Acerca de nosotros

Somos un grupo de cursillistas que vivimos en Canadá y queremos ser fieles al Carisma Fundacional del Movimiento. Carisma recibido por Eduardo Bonnín, fundador del mismo. Nuestro deseo es propagar el Carisma del Movimiento. De esta manera se podrá continuar con lo que Eduardo fundó. Evitando así las desviaciones, modificaciones o agregados que con buena intensión se hacen pero que se alejan de lo que son verdaderamente los Cursillos de Cristiandad.

Eduardo define así:

"El Cursillo de Cristiandad es un movimiento que, mediante un método propio, intenta, y por la gracia de Dios, trata de conseguir que las realidades esenciales de lo cristiano, se hagan vida en la singularidad, en la originalidad y en la creatividad de la persona, para que descubriendo sus potencialidades y aceptando sus limitaciones, vaya tomando interés en emplear su libertad para hacerlas convicción, voluntad para hacerlas decisión y firmeza para realizarlas con constancia en su cotidiano vivir personal y comunitario".

Nuestro objetivo

Nuestro objetivo es ir logrando que, por la gracia de Dios y las oraciones de muchos, haya cristianos verdaderos en todas las arterias vivas del humano existir, y que sin desgajarse de él, sepan adoptar una aptitud convencida y decidida que les ponga en disposición de ir descubriendo en sí mismos y desde sí mismos, en los demás y entre los demás, la trayectoria viva que lo cristiano vivo va avivando en ellos y en su entorno, al polarizarse, encarnarse, expresarse y comunicarse, a través de los que, en la arena de lo cotidiano, saben ser luz e impulso para los demás, con tanta naturalidad, que la multiplican y la contagian por su manera personal, radical y espontánea de realizarla desde la firme convicción y la plena libertad del que se siente hijo de Dios.

Hablar de libertad sin contar con la libertad interior de uno mismo, es olvidarse del último y decisivo eslabón con que termina y se conecta a la persona la cadena de libertades de cualquier clase o tipo que sea, que vaya consiguiendo. (Eduardo Bonnìn Aguiló)

domingo, 25 de septiembre de 2016

Evangelio del día

Escuchando el Evangelio de hoy domingo 25 de septiembre, especialmente la homilia, comprendí que en nuestro mundo existe mucha indiferencia con relación de los más necesitados. Siempre en la vida existen personas más necesitadas que nosotros mismos. La indiferencia es un cáncer que tiene enferma nuestra sociedad. Hay una crónica indiferencia por los viejos, por los pobres, por los enfermos, por lo jóvenes, por los niños, por los más necesitados. En general a nadie le interesa el prójimo. El Papa Francisco nos llama durante este año a la misericordia, tiempo que está casi al final. Como personas siempre pedimos misericordia para nosotros pero cuando se llega el momento de ser misericordiosos con el prójimo no tenemos conciencia de esto. El Papa Francisco nos llama a tener una misericordia en la fe. Nuestra fe es un llamado a vivir lo Fundamental Cristiano en nuestros ambientes. Si nos recordamos que en el MCC a visto lo Fundamental Cristiano en algún momento como el Triple amor de Mateo, que es en otras palabras: Amor a Dios, amor al prójimo como a ti mismo. He aquí que encontramos amor al prójimo en la vivencia de lo Fundamental Cristiano. Tratare siempre que en mis planes apostólicos compartidos en mi Reunión de Grupo tanto en casa como dentro de la Ultreya este presente mi proyección al prójimo en mis ambientes.
De Colores amigos
Les deseo una buena semana.

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