialéctica, se aplican según su propia y respectiva connotación a diversos campos del conocimiento humano: las matemáticas, pintura, música, química, los toros, etc., etc.

PRIMERO.- TERNARIOS O TERNOS: 

En primer término, tenemos lo que para efectos prácticos denominaremos “TERNARIOS”, como expresión retórica compuesta de “tres elementos”, siguiendo la definición del diccionario de la RLE, o bien “TERNOS”, si tenemos como referencia alegórica a tres elementos de la misma o similar naturaleza, en este caso, alusivos al argot taurino, siguiendo los típicos tópicos símiles que Eduardo estila sacar y entresacar de los usos y costumbres propios del día a día, de la cotidianidad.

En este caso, la finalidad de los “ternarios” o “ternos” es puntualizar, subrayar, destacar, poner de relieve la importancia o valor de una idea a través de tres categorías distintas, de orden y valor común, con fines didácticos, a fin de facilitar la comprensión y conocimiento de una idea, que en otras circunstancias sería complicado captar y entender. De lo cual se desprende que, éste tipo de fórmulas, cualesquiera sean, nunca se dan de manera frívola e inocua, siempre hay una intencionalidad en fondo y forma. 

POR EJEMPLO: 

─ “El Evangelio ni pasa, ni pesa, ni pisa.” 

─ “El hombre es un equilibrio de equilibrios equilibrándose.” 

─ “EL hombre es un proceso de procesos procesándose.”

─ “Cada uno es cada uno y sus cadaunadas.”

─ “Ser así, querer ser así, o dolerse de no ser así.”

─ “El Evangelio y su poderos eficacia: fluye, influye y confluye.”

─ “Que, a los alejados por mal informados, por desinformados o no informados, les llegue la noticia de que Dios les ama,”

SEGUNDO.- TERNAS O TRILEMAS:

En otros casos, se trata de lo que podríamos llamar “TERNAS” o “TRILEMAS”, en el sentido de que la idea, así inquisitivamente expuesta, coloca al cursillista ante la ineludible necesidad vital de optar. 

Las TERNAS O TRILEMAS empleados por Eduardo invariablemente invitan a descubrir, elegir y decidir entre tres opciones, una de las cuales, la mejor, es más que evidente. 

POR EJEMPLO:

─ “El Evangelio, como la Ultreya, no se viven ni a ratos, ni a ritos, a retos.”

─ “El todo vale más que la suma, pero este todo vale, porque valen todos.”

─ “A la gente de hoy, podríamos dividirla en tres grupos: unos que presumen, otros que consumen y otros que asumen.”

─ “No suponer ningún supuesto, porque los supuestos raras veces están en su puesto.”

Marco A. Valdez

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