Acerca de nosotros

Somos un grupo de cursillistas que vivimos en Canadá y queremos ser fieles al Carisma Fundacional del Movimiento. Carisma recibido por Eduardo Bonnín, fundador del mismo. Nuestro deseo es propagar el Carisma del Movimiento. De esta manera se podrá continuar con lo que Eduardo fundó. Evitando así las desviaciones, modificaciones o agregados que con buena intensión se hacen pero que se alejan de lo que son verdaderamente los Cursillos de Cristiandad.

Eduardo define así:

"El Cursillo de Cristiandad es un movimiento que, mediante un método propio, intenta, y por la gracia de Dios, trata de conseguir que las realidades esenciales de lo cristiano, se hagan vida en la singularidad, en la originalidad y en la creatividad de la persona, para que descubriendo sus potencialidades y aceptando sus limitaciones, vaya tomando interés en emplear su libertad para hacerlas convicción, voluntad para hacerlas decisión y firmeza para realizarlas con constancia en su cotidiano vivir personal y comunitario".

lunes, 10 de octubre de 2022

REFLEXIONES DESDE CANADÁ

Este artículo fue redactado por Barry Guihan, Presidente del Secretariado Nacional Inglés de Canadá. En respuesta que diera al Padre Reg. MacNeil de la Diócesis de Ottawa.

PREGUNTA: ¿Es razonable esperar algún tipo de ENCULTURACIÓN del Cursillo español a unos ambientes y cultura canadienses?

RESPUESTA: No sólo “es razonable”, es ESENCIAL aunque casi siempre, NO en el sentido y manera en que generalmente se entiende y aplica.

Estamos muy conscientes de que la respuesta anterior es algo ambigua. Esto no se debe a que hayamos interpretado mal la pregunta. La pregunta usa (y de hecho subraya) el término “ENCULTURACIÓN”, que tiene un alcance y significado mayor que el de simple “adaptación” en el sentido suave de “ajustar” las idiosincrasias culturales “españolas” a la cultura canadiense (o americana, alemana, etc.). Tanto es así, que el que el auténtico Cursillo pueda sobrevivir en muchos años a su fundador Eduardo Bonnin, dependerá en gran medida de la capacidad que tengamos de entender y aplicar estas “diferencia”.

Por ello, el problema es de importancia considerable para el Movimiento y sobre todo para “ustedes”, los dirigentes, y adquirirá, de ello estamos seguros, importancia y urgencia durante los próximos meses y años, tanto aquí en Canadá como en el extranjero. Por tanto estaríamos poniendo de lado nuestro deber si no intentáramos, por lo menos, encuadrar el problema en unas líneas generales – haciendo una distinción clara entre los conceptos claves (es decir ENCULTURACIÓN y ADAPTACION) – y citar algunos ejemplos de uno y otro e identificar y distinguir entre las adaptaciones legítimas y aquellas que no lo son.

El “concepto” de ENCULTURACIÓN es tan viejo como la humanidad misma. Las palabras solían definir el concepto, sin embargo, los términos ENCULTURACIÓN e INCULTURAR) son nuevos. No entraron en el léxico de “uso” común hasta alrededor de 1944 – al mismo tiempo en que nacía el Movimiento de Cursillos.

Mientras que el hecho de compartir la fecha de origen no es más que una coincidencia, no es en absoluto coincidencia el hecho que el concepto de ENCULTURACIÓN y el MOVIMIENTO se enlacen indisolublemente. Tanto es así, que si las “palabras” no existieran, Cursillos habría tenido que acuñarlas (o inventarlas), porque ellos SON, en un sentido muy real, la VISION, MISIÓN y METODO del Movimiento de Cursillos.

El problema, sin embargo, es que, debido a que estos “términos” son tan nuevos (ni siquiera figuran en los diccionarios publicados con anterioridad a los últimos años de la década de los 70) – han sido interpretados un poco a la ligera y de forma intuitiva y con consecuencias cada vez más perjudiciales, hasta el punto que, como dice Eduardo, el árbol de Cursillos se ha convertido en un árbol de Navidad al que han adornado con tantas decoraciones (las adaptaciones) que apenas podemos ver el propio árbol.

Para entender correctamente lo que Eduardo quiere decir, y apreciar las implicaciones de sus palabras, necesitamos analizar las definiciones,

LA ENCULTURACIÓN – se define como: “el proceso por medio del cual los individuos aprenden la cultura de su grupo a través de la experiencia, observación e instrucción”.

Abundando en nuestro intento de clarificar este concepto, es necesario entender “la cultura” en el sentido de: “las creencias colectivas y los comportamiento observables resultantes característicos de un grupo determinado (en nuestro caso, CRISTIANISMO y CURSILLOS).

De esta definición podemos ver que lo qué “inculturar” realmente significa es simplemente ese proceso natural de absorción, u ósmosis – el tipo de “aprendizaje ‘in situ’ o ‘a pie de obra’, por así decirlo – utilizado por prácticamente cada “cultura” o grupo, como medio de introducir a sus nuevos miembros al “acervo” de valores comunes o compartidos (las creencias y comportamientos resultantes de las mismas) etc.

INCULTURAR – se define como: cambiar, modificar, o adaptar (creencias, comportamientos, ideas, etc.) por medio de la ENCULTURACIÓN.

De todo esto podemos ver que el verbo (inculturar) se formó del sustantivo, porque contiene dentro de su definición el propio nombre. Está claro pues, que los “cambios, modificaciones y adaptaciones” de las “creencias, comportamientos, e ideas, etc. “a que se refiere, son los que se necesita hacer EN EL INDIVIDUO para convertirlo en miembro de la “nueva” cultura. NO a los cambios o adaptaciones que se hace “A” la “nueva” cultura para “aguarla” o por cualquier otro medio hacerla “más aceptable” a la “cultura vieja” o existente.

Si lo analizamos detenidamente, éste fue exactamente el proceso por el cual Jesús llegó a ser un judío. El “vivió” su judaísmo en casa y en la comunidad. Fue instruido por sus mayores, rodeado de valores judíos, e inmerso en las tradiciones Hebraicas de sus antepasados terrenales hasta que, a decir de todos, se hizo un JUDIO bueno y practicante.

De lo anterior es importante notar que no nos estamos refiriendo aquí simplemente a “las prácticas” religiosas y “observancia de la ley”, sino al efecto colectivo y manifestaciones (o “los comportamientos resultantes notables”) de “hacer realidad” su fe en cada aspecto de sus vidas.

Con el tiempo, El llegó a entender “las cosas” bajo una luz diferente, de tal manera que al principio de su ministerio terrenal, se identificó, de palabra y hecho, con un “nueva” y diferente” escala de normas y valores.

Para esos “nuevos” y “diferentes” valores fuesen considerados como una “cultura” de verdad, se necesitaba la existencia de un “grupo “, o “comunidad” de creyentes, o más precisamente, practicantes. Así pues, ¿cómo hizo Jesús para establecer esta “nueva” cultura, que ahora conocemos como

CRISTIANISMO? ¿Por medio de amenazas, sanciones, leyes, autoridad y otras formas de imposición que eran la práctica habitual y probada de su época? ¡NO! ¡Jesús lo hizo simplemente a través de la ENCULTURACION!

El “vivió” estas nuevas maneras de entender la vida y “las compartió” con sus amigos hasta que el atractivo de lo que ellos experimentaron, observaron, y oyeron les convenció a que cambiaran, modificaran y adaptasen sus creencias, comportamientos e ideas heredadas, o judías, a las de la nueva cultura – “EL CRISTIANISMO”.

Además, y en el grado en que ellos se volvieron “enculturados” de verdad (es decir “vivieron” la nueva cultura en lugar de simplemente alabar de boquilla sus principios) fueron capaces de “llegar a ser” CRISTIANOS y, así, atraer a otros al “proceso de ENCULTURACIÓN”.

Como metáfora – podemos pensar en el proceso utilizado para convertir los pepinos (o la piel de sandía, la remolacha, los nabos, etc.) en forma de ENCURTIDOS. Podemos dedicarnos todo lo que queramos a los pepinos propiamente dichos – los podemos seleccionar, lavar, arreglar, e incluso blanquearlos, pero por mucho que hagamos, a menos que nos centremos en la SALMUERA, por una parte – comprobando que contiene la sal “suficiente” y las especies necesarias para producir los ENCURTIDOS deseados – y, por otra, en el TIEMPO de inmersión, (es decir la ENCULTURACIÓN) no llegaremos nunca a obtener encurtidos – únicamente conseguiremos pepinos podridos – o, si no, “algo” con un resabio, - encurtidos, tal vez, pero no los auténticos McCoy (o Vlasic o Señora Whyte etc.).

Esta es la clave del CURSILLO, la clave de la ENCULTURACIÓN. Son, por una parte la “salmuera” y por otra el “proceso de inmersión”, los medios por los cuales los ciudadanos de a pie, con sus múltiples variedades, (e incluso aquellos que ya han sido lavados, arreglados, o blanqueados) se vuelven totalmente vivos, totalmente humanos, PRACTICAMENTE de la CULTURA cristiana que define y “es” característica del “Reinos de Dios” aquí en la tierra.

Este “proceso” fue estudiado y ciertamente bien comprendido por Eduardo. Lo que es más, si fue en su día lo bastante bueno para Jesús, tenía que ser bastante bueno, por así decir, para todos los proyectos y objetivos que Eduardo previó para Cursillos.

El comprendió que lo que le pasaba al mundo, incluso al mundo abrumadoramente CATÓLICO de su Mallorca nativa, NO era una falta de cristianos ENCULTURADOS. Cristianos que se hubieses sentido motivados por el testimonio de una CULTURA CRISTIANA en ACCION o, el CRISTIANISMO APLICADO, hasta el punto que se sintieran atraídos “a esta cultura” (es decir la SALMUERA) a fin de que otros se sintieran atraídos, y así sucesivamente.

Así, (dicho en dos palabras), nacieron los “CURSILLOS de CRISTIANDAD”, con el método, la misión y la visión de hacer realidad el Reino de Dios, no por ninguna revelación de una NUEVA verdad ni por la aplicación de algún medio nuevo o esotérico, ni imponiendo, o forzando situaciones, sino por el “PROCESO de ENCULTURACIÓN” –centrándose en la SALMUERA- el sencillo (aunque ni mucho menos fácil) HACIENDO RELIDAD Y VIVIENDO nuestra CULTURA CRISTIANA, de tal manera que “nosotros”, así como “aquellos a nuestro alrededor”, puedan VER COMO NOS AMAMOS unos a otros” y así animarnos a “nosotros” mismos a perseverar y a los “otros” a unirse a nosotros y permitir ser ENCULTURADOS, por nosotros y con nosotros.

Algo así como la frase propagandista de la película “CAMPO DE SUEÑOS”. . . . “Si usted lo construye, ellos vendrán”.

De esto podemos ver que, en un sentido muy real, Cursillos es un Movimiento, dedicado a ENCULTURIZAR un METODO de ENCULTURACIÓN cristiano.

Desgraciadamente, la ENCULTURACIÓN es una navaja de doble filo, y debe manejarse con destreza porque corta de los dos lados y puede fácilmente dañar lo mismo que está intentando proteger. Similarmente, Cursillos es EXPERIENCIAL y por consiguiente, muy prono a “la ADAPTACIÓN”, ya sea por accidente, plan, o simple “ignorancia inocente”.

Por tanto, si alguien, en algún lugar, introduce un “cambio” al “método” o al “fin de semana”, etc. (es decir, la SALMUERA) o desplaza el enfoque del 4o DIA (es decir el tiempo de inmersión o ENCULTURACIÓN), sea cual sea su motivo o justificación, todos los candidatos que “lo” experimenten asumirán que es AUTENTICO ya que es el único “CURSILLO” que conocen. A los que no les guste saldrán pensando que es “CURSILLOS” deja de desear. A los que les guste se quedarán y lo promoverán, e incluso defenderán, su “versión” (o marca de encurtido) como “AUTENTICA” con entendible e inocente, aunque errónea y descaminada, convicción.

A medida que este “proceso” continúa e incluso se van añadiendo pequeñas adaptaciones poco significativas, el resultado puede ser devastador. No sólo porque estos cambios “modifican” el auténtico Cursillo, alejándose así del CARISMA que el Espíritu Santo confirió al Fundador y a “su” método – (no el “nuestro” o el “de ustedes”, como si el carisma se otorgara a cualquier “facsímile” con tal de que se imprimiera en él el nombre de cursillos”), sino porque una vez estas “adaptaciones” han sido, también ellas, enculturizadas, son casi imposibles de descubrir a corto plazo, e igualmente difíciles de corregir, ya que han conseguido “suscriptores” que, o bien creen que son auténticas, o si no, piensan que son lo bastante buenas para ser defendidas, ¡Qué caramba!

Tal es el estado actual de Cursillos, tanto aquí en Canadá, como en cualquier otra parte del mundo. Dado que todas las adaptaciones “importantes”, y la mayoría de las menos significativas ocurrieron antes de que Cursillos llegara a nuestras playas, el “peligro” que ellas suponían no era evidente, y por consiguiente nuestro Movimiento ni fue prevenido ni estaba preparado para hacerles frente.+

Dado que la lista de “ADAPTACIONES” es extensa y está realmente más allá del alcance de este escrito, citaremos unas pocas para ilustrar el tema al que nos estamos refiriendo.

El auténtico Cursillo es un Movimiento EVANGELICO en la misma medida que los “BOYS SCOUTS” son una organización para ayudar “a los mayores” a cruzar la calle. Está claro que Cursillos evangeliza –pero NO por sistema- sino como consecuencia de su enfoque primario que es la ENCULTURACIÓN de la Cultura cristiana. Cursillos se preocupa por hacer realidad el Reino de Dios en la tierra, proporcionando los medios y el método de perseverancia con los que los cristianos puedan comprender su verdadera identidad de “hijos de Dios”, y así motivarse para entrar en un siempre creciente y actual relación amorosa con el PADRE (la PIEDAD). Con esta nueva identidad va creciendo el sentido de dignidad personal y humildad de espíritu que nos permite ver la vida, NO como una serie de sucesos afortunados e infortunios aleatorios que necesitan ser buscados o evitados, sino como la voluntad de nuestro amado Padre quien, si se lo permitimos, nos mostrará las bendiciones increíbles y la sabiduría que El nos da si somos capaces de analiza las cosas de la vida con, “oídos que oyen” y “ojos que ven”. A medida que nuestra PIDDAD, y ESTUDIO progresan, también lo hace nuestra ACCIÓN, de tal manera que empezamos a realmente VIVIR nuestra creciente comprensión de lo que significa SER CRISTIANO, en auténtica unión (o comunión) con nuestros hermanos –Sus otros hijos queridos. Al hacerlo así, entramos en la Familia de Dios. Donde vive la familia de Dios –reina el Reino de Dios. Ese Reino tiene una “cultura” y si esa cultura “no es del mundo” pero es vivida “en el mundo”, entonces, en la medida que la vivamos de verdad será la medida en que enculturizaremos a los que están a nuestro alrededor –y haremos realidad el REINO – y restauraremos todas las cosas en Cristo.

El Cursillo que vino a Canadá ya “había sufrido ADAPTACIONES”, de tal manera que su enfoque era principalmente LA EVANGELIZACIÓN. La Reunión de Grupo y la Ultreya, las llaves de la perseverancia y en realidad el mismo proceso de ENCULTURACIÓN, pasaron a un segundo plano en el Cursillo del fin de semana. El Rollo cuyo nombre es simplemente “el Estudio del Ambiente”, diseñado para señalarnos lo eficaces que podemos ser simplemente viviendo de verdad nuestro Cristianismo en cada lugar, en cada ambiente dónde el Padre ha decidido situarnos – se volvió “Estudio y EVANGELIZACIÓN” de los Ambientes. En lugar de permitir que nuestra cultura cristiana en acción revele la dignidad y respeto que nos merecen y tenemos a CADA hijo de Dios, (conozcan o no su verdadera identidad) y así atraerlos y motivarlos de manera que puedan florecer la amistad y la confianza (con el apoyo personal que ellas conllevan) que harán posible la creación de Reuniones de Grupo y Ultreyas, ahora hablamos de “OBJETIVOS APOSTOLICOS” “INFILTRARNOS en los AMBIENTES” como si fuéramos algún tipo de unidad de Fuerzas Especiales cristiana o Comandos de Cristo, en misión especial de convertir a la gente o hacer prisioneros, etc.

Una vez se han introducido estas “adaptaciones”, entonces otras similares parecen bastante lógicas. Ahora hay lugares donde han cambiado el TRÍPODE. La piedad ha dejado de ser simplemente nuestra relación creciente con Dios para convertirse en SANTIDAD, que es únicamente una sola dimensión de la piedad. El Estudio que tenía que ver con nuestras ganas de APRENDER, se ha vuelto FORMACIÓN, que es un régimen particular de ESTUDIO con un objetivo concreto en mente. LA ACCIÓN, con su sentido y dimensión globales del SER cristiano realmente en TODO lo que somos y hacemos, se ha vuelto, EVANGELIZACION –un tipo particular de Acción, en absoluto idónea para los laicos, en su sentido habitual de “predicar la Buena Nueva” y convertirnos en evangelizadores, en lugar de convertirnos nosotros en la Buena Nueva y hacer que nuestras Acciones resulten evangélicas.

Así pues ahora, en lugar de que el fin de semana sea únicamente la preparación para que empiece el proceso de encurtir, hemos llegado a creer que podemos hacer buenos encurtidos en tres días y luego emplearlos para alimentar al mundo.

Al ver que falla el proceso, hacemos más “adaptaciones”, intentando desesperadamente compensar lo que parecen ser puntos débiles del Cursillo, cuando en realidad no son más que las inevitables consecuencias de las “inocentes Adaptaciones”.

El apoyo que se da a los recién llegados, a través de la amistad, que es el verdadero aglutinante que mantiene unido todo el proceso de ENCULTURACIÓN, especialmente en los momentos difíciles en los que uno ni siquiera está seguro de que hay un Dios, se ha convertido ahora en muchos lugares en simple PUBLICIDAD, por medio de panfletos, folletos, e incluso páginas Web, que invitan a CUALQUIERA a venir y “VIVIR LA EXPERIENCIA DE UN CURSILLO” (como si Cursillos fuese simplemente el fin de semana de tres días, o algo que pueda ser experimentado en este sentido) llamando por teléfono a fulano o sutano.

Puesto que ya no estamos centrados en SER CRISTIANOS y en permitir que la REALIDAD del “MIRAD COMO SE AMAN” atraiga a otros, tenemos dificultad en conseguir candidatos – para llenar nuestros cursillos de fin de semana y demostrar nuestro convencimiento de que los cursillos de fin de semana son el principal motor del Movimiento, y nos vemos obligados a rellenar las listas de participantes animando a viejos cursillistas a que repitan la “experiencia”, ya sea como un “reconstituyente” o como una renovación de aniversario, como si el cofre que guarda el tesoro se hubiese convertido en el tesoro mismo.

A la inversa, y en zonas donde el fin de semana todavía entusiasma y motiva candidatos, rápidamente dirigimos su entusiasmo hacia acciones sociales cristianas concretas etc., como si nosotros supiéramos mejor que Dios donde y como deberían trabajar sus hijos, y después justificar todo esto con el consabido “si obtenemos buenos resultados, debe ser bueno”.

Los “Alejados”, estos pepinos, “de jardín” (o remolachas, nabos, etc.), que son en realidad el objetivo primario, “aunque no exclusivo” de Cursillos, porque no sólo resultan ser los mejores encurtidos, sino que han demostrado tener un gran aguante, ahora son remplazados con mucha frecuencia por una variedad hidropónica de “Invernadero”, que ni se conserva bien en adobo ni es muy sabrosa –en realidad lo único que tienen a su favor es que son todos del mismo tamaño y color, y por ello se ven muy bonitos en el estante. Podríamos continuar sobre este tema pero pensamos que ha quedado claro – El Cursillo es mucho más de lo que sabíamos y mucho más de lo que sabemos.

Seguramente, la inmensa mayoría de estas “adaptaciones” se hicieron de forma totalmente inocente, pero eso no nos protege de sus errores.

Aunque, en realidad, el estudio exhaustivo de todas esas adaptaciones no ha hecho más que empezar aquí en Canadá, hemos aprendido unas cuantas cosas que deberían sernos útiles en el futuro. Primero: nunca deshierbes un jardín, si no sabes distinguir entre la “cosecha” y las malas hierbas. Segundo: si quieres conseguir encurtidos de calidad y de larga duración, haz una buena Salmuera. Tercero: Por buena que sea la Salmuera, los encurtidos deben “enculturarse” en la salmuera durante un período mucho mayor que 3 DIAS.

En cuanto a las adaptaciones que pueden y deben hacerse –en realidad casi ya se han hecho- estarían en la categoría de “ajustes” a los que hemos aludido al principio de este escrito. Cosas como, por ejemplo, ajustar el horario del fin de semana, que tiene previsto una Siesta de dos horas y media, según la tradición española, y de esta manera se podría pasar la hora de la cena a las 9.00 ó 9.30 p.m. a una hora más canadiense, las 06.00 o las 06.30 p.m.

Hay mucho más de lo que queda escrito, no obstante, y en realidad nos lo debemos a nosotros mismos, a los que fueron antes que nosotros y, especialmente, a los que vendrán detrás, asegurarnos de que hemos hecho todo lo que había que hacer para estar seguros de que no estamos destruyendo precisamente lo que todos nosotros, como dirigentes de Cursillos, nos hemos comprometido tácitamente a sostener: CURSILLOS.

Barry Guiham

P.D. Esto es precisamente el por qué el Secretariado Nacional se comprometido a crear una Escuela Nacional de Dirigentes Canadiense, porque es precisamente por esta razón que la Escuela de Dirigentes fue creada en primer lugar: para ser los guardianes de la llama de Cursillos, la enculturación del MÉTODO DE CURSILLOS.


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